G. P. de España 2010

1
346

Más de cien mil personas fueron testigos del Gran Premio de España en Montmeló, en donde los españoles tuvieron una desigual suerte. Webber ganó una carrera monótona y aburrida, pero llena de sobresaltos.
Termina el Gran Premio de España, la carrera donde los equipos introducirían las mayores mejoras de la temporada, y lejos de ver cómo se igualan los tiempos, lo que nos hemos encontrado es una Red Bull todopoderosa e inalcanzable que ha conseguido aumentar aun más su distancia con el resto. Mientras todos los equipos se gastan un pastón en evolucionar el famoso conducto F de McLaren, la escudería de la bebida energética centra sus esfuerzos en mejoras aerodinámicas que, por lo visto en Barcelona, dan mejores resultados. Ferrari deberá hacer un gran esfuerzo para alcanzar al equipo australiano, más aun después del salto de calidad dado por McLaren, la cual ha igualado a los bólidos rojos. También Sauber parece haber mejorado, y sólo la mala fortuna de Pedro evitó que puntuaran en el G.P. de España.

Alonso esperaba un buen fin de semana en Barcelona, y por los resultados finales uno podría llevarse la falsa impresión de que así fue. Sin embargo, pese a la segunda posición, la lectura que se extrae de lo sucedido en Montmeló es negativa pues, lejos de alcanzar a los Red Bull, la distancia parece haber aumentado. Aun así, Alonso realizó una fabulosa carrera, sacando el máximo partido de su monoplaza en cada curva, cuidando el motor y los neumáticos y siendo el primero en bajar los tiempos a 1:25. Todo ello provocó que Hamilton, que sólo mira para adelante, forzase más de la cuenta sus neumáticos hasta que el delantero derecho reventó y dejó todas las ilusiones del británico pegadas al muro. Esto, y el fallo en los frenos de Vettel, posibilitaron que Alonso se subiera al segundo cajón del podio y dejase eufórica a la afición concentrada en Montmeló. Pero no hay que llevarse a engaños, la segunda posición del asturiano no indica el verdadero nivel de la Ferrari hoy. El conducto F parece no ser determinante después de ver cómo Red Bull ha aumentado su ventaja sin llevarlo, y salvo Monza y Spa, posiblemente no será decisivo en los tiempos en ningún otro circuito.

Más decepcionante fue el fin de semana de Pedro Martínez de la Rosa. Desde pretemporada no veíamos a Pedro tan entusiasmado por disputar un Gran Premio, y ello tanto por correr en casa como por las evoluciones que les hicieron por fin pelear por meterse en la Q3. Pero la mala suerte parece haberle cogido cariño, y otra vez tuvo que abandonar. Después de una buena salida, Buemi golpeaba con el alerón delantero la rueda trasera del Sauber, y tras pasar por Boxes a causa del pinchazo, tuvo que abandonar al tener destrozada la suspensión trasera. Una lastima para todos los que llevaban años esperando para ver a Pedro en su casa. Quizás, la lectura positiva sea que Sauber ha mejorado al fin su monoplaza, y esperemos que esto, y un poquitín de buena suerte, ayuden a Pedro a terminar felizmente la temporada; es decir, peleando constantemente por los puntos.

El pequeño Alguersuari sigue adelante, puntuando, venciendo a su compañero de equipo carrera tras carrera, y dejándonos la piel de gallina con sus adelantamientos. Realizó una salida espectacular, que no me canso de ver repetida, colándose entre dos coches en la primera curva gracias a los reflejos felinos que sólo los más grandes de este deporte poseen. Acabó décimo pese a la sanción de drive-through por llevarse un Hispania doblado por delante, y sin embargo, no acabó contento, pues un fallo en su parada prevista le hizo perder aun más tiempo. El joven catalán ya muestra el cien por cien y nos deja ver por qué Ecclestone le concedió la Superlicencia siendo tan joven, licencia imprescindible para poder competir en la Fórmula 1.

