G.P. de Gran Bretaña 2010

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El legendario circuito de Silverstone, con su nueva zona Arena, ha sido testigo de una carrera caótica en donde los españoles no han tenido la suerte que si acompañó a nuestra “Roja”.
Silverstone continúa en el calendario de Fórmula 1 con un lavado de cara genuino de más de 700 metros que lo ha convertido en el circuito con la velocidad media más alta del Mundial, superando incluso al Templo de Monza. No se han mejorado las zonas para adelantar, pero el resultado ha sido un trazado revirado y rápido que dejará muchas emociones durante los próximos diecisiete años.
Hace poco más de setenta años, los legendarios Spitfire de la Royal Air Force, los cazas de la Corona británica, se enfrentaban a la todo poderosa Luftwaffe. Con el papel de segundones frente a la potencia aérea nazi, los caballeros ingleses se echaron al cielo con más pasión que armas desde el aeródromo de Silverstone, pero pronto sus pilotos consiguieron entender las ventajas de los ágiles Spitfires y la aviación nazi acabó sucumbiendo bajo las aguas del Canal de la Mancha. Winston Churchill diría por aquella época su celebre frase: “los hombres que no conocen su historia están condenados a repetirla”. En pleno siglo XXI, un equipo austriaco, Red Bull, parece necesitar urgentemente clases de historia.

Todo comenzó durante los entrenamientos libres del sábado. Los ingenieros de Red Bull colocaron mal el alerón delantero de Vettel y éste se desprendía de su monoplaza dejándolo inútil para el resto del fin de semana. El equipo sólo llevaba dos alerones, uno para Webber, y otro para el alemán. Y ni corto ni perezoso, Horner decidía que el alerón de Webber fuese montado en el monoplaza de Vettel, argumentando que baby Schumi estaba mejor colocado en el Mundial de pilotos. Como era de esperar, el australiano se tomó esto mal, muy mal, y llegó a declarar que de saber que sería el segundo piloto de la escudería, jamás hubiera firmado la renovación con Red Bull. Al final, después de estar todo el fin de semana por delante de su compañero, clasificaba segundo con el alerón viejo.

Webber tenía ganas de revancha, muchas ganas. Salía por la parte sucia, que a priori es la que tiene una adherencia menor, lo que suponía una desventaja. Pero cosas de la Fórmula 1, resultó que era la zona buena pues todo el fin de semana, en todas las competiciones que se habían disputado ya en el remodelado Silverstone, los pilotos que partían de dicha zona salían mejor. Y Webber no fue una excepción. Arrancó de forma agresiva, pero totalmente limpia, y obligaba a su compañero de equipo a tomar la escapatoria, acción que le valió al alemán un pinchazo que lo relegaba a las últimas posiciones. Webber terminó ganando la carrera, y como en la famosa Batalla de Inglaterra, demostraba que los segundos son una etiqueta que ponen los que se creen primeros. Sus irónicas palabras por la team radio cuando su equipo le felicitaba por la victoria lo decían todo: “no está mal para un segundo piloto”.

Pero las decisiones absurdas del equipo Red Bull no desmerecen el carrerón que se marcó Vettel, que acabaría séptimo después de una remontada espectacular, que pudo ser aun mayor de no encontrarse en su camino al Force India de Sutil. Y es que la escudería india ha realizado un fabuloso trabajo desde que se limpiasen los apéndices de los monoplazas el año pasado, consiguiendo un coche casi insuperable en recta, como ya demostraron el año pasado en Monza y Spa. Chapó para Vettel, y para Sutil también, pese a que fue el culpable de que nos quedásemos sin Pedro cuando luchaba por puntos.

Por su parte, Alonso tuvo otro fin de semana aciago. Realizó una salida penosa, derrapando tanto que Kubica y Rosberg le pasaban sin mayores problemas. Se ponía sexto, justo por delante de Massa. El brasileño presionó, pero sin fortuna, pues un toque con el asturiano le pinchaba el neumático y le obligaba a cambiar. Alonso siguió presionando a Rosberg, pero antes de que pudiera adelantarlo, éste pasaba a Kubica y dejaba al asturiano tras su antigua escudería. Entonces sucedió todo el lío que acabaría con Alonso sancionado y relegado a las últimas posiciones.

