Gutmann, un artista cuyas obras son cada vez más valoradas

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La exposición se sitúa en el Paseo de Recoletos en la sala con el mismo nombre en la Fundación Mapfre. Uno de los pintores cuyas obras están expuestas es Jonh Gutmann, uno de los alquimistas de la cámara fotográfica más destacados del siglo XX.

John Gutmann nació en una localidad de Alemania llamada Breslau en el año 1905. Era pintor expresionista con un cierto reconocimiento cada vez que sus pinturas iban teniendo más prestigio y valor. También fue profesor de Historia del Arte en Berlín, aunque por su ascendencia, cuando llegó el nazismo tuvo que marchar hacia nuevos horizontes. En el año 1934 se fue a San Francisco con la agencia de prensa alemana Presse-Photo como corresponsal de prensa. Viviendo en un sitio nuevo, tan alejado de lo que dejaba en su país natal, sus costumbres, ideas… intenta captar con su cámara todo lo maravilloso y fascinante de su nuevo país. Así refleja la vida cotidiana de la sociedad y lo extraordinario frente a lo habitual. Con el paso del tiempo sus fotos iban viéndose en portadas de revistas importantes, ya que eran impactantes, así consiguió un importante archivo de sus obras que hoy en día están en el Center for a Creative Photography. Así en los años 70 la sociedad se empezó a interesar por las fotografías y animaron a Gutmann a representar toda su producción.

La mayoría de las fotografías que conforman la exposición pertenecen a las copias reeditadas de entre los años 1973 y 1995.

Las fotografías de Gutmann resultan sorprendentes por su pretendida falta de refinamiento. Cuando el autor murió tanto sus obras como él estaban considerados como muy importantes en el mundo de la cultura.

Gutmann empieza a desarrollar su particular “Visión desarraigada”, sobre una realidad que propiamente le cautiva como son las estructuras publicitarias que se veían por las calles y carreteras eran muchas veces personajes marginales de la sociedad, además también fotografía los primeros autocines cuya visión se asemejan a los rascacielos que es un icono norteamericano.

Cuando empieza a trabajar en la agencia de Berlín llamada Presse-Photo, mientras trataba con su esfuerzo de obtener un puesto bueno, se encontró en San Francisco, “una nueva metrópoli”, que a él le sorprende. Retrataba la ciudad con la intención de que gustase, pensando de tal modo que a la prensa ilustrada le interesase. Así Gutmann revela sus intenciones y potencia la imagen y prescinde de lo que a él no le parece importante.

Además el fotógrafo se empieza a interesar por la cultura del automóvil, denominando su corriente como “Automobilia”, tomando su título de una sección de la revista Nouve Revue. El fotógrafo rinde así homenaje a uno de los símbolos de la modernidad americana.

Mientras el pintor estuvo en Alemania su pasión fue hacer retratos de personajes, lugares, situaciones muy poco convencionales. Cuando se va a vivir a Estados Unidos sigue con el mismo interés, así surgen lo denominado “Figuras y paisajes americanos”. Las fotos son cosmopolitas, también aparecen personajes marginales e incluso gente sin algún miembro de su cuerpo: minusválidos, así el intenta imponer el humor al drama. Una de sus pasiones era ir en autobús, recorriendo la ciudad y viéndola mientras fotografiaba lo más llamativo de ella. Como era el caso de la foto de “La mayor cesta de huevos del mundo”, en el año 1938.

Gutmann sentía simpatía por todos aquellos que arriesgaban y daban su vida para alcanzar logros, así inmortalizo a atletas, personajes de circo cuando éstos desafiaban la gravedad. En uno de sus viajes visita el carnaval de la ciudad y hace imágenes convencionales algunas de ellas cercanas al surrealismo, de gente vestida con disfraces y caretas. Así teniendo la intención de transmitir la fuerza y teatralidad del “Espíritu carnavalesco”.

Cuando comienza en EEUU, es cuando hace la foto de “Tumba infantil visitada por un fantasma”. Sorprendente pero cierto. La historia es que al duplicar accidentalmente la exposición del negativo, al lado de la tumba, apareció la imagen del fantasma de una niña. Además inicia “La mirada siniestra”, implícita en imágenes de la Segunda Guerra Mundial.

A John Gutmann siempre le preocupó la relación entre la fotografía y el lenguaje, por eso lo tiene presente en “Pintadas y señales callejeras”. Se ve porque iba fotografiando señales callejeras, pintadas, grafiti, una de ellas es “Disculpa”, 1938.

John colaboró con la agencia Pix la cual le encargo fotografías cuyos temas girasen en torno a la vida norteamericana en “La posguerra”, en la que después de la victoria, los habitantes querían cumplir sus sueños y avanzar en las tecnologías. Su fotografía más impactante fue la de un encargado del servicio de mantenimiento descendiendo por el cable principal del puente de Golden Gate, en San Francisco en el año 1947.

Y por último “Señales de guerra”, esta corriente la descubre sobre todo durante la segunda guerra mundial, cuando se alista como fotógrafo y camarógrafo en las Fuerzas Armadas de los EEUU, así mostraba la forma de vida de la gente, las repercusiones que tenía en ellas el conflicto bélico y las muertes que era un tema muy recurrente en su obra.

Fuentes del texto:
Elaboración propia
Fuentes de las imágenes:
www.images.google.com



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