Ha nacido un pequeño gran héroe

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La película de ámbito infantil lleva pululando por las carteleras cerca de un año,  los primeros países que estrenaron la cinta de ‘Astro Boy’, Japón y Estados Unidos, lo hicieron en el mes de octubre del año pasado. España se muestra a la cola, puesto que ha llegado con un retraso más que considerable respecto a su fecha original.
‘Astro Boy’ es una adaptación bien conseguida del comic de Osamu Tezuka, que en los años 60 dio lugar a una popular serie de televisión japonesa. Es hora reinventar, y con éxito han conseguido plasmar la realidad fantástica en todos los cines, encandilando a los más pequeños de la casa mezclando magia, ciencia ficción y grandes reflexiones trascendentales.

La historia se desarrolla en la futurista ciudad de Metro City suspendida en medio del cielo en la Tierra, donde los seres humanos que los habitan se han convertido en personas dependientes de la tecnología. En su mundo los robots son la base de los trabajos ‘sucios’ que el resto de habitantes no quieren realizar, observando cómo los numerosos avances tecnológicos pueden convertirse en un futuro en un serio problema. Los ciudadanos solo deben retirar los robots que no se comportan como ellos quieren, si tienen problemas o son defectuosos haciendo de ello en una crítica mordaz de la sociedad actual (la era de las nuevas tecnologías) que también estamos viviendo en el siglo XXI.

El Doctor Temna, un gran científico, pierde a su hijo en un brutal accidente y para suplir su compañía crea un robot a imagen y semejanza del mismo. Aunque tienen los recuerdos del niño, el doctor acabará por ignorar y rechazar a su ‘nuevo hijo’ que ha todavía de súper poderes. Entonces el joven niño se enfrentar a una de sus grandes decisiones y abandonará su hogar, lo único conocido hasta ahora para descubrir quien es y qué lugar puede ocupar en el mundo.

El enriquecimiento de la película no viene por los grandes efectos especiales o las dosis de acción que mantienen al espectador sentado en la butaca, sino más bien la cantidad de valores positivos que los más pequeños pueden aprender de este filme. La idea principal que se quiere trasmitir es la aceptación de uno mismo, seamos como seamos lo importante ante todo es saber que estamos en consonancia con nosotros mismos. Al principio ‘Astro Boy’ no sabe quién es, ni quien podría llegar a ser (ya que tiene súper poderes) pero se da cuenta de que en su búsqueda otras personas le aceptan tal y como es, sin juzgarle ni rechazarle. Tiene una nueva oportunidad, una segunda posibilidad de cambiar las cosas, y el niño abrazará su destino para comenzar una vida plagada de aventuras.

En un mundo dividido entre robots y seres humanos, ambas partes se hallan reacios a acercarse al otro bando ya que aceptarles tal y como son se muestra como un paso importante que muchos no quieren dar. Los habitantes de Metro City han tratado con condescendencia a los robots, desechándolos siempre que han sido defectuosos o no han servido para su propósito; mientras que los robots, repudiados, han construido un espacio para ellos en lo que nada tienen que envidiar a la felicidad aparente que se respira en la ciudad. Veremos poco a poco a lo largo del filme como pueden vivir en armonía, como tantas disputas y peleas hacen sino magnificar que están destinados a entenderse.

El sentido de la amistad es un tema recurrente en las películas para los niños, no obstante en ‘Astro Boy’ se transforma en un sentimiento de aceptación a aquellos que son diferentes. Nora y Toby comienzan por ser amigos sin ninguna preocupación por su naturaleza, cuando descubren que el otro es diferente se separan. Nada podrá romper una amistad que estaba floreciente y es el claro ejemplo de que los robots y los humanos pueden vivir en perfecta armonía.

Pero esos no son los únicos valores que se desprenden de la película. Quizás los niños son aún pequeños para entender la totalidad de los mensajes; sin embargo hace una clara similitud con la sociedad actual y como todos buscamos un lugar en el mundo. Astro Boy es repudiado por su propio ‘padre’ y no le queda otro remedio que abandonar su casa y buscar a alguien con quien mantenerse a flote. Es una alegoría de lo que está pasando ahora, la falta de trabajo, la situación económica, el ahogamiento por el pago de las hipotecas; todo tiene relevancia en una sociedad donde muchas de esas personas siguen buscando ese emplazamiento perfecto donde asentarse.

También se pone de manifiesto la contraposición o la lucha eterna entre el bien y el mal, el bueno y el malo. Donde el presidente Stone representaría al villano que desea hacerse con el núcleo azul (fuente de poder-vida de Astro Boy) para conseguir dominar a un ejército y esclavizar al mundo; y el doctor Tenma, es el personaje bondadosa que empleo esa fuente de energía para recuperar a su hijo muerto sin saber las consecuencias que tendría. ‘Astro Boy’ entonces pasará de ser un simple niño, a un superhéroe dotado de poderes capaz de ayudar al resto de las personas sin pedir nada a cambio.

Es una película ágil, con instantes de clímax sentimental y acción a raudales. Ya no solo demuestra que el cine de animación está en un momento esplendoroso donde la imaginación puede ser plasmada en la pantalla, sino realza unos valores fundamentales que todos los niños deberían ser capaces de aprender e interiorizar.

Imágenes:
Google

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