‘Gente como que no’ : la hay dondequiera que vas

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El polifacético y televisivo Agustín Jiménez nos presenta una guía (Martínez Roca) para aprender a sobrellevar los habituales encontronazos con esa “gente como que no”.

9788427041660¿Quién no ha oído hablar de la gente tóxica? Por desgracia, este concepto está a la orden del día y en nuestro entorno es relativamente fácil encontrar ejemplares de todo tipo de especies de homínidos que parecen disfrutar incordiando. Seguro que usted también tiene un vecino que no le saluda pero que se hace el simpaticote si coinciden en algún lugar de vacaciones. O ese “amigo que está haciendo un corto” o que tiene un blog (¿quién no tiene un blog hoy en día?). O un sabelotodo del fútbol o del tenis que nunca ha visto jugar a Rafa Nadal porque prefiere echarse la siesta, pero que siempre apoya a La Roja porque en otra cosa no, pero los españoles somos unos cracks en deportes. Jiménez, humorista, guionista, actor y escritor, ofrece un escudo para protegernos de la gente que, en dos palabras, es insufrible. 

No nos engañemos: este es un libro fácil y no estamos ante una lectura sesuda. Fácil de escribir, fácil de leer y basado en estereotipos tan manidos que cualquier lector avezado puede empezar las primeras páginas hasta experimentando algo de irritación. Efectivamente, las generalizaciones son tan burdas que según avanza el libro nos preguntamos si realmente podremos sobrellevar doce capítulos. Pero si le concedemos una oportunidad, si nos abrimos al humor más básico y nos despojamos de prejuicios, en un rato nos descubrimos sonriendo con los chistes más simplones y los retratos más caricaturescos; y, en definitiva, ¿no es ese el fin último de un libro de humor?

Y es que, aparte de que Gente tóxica cumple honradamente su propósito –divertir, sin más pretensiones-, también hay que reconocerle el mérito a un libro como este, que encuentra el contexto perfecto en el país de “cuñados” por antonomasia –por cierto, sí que echamos horriblemente de menos este estereotipo en concreto, que es la madre de todos los demás-. Cuenta, además, con el atractivo de no ser, ni proponérselo, ningún libro de autoayuda, por lo que avisamos de antemano de que el registro es casi el mismo que el de una charla en la barra de un bar. Por otro lado, para ser un libro ligero -puede leerse en una tarde-, es bastante completo ya que toca todos los palos: los listos de la política o de la informática, la gente molona en general, los de los animales, los trolls de Internet… y la gente muy mala, así, en general, entre otros ejemplos. Después de cada retrato típico, nos encontramos con “remedios” y sugerencias para paliar los graves efectos de la exposición a un/una brasas. El manual se completa asimismo con una serie de personajes históricos que también fueron “un poco como que no”: Atila, Hitler, Vlad el Empalador… Porque sí, definitivamente, a ellos también habría convenido tenerlos lejos.

En este libro, el séptimo de Jiménez, las ilustraciones son, por cierto, también del autor. Ningún otro bestiario de estas características reúne a tantos seres variopintos y, en ese sentido, Gente tóxica se merece un aplauso.

Podéis seguir a Agustín Jiménez en Twitter.

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