G. P. de China 2010

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Una semana después del gran premio de China todavía no nos hemos repuesto de todo lo vivido en el país asiático. Las medidas de la FIA parecen empezar a surtir efecto a tenor de las espectaculares carreras que estamos viviendo este año, salvo Bahrein, y pilotos y escuderías luchan por ser los mejores en el complicado mundo de la Fórmula 1.
El Gran Premio de China termina por todo lo alto con un increíble doblete de la renacida McLaren y un más que meritorio tercer puesto de Rosberg. La lluvia intermitente convirtió la carrera en un auténtico caos, con cambios constantes de posición en donde, como siempre, ganó el más listo en estas circunstancias: Jenson Button. Mientras, Ferrari perdió otra oportunidad para afianzarse como la mejor escudería de la parrilla, pese a la catástrofe de Red Bull, con un extraño fallo de Alonso en la salida y una pobre actuación de Felippe Massa, más pobre aun por culpa del adelantamiento que su compañero de equipo le realizó a la entrada de boxes y que le obligó a esperar el cambio de neumáticos del asturiano. En cambio, Jaime Alguersuari ejecutó otra espectacular carrera, y solo la efusividad propia del novato impidió que puntuara al romper el alerón delantero. Y en otro mundo está el Sauber de De la Rosa, incapaz de acabar una carrera por fallos mecánicos. Pero el español lo da, como siempre, todo en la pista, y es seguro que, cuando tenga un coche decente, podremos ver de lo que es realmente capaz el veterano piloto catalán. Por último, Hispania sigue pasito a pasito mejorando, y aunque Dallara ha proporcionado un chasis bastante decepcionante, y sin evoluciones a la vista, el equipo español ha superado ya en fiabilidad a las nuevas escuderías de la parrilla y empieza a codearse con los “medianos”.

Lo nunca visto, eso fue lo que sucedió en la carrera de China con Alonso. En los ocho años que llevo siguiendo la Fórmula 1 de manera constante, no recuerdo una situación parecida; y pocas son las situaciones así en sus sesenta años de historia. Como el propio Alonso reconoce, esta vez le fallaron los reflejos, y unas décimas antes de que el semáforo se apagara, el piloto asturiano embragaba (si, esta vez tenía embrague) primera y adelantaba “demasiado rápido” a los pilotos de Red Bull. Lo que en principio parecía una de esas salidas a las que nos acostumbró el español allá por 2004, fue pronto una decepción cuando la realización de la FOM (Gestión de la Fórmula 1) retransmitió la repetición de la salida desde la perspectiva de Charlie Whiting y éste señalaba con el dedo al bicampeón. Fernando tuvo que realizar el correspondiente drive trough y pasó de la primera posición a la decimoséptima. Desde entonces, el más absoluto caos. Comienzan a caer las primeras gotas de lluvia, y todos deciden entrar a boxes. Todos… no. Un pequeño grupo de valientes se mantiene en pista con neumáticos lisos, entre los que se encuentra el español Pedro De la Rosa, y consiguen ocupar las primeras posiciones. Poco duraría esta situación. La lluvia arreció y todos debieron entrar a por neumáticos intermedios. En este momento la carrera ya era incomprensible: pilotos con una parada, otros con dos, y Alonso y el Kaiser con tres. Neumático intermedio pa’rriba, neumático liso pa’bajo, vuelta al intermedio… y así, con una lluvia no demasiado fuerte que apenas mojaba el asfalto y destrozaba los neumáticos, acabó la carrera.

Alonso, después de la penalización, tuvo que remontar… otra vez. Este año nos estamos acostumbrando demasiado a las increíbles remontadas del asturiano (y de Hamilton, pero del señorito inglés luego hablaremos), primero por la colisión con Button en Australia; luego por la estúpida estrategia de Ferrari en la calificación de Malasia; y ahora, por la impaciencia de ganar su segunda carrera de la temporada. Pero, en honor a la verdad, desde Bahréin estamos viviendo muy buenos momentos de espectáculo y emoción, con la carrera malaya de por medio, en donde Alonso calló a todos los que aun dudan de su capacidad al volante conduciendo de una manera totalmente improvisada en una situación (sin embrague) en la que cualquier otro habría abandonado. Y así, cuando todo parecía perdido en China, Massa cometió un error en la curva del final de la recta de atrás (la más larga) y el español se puso rueda a rueda con él, adelantándole, en una maniobra tan desesperada como arriesgada, en la entrada de boxes. A partir de entonces, Alonso apretó tanto como pudo, y al final de carrera a punto estuvo de rebasar a Rosberg, que estaba tercero. Pero sus neumáticos dijeron “basta” y no pudo reducir la distancia de dos segundos que los separaba. Cuarto puesto, y gracias.