Red Bull tuvo un fin de semana extraño. Su monoplaza es sin duda el más rápido de la parrilla, tanto en calificación como en carrera, pero sigue con problemas de fiabilidad. Pese a todo, no son importantes, y sólo la mala cabeza de sus pilotos empeora la situación. Webber ejecutó una carrera perfecta, venciendo con todo merecimiento y demostrando que es el candidato al titulo más fiable para la escudería australiana. Vettel, sin embargo, desatendió la orden de su equipo cuando éste le dijo que detectaban problemas con los frenos, y le ordenaban parar en boxes. Una salida de pista le metió el miedo en el cuerpo y le hizo rectificar. Al final, la ruptura de Hamilton le permitió abrir la botella de champaña, pero para entonces la siempre presente sonrisa de Vettel había desaparecido de su rostro, y vimos a un alemán cabizbajo y triste en la conferencia oficial de prensa que organiza la FIA.

Junto a Ferrari y Red Bull ya está McLaren. Al ser el único equipo que tenia desarrollado el F-duct (conducto F), han podido centrarse en los problemas aerodinámicos que arrastraban, y esto les ha permitido mantenerse líderes en los mundiales de Pilotos y Constructores. Button se aprovechó del desastre de Hamilton y rentabilizó al máximo su quinta posición, que le permite seguir líder del Mundial. Mientras, Hamilton realizó una espectacular carrera y, gracias al error de Red Bull en la parada de Vettel, pudo adelantar a éste tras su salida en una arriesgada maniobra, y colocarse segundo. Sin embargo, sus ansias de victoria le hicieron forzar más de la cuenta su máquina y ésta acabó reventando el neumático delantero derecho, que se deshilachó provocando la ausencia de agarre y el peligroso accidente del británico, idéntico al que sufrió con el mismo coche hace dos años Kovalainen unos metros más adelante. McLaren ha enviado el chasis de Hamilton a su fábrica de Woking, ya que creen que el reventón pudo deberse, como sucedió en el caso de Kovalainen, a un defecto de diseño que provoque algún rozamiento entre el chasis y el neumático. Ya veremos, no obstante, si fue un problema de conducción de Hamilton, o un defecto de diseño de la escudería británica.

Quien si ha vuelto, para alegría de todos, es El Kaiser, Michael Schumacher. Los nuevos reglajes introducidos sólo en su monoplaza para ajustarlos a la conducción del káiser han surtido efecto, y por fin Schumi ha podido sacarle el mayor partido a su monoplaza. Su cuarta posición es lo máximo a lo que puede aspirar hoy Mercedes, pero en manos del alemán esto es suficiente para ganar alguna carrera. Cuidado, que el heptacampeón ya está aquí. También es de destacar la carrera de Sutil, Kubica y Rubinho. El primero sigue mostrando el potencial de Force India, y si no fuese por sus errores de conducción, hoy contaría con muchos más puntos. En cuanto a Kubica, hizo lo que pudo, y la octava posición de su Renault no indica el verdadero potencial de la escudería gala, que ha demostrado dar un gran salto de calidad con respecto al año pasado. Rubinho (Barrichello), por su parte, vuelve a los puntos en una sensacional carrera en donde hizo superfluos los graves problemas de Williams.

Finalizó el Gran Premio de España 2010 con las posiciones como siguen: 1º Webber; 2º Alonso; 3ª Vettel; 4º Schumacher; 5º Button; 6º Massa; 7º Sutil; 8º Kubica; 9º Barrichello; 10º Alguersuari; 11º Petrov; 12º Kobayashi; 13º Rosberg;14º Hamilton (retirado);15º Liuzzi (retirado); 16º Hülkenberg; 17º Trulli; 18º Glock; 19º Di Grassi; se retiraron, por este orden, Buemi, Chandhok, De la Rosa, B. Senna y Kovalainen.

Sólo unos días de descanso para que los monoplazas sobrevuelen a ras de suelo las calles del Principado de Mónaco. El GP de Mónaco se presenta como el más caótico de los últimos tiempos, y es seguro que sobre el trazado monegasco volveremos a vivir con el corazón en un puño. Hasta entonces, diviértanse en los simuladores.

Fuentes del texto:
Elaboración propia.
Retransmisión en directo por LaSexta TV y retransmisión en diferido por http://www.lasexta.com/sextatv/formula1

Fuentes de la imagen:
Eurosport.
20minutos.

1 Comentario

Dejar respuesta