Ganas de escribir

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Miles de historias resucitaron tras estar demasiado tiempo silenciadas y deseaban brotar de nuevo y refrescar esos momentos del pasado. Canciones cuyas letras tuvieron gran significado un día, hojas que abrían las puertas hacia un posible futuro, guiones que reflejaban horas y horas de risas y melodías… Además se colaban entre los cuadernos incompletos, entradas de cine y postales que añoraban lugares inimaginables. Al abrir el cajón todo comenzó a fluir y a explicar lo que hasta ese momento no se entendía, la tinta recuperaba su color.

Esos elementos dan voz a todo tipo de miedos, angustias, ilusiones, sorpresas, frustraciones o logros obtenidos a lo largo de los años. En ese tiempo se han compartido todo tipo de aventuras con sabor agridulce aunque por más que se negase, la balanza se inclinaba a favor del entusiasmo en la mayoría de las veces. El esfuerzo comenzaba a dar sus frutos y poco a poco las ganas de quedarse en ese momento aumentaban por lo a gusto que se encontraba. “Parar el tiempo sin que exista un mañana”, pensar en esto ahora le hacía sonreír y suspirar a la vez a la cansada pero ilusionada palabra.

El papel era el escenario donde se lucía y su compañero de travesía, sabía que la alternativa de coexistir con el teclado no era ya una opción, sino una realidad. Es junto a él, donde la palabra traslada las ideas de un boceto y en donde tiene la libertad de comentar el hoy, de mostrar curiosidades o invitar a ver desde otro prisma lugares o situaciones a los que a menudo no se presta atención como un aula o una conversación. Ahora se da cuenta de la frontera que ha cruzado: comunicar lo que se está sintiendo se puede comparar con desnudarse ante un conocido, porque cuesta más que mostrarse tal cual se es ante ojos cómplices que en la confortable seguridad que derrocha el extraño con la gran barrera como es el anonimato, que los separa.

Volver al pasado para entender el presentar e imaginar el futuro, una realidad disfrazada en un relato ficticio, un toque de atención a las mentes dormidas o simplemente días inolvidables que se quieren guardar para la posteridad; todo eso le hacía darse cuenta de que el fénix resucitaba de sus cenizas de forma todavía más increíble de como se lo había imaginado. La palabra deseaba nuevas aventuras pero siempre con la meta de transmitir lo que ocurría a su alrededor sin tener que hacer demasiados tachones que según ella, podían entorpecen el camino.

Fuentes de las imágenes:
http://2.bp.blogspot.com/-HmkWfNae4D8/TfESMpagjMI/AAAAAAAACT0/slJXQ9N6eYA/s1600/palabras.jpg
http://misiglo.files.wordpress.com/2009/10/escribir-334vb-por-arno-rafael-minkkinen-2000-artnet.jpg?w=338&h=480

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