Fútbol Solidario

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Martes 15 de Junio del año 2011. Japón rema contra viento y marea para intentar sobrevivir a la mayor tragedia que se recuerda en el país nipón desde la Segunda Guerra Mundial. A muchos kilómetros de Tokio, un japonés celebra la clasificación del Inter de Milán para los cuartos de final de la Liga de Campeones mostrando con orgullo su bandera en el césped del Allianz Arena de Munich. De fondo suena un himno universal, el “You will never walk alone.”

Nagatomo, lateral neroazurro, está féliz y triste al mismo tiempo. No puede quitarse de la cabeza la tragedia que vive su gente, pero gracias al fútbol él ha podido brindarles un homenaje mundial. El deporte rey, insolidario en muchas ocasiones, se vuelca cuando la situación lo requiere. Todos recordamos situaciones incomprensibles, como aquel partido que disputó el Real Madrid en Roma cuando todo el planeta observaba atónito como desaparecían para siempre las emblemáticas Torres Gemelas de Nueva York o como años más tarde, el FC Barcelona disputó un partido de Copa de la UEFA en Glasgow ante el Celtic mientras en España contábamos todavía las víctimas mortales que nos iba a dejar el peor atentado terrorista que se recuerda en nuestro país.

Pero gracias a su carácter global, el fútbol es un vehículo perfecto para llegar a millones de personas. Y la foto de Nagatomo con la bandera de Japón es un ejemplo de lo que es el puebló japonés, un ejemplo de lucha, trabajo y superación. El Inter de Milán, vigente Campeón de Europa estaba eliminado de la Champions League a falta de 5 minutos para terminar su partido de octavos de final en Alemania. En ese momento Leonardo da entrada a Nagatomo y ese cambio resulta decisivo. El asiático participa en la jugada clave y es el primero que se abraza con Pandev nada más conseguir este el tanto que certificaba la remontada. La instantánea de la vuelta al mundo. Seguro que en mitad del caos, en mitad de la tragedia, Japón sonrió al ver a uno de los suyos triunfar en el viejo continente. La UEFA y la LFP decidieron guardar un minuto de silencio en la previa de todos sus partidos. Son mensajes simbólicos, pero llenos de emoción. Jugadores de talla mundial como Kaká, Sergio Ramos y Carles Puyol mandaron su cariño al imperio del sol naciente a través de sus redes sociales, algunos añadiendo el mensaje #prayforjapan (reza por Japón). Pero como pide un tweet que se ha extendido a gran velocidad por la red “por si dios no existe o está ocupado, además de rezar manda dinero”. Cualquier ayuda económica suma. Y ahí es cuando el fútbol, que tiene el dinero por castigo, debe de ser solidario.

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