G.P. de Brasil 2010

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El Mundial de Fórmula 1 llega a su final en una situación histórica, con cuatro pilotos con opciones matemáticas para alcanzar la gloria. Solo uno reirá en Abu Dabi, y muchos esperamos que esas carcajadas suenen estridentes desde las calles de Oviedo.
Solo falta una semana para el desenlace del que ha sido, sin lugar a dudas, el Mundial de Fórmula 1 más apasionante en muchos años. El nivel demostrado por equipos y pilotos en esta temporada ha sido increíble y los más nostálgicos ya la comparan con la época maravillosa en la que Senna, Mansel, Lauda y Prost luchaban por ser los más grandes del automovilismo. Brasil ha dejado el Mundial abierto a cuatro pilotos y varias son las opciones para cada uno de ellos, aunque sólo Alonso depende de sí mismo. Eso, claro está, si Fernando tuviese el mejor coche; pero si Red Bull juega bien sus cartas, es más que posible que la escudería de la bebida energética consiga, con Webber, el doblete con los mundiales de Constructores y Pilotos.

Fernando Alonso roza con los dedos el tricampeonato. Pese a no tener el mejor monoplaza, el ovetense ha demostrado este año por qué está considerado el mejor piloto de la parrilla actual y, tras una segunda mitad de campeonato sencillamente espectacular, llega líder a la última carrera con ocho puntos de ventaja sobre el segundo, el australiano Webber. Alonso debe ser segundo en Abu Dabi para proclamarse campeón siempre que gane Webber, aunque si éste es segundo, le valdría ser cuarto. Ferrari deberá echar todo lo que queda para darle a Fernando un monoplaza capaz de acercarse a los Red Bull y, con el plus que le imprime con sus manos, pueda así luchar por ser, de nuevo, campeón.

Ese plus lo vimos todos en Brasil. Normalmente, los que no entienden mucho de este deporte achacan a Alonso cierta pasividad a la hora de luchar contra otros pilotos, dicen que es muy conservador. La realidad es que si Fernando es el mejor piloto de la parrilla lo es, precisamente, por ser un maestro midiendo los tiempos. Sabe cuando atacar, cuando aguantar, cuando conservar… y sabe el valor que tiene una quinta posición. En Brasil tocaba atacar, y vimos una carrera genial con una agresividad fina y precisa que, por momentos, nos recordó al Alonso de 2004, cuando solo luchaba por demostrar quién era. Los adelantamientos a Hamilton y Hülkenberg fueron sencillamente espectaculares. Destacable es, sobre todo, el realizado a Hamilton, pues los duelos entre estos dos genios del volante son unas de las cosas más bonitas que podemos ver los aficionados a este deporte.

Pero no nos engañemos, los que más fácil tienen el Mundial son los chicos de Red Bull. Su monoplaza es el más rápido y a Weber le vale ganar siempre que Alonso sea tercero o peor; nadie en el paddock considera la posibilidad de que Vettel, en el hipotético caso de que vaya primero, no se deje adelantar por el australiano. En Brasil se alzaron con el Mundial de Constructores, que claramente merecían, y ahora buscan el doblete. Felicidades para Red Bull, una escudería joven y cuya apuesta por los deportes de motor y riesgo están convirtiéndola en toda una leyenda.

Quien sí lo tiene difícil, pero no imposible, es el británico Hamilton. Sus opciones dependen de una carambola poco probable, que los tres pilotos que luchan por el Mundial abandonen y él gane la carrera. Aun así, en Woking no dan nada por perdido y sueñan con que el destino les devuelva la que les robó en 2007, y esta vez el británico sea quien ría mientras los demás lloran. Su carrera del domingo fue un tanto decepcionante, pues no consiguió adelantar a Hülkenberg en pista, demostrando que es un tópico eso de que Hamilton es el piloto que mejor adelanta. La realidad es que él es, simplemente, y con permiso de Kobayashi, el más agresivo, pero no el más fino.

La sorpresa de la semana la puso el Williams de Hülkenberg. La calificación del sábado se realizó en condiciones de pista mojada. Pero para la Q3 el asfalto empezaba a estar seco y ese pequeño carril fue aprovechado por el joven alemán para conseguir una pole histórica con  más de un segundo de diferencia con los todopoderosos Red Bull. Para los que se pregunten cómo fue posible, la explicación resulta muy sencilla: Williams sufre un alto desgaste en sus neumáticos gracias al mayor down force que las evoluciones han conseguido, lo que en las condiciones del sábado les daba una ventaja al poder calentar más rápidamente los neumáticos. Fantástico para Williams, que nos regaló un bonito momento a todos los que somos fans de esta mítica escudería.

Debemos destacar también la carrera de Jaime Alguersuari, que acabó undécimo con la sensación, una vez más, de haber dejado escapar unos preciosos puntos. Su Toro Rosso es pésimo, pero el joven catalán está demostrando merecerse un monoplaza competitivo. Como se lo merece Kobayashi, que volvió a sumar en la carrera en la cual nos maravilló a todos en 2009 con una increíble sexta posición a lomos de un Toyota. Y también hay que mencionar a Hispania, que vuelve a acabar con sus dos monoplazas en uno de los Grandes Premios con menos abandonos; sólo dos, los de Di Grassi y Liuzzi.

Poco más nos dejó este Gran Premio, salvo una cantidad considerable de adelantamientos que parecen dar la razón a la FIA con sus polémicas normas aerodinámicas introducidas en 2009. Parece que este estilo de competición, una vez asentado, nos ha traído un mayor espectáculo. Esperemos, no obstante, que no se carguen la competición en 2013, año en el que quieren introducir los motores de cuatro cilindros turboalimentados. Esperemos que no sea así y se dé el extraño caso de que un Superformula League (competición de V12 en el que compiten monoplazas representando a distintos equipos de fútbol) resulte más rápido que un Fórmula 1.

Finalizó el Gran Premio de Brasil 2010 con las posiciones como siguen: 1º Vettel; 2º Webber; 3ª Alonso; 4º Hamilton; 5º Button; 6º Rosberg; 7º Schumacher; 8º Hülkenberg; 9º Kubica; 10º Kobayashi; 11º  Alguersuari; 12º Sutil; 13º Buemi; 14º Massa; 15º Petrov; 16º Barrichello; 17º Heidfeld; 18º Kovalainen; 19º Trulli; 20º Glock; 21º Senna; 22º Klien; se retiraron, por orden inverso, Di Grassi y Liuzzi.

En pocos días tendremos campeón del mundo de Fórmula 1. Este domingo se decide todo en el trazado de Abu Dabi, un circuito ideado por Herman Tilke favorable, como casi todos, a Red Bull. Ferrari y Alonso presentarán batalla a los toros rojos y, como buen español, intentará torearlos para saborear la gloria. Por suerte, no tendrá que entrar a matar, aunque si consigue el campeonato, los chicos de Red Bull van a sufrir igualmente. Pero sea quien sea el campeón no cabe duda de que, este año, los tres favoritos para conseguirlo se lo merecen por haber luchado a brazo partido durante toda la temporada. Hasta entonces, diviértanse.

Fuentes del texto:
Retransmisión en directo del Gran Premio de Brasil por LaSexta TV.

Fuentes de las imágenes:
imagem.band.com.br.
thestar.com.my.
www.formula1.com.

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