Gasol y D’Antoni: guerra fría en Los Ángeles

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A pocos días del 21 de febrero, fecha límite para los traspasos en la NBA, parece que Pau Gasol continuará en Los Ángeles Lakers. Todo apuntaba a que el de Sant Boi abandonaría California durante estas fechas, las de mayor actividad en lo que a ‘cambio de cromos’ se refiere; aunque la lesión que le mantendrá parado hasta marzo parece que le retendrá en su actual franquicia, a pesar de la mala relación que tiene con su técnico, Mike D’Antoni, según se desprende del cruce de declaraciones entre ambos.

Pau Gasol no ve clara su continuidad en L.A. Fotografía: Keith Allison
Pau Gasol no ve clara su continuidad en L.A. Fotografía: Keith Allison

A mediados de noviembre, el banquillo del ‘hermano rico’ de Los Ángeles tenía a Mike d’Antoni como nuevo inquilino, un entrenador cuyo mayor mérito había sido alcanzar la final de la Conferencia Oeste con los Phoenix Suns en 2005. Además, su estilo de run & shoot, de posesiones cortas y correr mucho, parecía lo opuesto a lo que necesitaban los Lakers, un equipo con una elevada media de edad y con dos de los pívots más dominantes de toda la liga, Pau Gasol y Dwight Howard.

Todo hacía presagiar que la llegada del italoamericano alejaría de la zona al español, algo lógico teniendo en cuenta que Howard sólo sabe vivir en ella. Lo que nadie podía pensar es que este nuevo técnico limitaría la actividad ofensiva del mayor de los hermanos Gasol a colocarse en una esquina para lanzar triples, algo en lo que no es ningún especialista a pesar de tener buena mano.

Esta “táctica”, por llamarla de algún modo, se llevó a cabo desde los primeros partidos con D’Antoni al frente, motivo por el que acabó relegando al de Sant Boi al banquillo en los momentos finales de los partidos en favor de Antawn Jamison, más hábil en los lanzamientos lejanos. En esta situación, Gasol fue claro al manifestar que “necesito estar en la cancha cuando el partido se decide, para eso me pagan”.

A mediados de diciembre, las tensiones entre jugador y entrenador desembocaron en una cena privada, durante la que ambas partes aclararon su posición. El segundo le prometió al primero que volvería a jugar durante los minutos claves; algo que cumplió durante unos encuentros, aunque siempre a la misma distancia del aro, lejos de donde realmente hace daño.

Los ánimos parecían más calmados, los Lakers parecían encontrar el camino más o menos y el 7 de enero, en un momento especialmente inoportuno, Pau Gasol sufrió una conmoción cerebral tras un codazo del pívot de Denver Nuggets, JaVale McGee. Cinco partidos después, recibió el visto bueno de los médicos para volver a jugar y lo hizo como suplente, como es lógico tras estar parado durante más de una semana. Quizá no lo es tanto que dos partidos después se confirmase que ese sería el nuevo rol del hispano, el de suplente.

Mike d'Antoni no ha conseguido que los Lakers vuelvan por sus fueros. Fotografía: Keith Allison
Mike d’Antoni no ha conseguido que los Lakers vuelvan por sus fueros. Fotografía: Keith Allison

A Gasol no le importaba salir del banquillo con el partido ya empezado tras un periodo de inactividad; pero tal como confesó al diario estadounidense Los Ángeles Times, “probablemente no” estaría dispuesto a asumir un rol secundario en el equipo, añadiendo que “siempre me ha gustado acabar los partidos. Creo que los jugadores más importantes, los más determinante, juegan los minutos finales”.

Días después, al ser preguntado por un periodista de EFE, Pau volvió a dejar patente que las relaciones con su técnico no eran óptimas al decir que “no sé si estamos jugando mucho el sistema de D’Antoni ahora mismo. Estamos haciendo un poco nuestro propio sistema” como clave de la victoria ante los Oklahoma City Thunder del 27 de enero. Palabras de un jugador que nunca se ha caracterizado por su conflictividad en el vestuario.

Estas declaraciones no fueron aisladas y estuvieron seguidas por más reivindicaciones del catalán, frustado por no jugar de inicio. Palabras que hicieron explotar a Mike d’Antoni: “parece que esto del todos a uno no ha durado mucho, ¿no?”.

Con el cambio de mes llegó la lesión de Dwight Howard, tocado del hombro desde el verano; que dejó su puesto de pívot titular a Gasol, quien en su vuelta al cinco inicial registró unos nada despreciables 22 puntos, 13 rebotes y 3 asistencias. “No ha hecho nada que no hayan visto los aficionados de los Lakers durante los últimos cinco años” declaró Kobe Bryant, líder del equipo y uno de los principales enamorados del juego del jugador de 32 años de edad”. “Este es el Pau que nos ayudó a ganar dos anillos” concluyó la Mamba Negra.

El día antes de la lesión que le mantendrá parado hasta mediados de marzo, el español volvió a dejar constancia de su descontento al manifestar que “D’Antoni está estropeando mi temporada, no mi carrera”. “Hicimos un gran esfuerzo ambas partes para llegar a un acuerdo, pero no creo que se haya traducido en un acercamiento; es más, creo que hemos ido un poco hacia atrás”, sentenció.

En esa misma entrevista, concedida a Los Ángeles Times, el de Sant Boi arrojó luz sobre su futuro: “sería difícil para mí hacer frente a otra temporada así”, por lo que el traspaso sería “una posibilidad”. Una posibilidad remota desde que se produjo la lesión.

Las defensas en favor del español han llegado por múltiples partes, y no sólo de la boca de Kobe Bryant, quien le dijo que le echaba de menos sobre el parqué tras la lesión. Desde fuera del equipo, el jugador de los Suns Jared Dudley lanzó la pregunta de “¿es Pau la estrella de la NBA que más faltas de respeto recibe?”.  

Ahora queda preguntarse si la vuelta a las pistas de Pau Gasol será suficiente para que su equipo acceda a los playoffs, algo que es bastante dudoso. En el momento en que se escriben estas líneas, parada la competición con motivo del All Star, los Lakers están décimos de la Conferencia Oeste, a cuatro victorias del octavo, Houston Rockets, último equipo en posición de conseguir un billete para la postemporada.

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