Pedro realizó una buena carrera, de pillo, mostrando que la veteranía es más una ventaja que un defecto en el complicado mundo de la Fórmula 1. Cuando todos entraban a cambiar neumáticos, él se mantuvo en pista con neumáticos lisos, y aunque al principio pareció una metedura de pata, la lluvia no arreciaba y el asfalto devoraba, literalmente, los neumáticos intermedios. Todos vuelven a entrar… y a salir… y a entrar. Pedro se colocó cuarto, todo parecía indicar que por fin veríamos al piloto por el que muchos comenzamos a interesarnos por este mundo conseguir sus primeros puntos, hasta que su motor Ferrari se rompió a 49 vueltas del final y tiró todos nuestros sueños (los de Reyes también) por los suelos. Los motores Ferrari tienen serios problemas de fiabilidad, y según informa Auto Motor und Sport, estarían planteándose la posibilidad de solicitar a la FIA un permiso especial para solucionar los problemas con el aire de la refrigeración de los motores restantes, tanto de la escudería italiana, como del equipo de Pedro. Pese a todo, decepción en Sauber. Cuentan con uno de los mejores pilotos de la parrilla, pero por este camino…

En otro mundo está la joven promesa, cada vez menos joven y menos promesa, cada vez más realidad, Jaime Alguersuari. Su coche, el Toro Rosso, evoluciona y es fiable y rápido, y en manos de este chico va de maravilla. Poco a poco, Jaime le está cogiendo el truco a la calificación (qualifying, como tanto le gusta decir), y su ritmo de carrera es constante y siempre a más. En Australia se doctoró manteniendo a raya nada menos que al Kaiser, que nunca ha dudado en meter el morro de su monoplaza a la menor oportunidad; y en Malasia le vimos sumar sus primeros puntos, con una increíble maniobra de adelantamiento en las curvas 5 y 6 al Williams de Hülkenberg. En China le pudo la impaciencia con un doblado, y destrozó el alerón delantero cuando estaba en posiciones de puntos. Seis veces entró el español a boxes, lo que hace que su decimotercera posición resulte aun más meritoria. El piloto catalán va camino de convertirse en una de las leyendas de la Fórmula 1, y cada vez parece menos un sueño que algún día veamos a dos españoles peleando de tú a tú por el prestigioso Mundial de Formula 1.

Los que parecen haber recuperado el rumbo son los pilotos de McLaren. Sin ser el mejor monoplaza de la parrilla, muy pobre en aerodinámica pese al conducto F, pero con un buen trabajo mecánico y el mejor motor de la parrilla, lideran con 109 puntos la clasificación de Constructores. Button, el único que ha repetido victoria en el presente mundial, lidera la clasificación de Pilotos, demostrando a todos los que le criticaban (yo entre ellos) que se equivocaban. El dandi inglés empieza a asentarse en el equipo, y Hamilton, que por primera vez vive en igualdad real (y no esa ficticia con Alonso y Kovalainen) decepciona carrera tras carrera, y pese a sus increíbles remontadas, sus resultados están por debajo de lo que se esperaba después de ser supuestamente tan bueno como Alonso, o más. Se evidencia, desde luego, que aquella igualdad de la que hablaba Ron Dennis no existía. Y eso sin hablar de las ilegalidades en pista que comete sin que sea sancionado; pero ya estamos acostumbrados. Dios quiera que no suceda ningún accidente, pues entonces no sabremos bien quién es el culpable: Hamilton, por seguir siendo un cabra (todos los cabras son rápidos; pero los cerebrales, como Alonso, son los que antes llegan a la meta); o la FIA, por no cortarle las alas y darle la sensación de que para él todo está permitido.

