G.P. de Corea 2010

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La pista de patinaje del Circuito Internacional de Yeongam ha sido testigo de una carrera de supervivencia que ha provocado un auténtico vuelco en la clasificación. Red Bull se estrella y cede el liderato al español Fernando Alonso.
La Fórmula 1 es un deporte fugaz, de instantes, donde el pasado es medido en milésimas y el futuro ya ha sucedido. Todo cambia a la velocidad de la luz. Y como no podría ser de otra manera, también los líderes van y vienen. En Corea, como dijo Fernando unas horas antes del Gran Premio, nadie ganaría el Mundial, pero algunos lo perderían. Y quién iba a decir que esos perdedores serían los favoritos para alcanzar la gloria, la escudería con el mejor coche y dos sólidos pilotos, Red Bull. Ferrari sueña ya con el título en el Mundial de Pilotos que se le resiste desde la época dorada de Schumacher. Porque al destino le gustan estas burlas, Alonso acabó con el reinado de Ferrari en 2005, y puede ser él mismo quien recupere los gloriosos días del cavallino rampante.

Después de la debacle de Valencia y Silverstone, muchos daban por muerto a Fernando y la scuderia Ferrari. Montezemolo, su presidente, dijo entonces que quien no creyese en la victoria, debía irse a casa. Porque sabía que tenía el mejor piloto y que éste estaba en el mejor equipo, no era un acto de fe. Meses después, el asturiano vuelve a lo más alto de la clasificación después de una segunda mitad de temporada genial, siendo el piloto con más victorias. En Brasil puede ser campeón del mundo de Fórmula 1 si gana y Webber es quinto; algo difícil, pero que le devuelve a todos los alonsistas las emociones que vivieron en el mismo trazado allá por 2006 contra el mismísimo Schumacher.

La carrera fue de las más extrañas que recuerdo, y eso que en los últimos tiempos suceden cosas bastante raras. Durante los entrenamientos vimos un asfalto sucio que hizo de las aburridas jornadas de los viernes un atractivo espectáculo de derrapadas, que seguro que Loeb vio con mucha envidia. Pero la pista fue mejorando hasta la clasificación, en donde otra vez dominaron los Red Bull. Y gracias, debió pensar Alonso, que se marcó un vueltón y apunto estuvo de hacerse con la pole. Al final fue tercero, que estaba mejor que la segunda posición, pues las diferencias de salir por la parte limpia o por la sucia eran de 20 metros, según la simulación de Ferrari. Buena posición, claro está, si no llovía.

Pero llovió, y llovió con ganas. Dirección de Carrera decidió neutralizar la salida detrás del safety car hasta que las condiciones mejorasen, pero el nefasto drenaje de la pista la hizo impracticable durante más de una hora. Después de diecinueve vueltas detrás del safety, éste se retiró y los monoplazas volvieron a intentar volar sin conseguir nada más que patinar sobre el aceitoso asfalto de Corea. El primero de los favoritos que se alejó del sueño fue Webber, que no pudo controlar su coche en un piano y lo golpeó de lado a lado contra las protecciones, llevándose en su desastre a Rosberg, que estaba realizando una carrera muy buena con su cuarta posición. El hundimiento de los Red Bull se consumó pocas vueltas antes de que la carrera acabase en la más absoluta oscuridad cuando el motor Renault de Vettel dijo basta y dejó todas las esperanzas del joven alemán en la larguísima recta de Corea.

Sólo Hamilton podía aguar la fiesta del asturiano, pero su rendimiento fue empeorando vuelta tras vuelta por el desgaste de los neumáticos, después de desperdiciar su segunda posición con una pasada de frenada. El británico se coloca tercero del campeonato a 21 puntos de Alonso y, aunque ya le pide abiertamente a Button que sea su escudero (petición amablemente rechazada por el actual campeón del mundo), pocas son sus opciones de alzarse con la victoria final. Todo puede cambiar de una carrera a otra, pero sólo siendo regular se puede uno aprovechar de los fallos ajenos, y ésta ha sido siempre la mayor carencia del jovencito inglés.

Por lo demás, Corea nos dejó una buena cantidad de imágenes para recordar, como la locura que sometió a Sutil durante la carrera, creyendo poder meter su monoplaza por cualquier lado como si los demás no existiesen. La FIA lo ha sancionado con cinco puestos en la parrilla de salida del siguiente Gran Premio por incumplir las normas de seguridad con los demás pilotos. Schumacher acabó cuarto rozando el podio. Y también destacable las carreras de Kubica, Liuzzi y Kobayashi, que sumaron puntos.

Unos puntos que no consiguió Jaime Alguersuari, que fue undécimo tras ser superado en los últimos instantes por el Williams de Hülkenberg, que llevaba neumáticos nuevos. Y tampoco los consiguieron, como es normal, los monoplazas de Hispania, que acabaron a solo dos vueltas de la cabeza. El equipo español es ya una realidad consumada y promete guerra para el año que viene.

Finalizó el Gran Premio de Corea 2010 con las posiciones como siguen: 1º Alonso; 2º Hamilton; 3ª Massa; 4º Schumacher; 5º Kubica; 6º Liuzzi; 7º Barrichello; 8º Kobayashi; 9º Heidfeld; 10º Hülkenberg; 11º   Alguersuari; 12º Button; 13º Kovalainen; 14º Senna; 15º Yamamoto; se retiraron, por orden inverso, Sutil, Vettel, Petrov, Glock, Buemi, Di Grassi, Trulli, Rosberg y Webber.

El Mundial llega a Brasil más caliente que nunca, trazado que será el escenario de la primera batalla real por el título ya que en ella uno puede ser, matemáticamente, campeón. Fernando correrá con los pies en el suelo sabiendo que todavía no ha hecho nada. Los chicos de Red Bull intentarán que las alas de su escudería les sirvan para seguir vivos hasta Abu Dhabi. Y todos ensordecerán los bosques de Sao Paulo intentando ser los mejores a 300 por hora.


Fuente del texto:
Retransmisión en directo del Gran Premio de Corea por LaSexta TV.

Fuentes de las imágenes:
www.antoniolobato.net
es.eurosport.yahoo.com/formula1
www.formula1.com

2 Comentarios

  1. Es cierto, en la debacle de McLaren. A lo que me refiero es a que Ferrari puede monopolizar de nuevo el Titulo de Pilotos durante algunos años, como ocurrió con Schumi.

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