Garbiñe Muguruza se reivindica como realidad

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La tenista española logró en el torneo Sony Ericcson de Miami con su victoria ante la jugadora número nueve del mundo, la danesa Caroline Wozniacki (6-2 y 6-4), dar una sorpresa mayúscula. Aunque no pudo continuar avanzando en el torneo tras ser derrotada en la siguiente ronda por la china Na Li, Garbiñe Muguruza se presenta como la última esperanza para el tenis femenino español.

Antes de comenzar el partido de segunda ronda que enfrentaba a la española, número 73 de la clasificación WTA, frente a una top ten, Mugururuza se había impuesto a la checa Katerina Siniakova y a la rusa Anastasia Pavlyunchenkova. Contra Wozniacki pero eran pocas las opciones que tenía para alzarse con la victoria. Pero la española controló el partido desde el principio y con dos claros paciales dejó en la pista muy buenas sensaciones. En poco más de una hora y veinte minutos consiguió neutralizar el juego de la danesa e hizo gala de sus mejores armas: un saque poderoso, una derecha imponente y un revés que utiliza con mucha inteligencia.

Garbiñe Muguruza (19), promesa del tenis español. Fuente: Charlie Cowins (wikimedia)
Garbiñe Muguruza (19), esperanza del tenis español. Fuente: Charlie Cowins (wikimedia)

En el siguiente duelo ante la tenista china Na Li, número cinco mundial, la española se mostró muy batalladora pero nada pudo hacer y cayó derrotada (7-6 y 6-2). Como muestra de su carácter logró remontar el 5-1 inicial e igualó 5-5 un primer set que se cerró con un ajustado 7-6. En el segundo set la china se puso 3-0 y la española, que jugó con molestias en el muslo izquierdo, cedió hasta el 6-2 final que supuso la victoria para la veterana Li.

Ya el año pasado acudió al Masters 1000 de Miami con una invitación y alcanzó la cuarta ronda. La prueba de Florida se le da especialmente bien y le tiene un cariño especial. El golpe duro para Maguruza vino al no poder clasificarse en las previas de Roland Garros y Wimbledon, aunque reconoció que no sintió su ausencia como un fracaso sino como un aprendizaje.

De padre vasco y madre venezolana, la tenista de 19 años, nació y vivió en Caracas hasta que con seis años llegó a España. Desde muy pequeña comenzó a jugar al tenis con sus hermanos y su formación deportiva la completó en Barcelona, donde reside y entrena en la actualidad.

Desde que comenzó a competir llamó la atención por su fortaleza física (mide 1.82 metros), por un estilo de juego directo y un carácter luchador. En todas las categorías ha obtenido éxitos a nivel nacional y según ella misma reconoce, lo que más le ha costado ha sido autoconvencerse de su capacidad y su talento. Algo que, con los últimos triunfos, está cambiando. El buen nivel demostrado en los últimos meses está aportando a la tenista vasca una dosis extra de confianza. Reconoce que admira la mentalidad de Serena Williams aunque para Muguruza la jugadora más completa del circuito es Victoria Azarenka.

Es en 2008 cuando debuta en el ITF como profesional y lo hace con una victoria en el torneo de Vic. En 2009 comienza a disputar torneos fuera de España, y  en Turquía alcanza su primera gran final. En 2010 realiza un gran papel en distintos torneos y vence en el 10.000 de Mallorca. En 2011 gana el 25.000 de Cáceres, es finalista del 50.000 de Mestre, y logra el 25.000 de Benicarló, para poner el broche a una extraordinaria temporada.

En 2012 acude al que, hasta ahora, es su torneo talismán y alcanza la cuarta ronda en Miami. Esta temporada ha comenzado de un modo prometedor: debut en el Open de Australia, octavos de final en Indian Wells y un gran papel en Florida donde plantó cara a la todopoderosa Venus Williams. Pero sin duda lo que más ilusión le ha proporcionado es su primer título WTA, obtenido el pasado mes de enero junto a Tita Torró en Hobart en la categoría de dobles. El éxito de la pareja supone una gran noticia para el tenis español.

Los objetivos más importantes para Muguruza son mejorar su posicionamiento y la movilidad en la pista, trabajar la confianza y creer en sus posibilidades venciendo aquellos momentos en los que carece del atrevimiento y la garra necesaria para decidir un partido. Pero, por lo visto en los últimos partidos, con mejorar esos pequeños detalles el tenis femenino español puede contar con una tenista que dará muchas alegrías. Con 19 años ha dejado atrás el cartel de promesa para presentarse como una esperanzadora realidad.

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