González, Pastor y Jabois presentan el ‘políticamente incorrecto’ número de Jot Down

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Jot Down presentaba su ejemplar número 6, con James Gandolfini en portada, bajo el título “Políticamente Incorrecto”. La revista cultural eligió a un trío dorado de periodistas formado por Enric González, Ana Pastor y Manuel Jabois. Apostando fuerte.

De izquierda a derecha, Enric González, Ana Pastor y Manuel Jabois.
De izquierda a derecha, Enric González, Ana Pastor y Manuel Jabois.

El foro de la Fnac de Callao estaba lleno e impaciente 20 minutos antes de que llegaran los protagonistas de la tarde. Muchos estudiantes (los de periodismo ocupábamos las primeras filas como buenos aprendices) y mucho amante de las buenas entrevistas, de la reflexión, de los textos a lo grande llenos de cultura y buena literatura. Jot Down tiene un público muy fiel.

Los tres periodistas llegaron con un “Gandolfini debajo del brazo” y lo que comenzó como una narración de experiencias políticamente incorrectas acabó siendo una reflexión sobre el Periodismo y sobre los problemas de nuestro tiempo (ya se sabe, la corrupción principalmente). ¿Y qué es ser políticamente incorrecto? Nos guste o no, hablar de Periodismo es hablar de moral, de parcial e imparcialidad, de dependencia e independencia, de calidades y de opiniones. Y claro, cuando hablamos de opinión entramos en esa difusa línea roja que, como bien dijo Jabois, separa lo políticamente correcto de lo incorrecto. En definitiva, y volviendo a las palabras del gallego -un tipo muy divertido y bastante políticamente incorrecto, en mi opinión-, “no se puede escribir sin violentar nunca a nadie ni se puede escribir siempre violentando”. El periodista, columnista de El Mundo, sabe de lo que habla. Sus intentos poéticos y su pluma a veces son incomprendidos por algunos y no puede evitar entrar en discusiones con unos y otros, pero es parte del negocio, como quien dice.

También políticamente incorrecta -o mejor dicho, políticamente incómoda-, estuvo Ana Pastor. No pudo olvidar su papel de entrevistadora, preguntando a González y a Jabois. La presentadora de “El Objetivo” incluso admitió sentir algo, llamémoslo envidia, por no ser capaz de escribir como ellos dos. Toda una carrera en televisión y radio es lo que tiene. A pesar de esto, la periodista estuvo brillante en su intervención, y reivindicó con asiduidad el papel del Periodismo (con mayúsculas) en el país. “Los periodistas lo hemos hecho mal si la sociedad nos pone en el mismo lugar que a los políticos”, lamentó. “Solo desde la crítica se puede mejorar, por eso soy tan autocrítica con nuestra profesión”.

Una masterclass de Periodismo en toda regla que culminó con las palabras de Enric González. Comenzó contando una anécdota, bastante visual, de algo que le sucedió siendo muy joven con un enfermo “no sé de qué”, dijo, con el que coincidió en un viaje de tren. La historia merece la pena de ser escuchada pero os aseguro que perdería mucho de mi mano, así que la dejo a un margen esperando que tengáis la oportunidad de oírla en boca de González; venía a hablar de la hipersensibilización, demasiado extrema en buena parte de la sociedad. “¿Hasta qué punto somos tan sensibles como para no soportar una verdad?”, se preguntaba el periodista. La verdad es políticamente incorrecta y es incómoda para muchos, hasta para los ciudadanos con respecto a nuestros políticos, que tantas veces nos sorprenden contando una verdad.

 Una charla intensa, apasionante y divertida sobre la verdad y la mentira, la política, el periodismo y el buen hacer, que acabó con un sinfín de preguntas del público, al que las dos horas de coloquio no parecieron suficientes. 

Hablo de buen hacer y no puedo dejar de pensar en el de Jot Down. Os seguiría contando lo que pasó en este magnífico debate, pero estoy muy ocupada leyendo el ‘políticamente incorrecto’ nuevo número de Jot Down. Y ya van seis.

Fotografía: María D. Valderrama