Alonso intentó adelantar al polaco en la nueva zona Arena, pero éste no aflojó cuando el asturiano le había ganado la posición y, tras un leve toque, Alonso se saltaba la chicane y superaba a Kubica. Debió ceder de nuevo la posición, pero el equipo le dijo por radio que no lo hiciese, que el adelantamiento era legal. Pese a todo, Alonso redujo revoluciones, pero el polaco se retiraba dos vueltas después y ya no era posible la devolución de la posición. Sin embargo, la FIA impuso sanción, la lógica y normal, un drive trough. Pero la cosa no acababa ahí, pues dirección de carrera dio la orden de safety car, y Alonso tuvo que entrar a realizar la sanción cuando todos los coches estaban agrupados. El resultado, carrera rota para Alonso y decimocuarta posición. Aun con todo, el asturiano, que entró en las últimas vueltas a cambiar neumáticos por un supuesto pinchazo cuando luchaba con Liuzzi, marcó la vuelta rápida en un golpe de efecto para recordar quien manda, y de paso asustar a todos con el potencial del F10B.

Esta vez la decisión de la FIA fue correcta. Sin embargo, hay cosas que no nos acaban de convencer. El safety car salió en el peor momento, cuando Alonso iba a cumplir la sanción. El motivo fue el choque entre Sutil y Pedro, que dejó esparcido por la pista trozos del alerón trasero del catalán. Pero lo extraño es que, en la misma situación, la FIA opta por soluciones diferentes. En Valencia, cuando Hamilton debía entrar a realizar la sanción, aparecieron botellas de cerveza en la pista, una de las cuales produjo un pinchazo. Estaba claro que debía salir el safety car, pero éste no lo hizo. Fue un comisario quien debió saltar a la pista, sólo con bandera amarilla, y valientemente retirarlas. Es decir, que una persona se jugó la vida para que no saliese el safety que hubiera arruinado la carrera de Hamilton, pues el resultado hubiera sido el mismo que lo ocurrido con Alonso este fin de semana.

Polémicas aparte, los españoles no tuvieron mucha suerte. Pedro debió abandonar por un toque con Sutil, que se pasó de impetuoso y no midió las distancias con el catalán. Esto duele más aun sabiendo que Pedro luchaba por los puntos. Por otro lado, Jaime sumó su primer abandono de esta temporada tras rompérsele los frenos de su Toro Rosso.

Y unas semanas después, debemos de nuevo remarcar la carrera de Kobayashi. El piloto nipón, pese a su agresividad impetuosa, va camino de convertirse en uno de los grandes pilotos japoneses de la historia; personalmente, creo que si tuviera un coche competitivo sería, dentro de poco y con más experiencia, un serio candidato al titulo del Mundial de pilotos de Fórmula 1. Otra vez puntuó con una más que meritoria sexta plaza.

También es de reseñar la tercera posición de Rosberg, más teniendo en cuenta que su máximo rival, su compañero de equipo, es el hepatacampeón Michael Schumacher. El viejo alemán sucumbe frente a la juventud germánica, que supera ya en cuarenta y un puntos al todopoderoso Schumi. Pero ojo, éste es sólo un año de transición para uno de los más grandes de la historia, y el año que viene seguro que tenemos al heptacampeón luchando por el Mundial.

También McLaren tuvo un buen fin de semana. Button se marcó una remontada espectacular desde la decimocuarta posición hasta la cuarta. Y Hamilton, que sacó el sábado el doscientos por cien de su monoplaza en calificación, consiguiendo la cuarta posición, acabó segundo gracias a la mala salida de Alonso y al pinchazo de Vettel, y sale aún más líder del Gran Premio de casa.

Finalizó el Gran Premio de Gran Bretaña 2010 con las posiciones como siguen: 1º Webber; 2º Hamilton; 3ª Rosberg; 4º Button; 5º Barrichello; 6º Kobayashi; 7º Vettel; 8º Sutil; 9º Schumacher; 10º Hülkenberg; 11º Liuzzi; 12º Buemi; 13º Petrov; 14º Alonso; 15º Massa; 16º  Trulli; 17º Kovalainen; 18º  Glock; 19º Chandhok; 20º Yamamoto; se retiraron, por orden de posición final, Alguersuari, De la Rosa, Kubica y Di Grassi.

Sólo dos semanas para que los monoplazas vuelvan a volar en el circuito alemán de Hockenheim, uno de los clásicos del Mundial destrozado en una fatal remodelación por Helman Tilke. Esperemos por fin ver una buena carrera de Alonso en un circuito que se adapta mejor a las características del F10B, pues necesita una nueva victoria para seguir vivo en el Mundial de pilotos. Hasta entonces, disfruten de nuestra selección, la única que de momento nos da alguna alegría.

Fuentes del texto:
Retransmisión en directo del Gran Premio por LaSexta
Retransmisión en diferido por www.lasexta.com/sextatv/formula1

Fuentes de la imagen:
www.antoniolobato.net
www.formula1.com

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