En otro mundo está Hispania Racing Team. Por segundo Gran Premio consecutivo, la escudería de Carabante finalizó con sus dos coches la carrera, siendo los mejores de los nuevos obteniendo la 16ª y 17ª posición, sólo superados por el Lotus de Kovalainen, que acabó 14º. Pese a no contar con mejoras de ningún tipo, pues Dallara no esta cumpliendo con su contrato, las manos de Toni Cuquerella ya se notan. El ingeniero español, que abandonó la desaparecida BMW-Sauber para embarcarse en la odisea española, es un reputado ingeniero famoso por la fiabilidad y elaboración mecánica de sus monoplazas. Pronto, quizás, puedan B. Senna o Chandhok conseguir los primeros puntos para la escudería española.

Mientras tanto, Red Bull nos decepcionó a todos, y se ve que todavía fallan mucho cuando las condiciones cambian y deben cambiar de estrategia. Vettel, que salía desde la pole, sólo pudo ser sexto; mientras que Webber, que partió justo por detrás, fue octavo. Cierto es que el Red Bull es, posiblemente, el mejor coche de la parrilla; pero en Fórmula 1 no basta con tener un buen coche, ni dos buenos pilotos, es un trabajo de equipo, y si uno de sus componentes falla, sea el motor, el ingeniero de la rueda derecha, o el fisio personal de cada piloto… todos fallan, todos se hunden.

Para analizar es la situación de Renault. Muchos creyeron que con la salida de Fernando Alonso estaba todo perdido; pero entonces llegó uno de mis pilotos favoritos, junto a Vettel y Alonso, el polaco Robert Kubica, y los galos volvieron a sonreír. El capital inyectado desde Rusia por el asiento de Petrov y las relaciones comerciales de Renault con el consorcio ruso LADA, parecen surtir efecto, y el Renault, con un diseño completamente original de su difusor, es el único equipo capaz de hacer sombra a los grandes, y hay quien incluso lo coloca por encima de Mercedes. Desde luego, los resultados son, a día de hoy, mejores que los de la escudería germana, con un Schumi que todavía debe recuperar un poco la forma (seguramente no tarde mucho, y entonces todos temblarán como en los viejos tiempos); y un Rosberg poco regular en carrera pero que, de cuando en cuando, nos regala actuaciones geniales y que, por el momento, a batido al Kaiser en todos los ámbitos.

Para finalizar, dos apuntes. Force India, de la que no he hablado hasta ahora en ningún artículo es, hoy por hoy, junto a Renault, la mejor escudería de los llamados “medianos”. Su coche es rápido, como ya demostraron el año pasado, y sólo tienen problemas reales en el agarre mecánico y sus pilotos, que no acaban de correr como de ellos se espera. Y Williams… absolutamente perdida. Cuentan con uno de los mejores pilotos de la actualidad, Rubinho para los amigos, un piloto rápido pero, sobre todo, regular, que ha sido como un aire de viento fresco para la legendaria escudería. Pese a todo, no están al nivel que se les supone, y la decepción es mayor carrera tras carrera para todos los que somos aficionados a este mítico equipo.

Finalizó el Gran Premio de China 2010 con las posiciones como siguen: 1º Button; 2º Hamilton; 3ª Rosberg; 4º Alonso; 5º Kubica; 6º Vettel; 7º Petrov; 8º Webber; 9º Massa; 10º Schumacher; 11º Sutil; 12º Barrichello; 13º Alguersuari;14º Kovalainen;15º Hülkenberg; 16º B. Senna; 17º Chandhok; se retiraron, por este orden, Trulli, Di Grassi, De la Rosa, Buemi, Kobayashi, Liuzzi y Glock.

Dos semanas faltan para el Gran Premio de España en Montmeló, donde los bólidos más rápidos del planeta volarán de nuevo con los corazones de todos a 300 por hora. Cita española que esperemos pueda coronarse con la victoria de alguno de nuestros pilotos. Hasta entonces, la fastidiosa espera.


Fuentes del texto:
www.thef1.com/noticias
Retransmisión en directo del Gran Premio de China por LaSexta TV.
Retransmisión en diferido por http://www.lasexta.com/sextatv/formula1

Fuentes de la imagen:
es.eurosport.yahoo.com/

www.fia.com

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