Francisco Castejón: “La seguridad nuclear en España está politizada”

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Así de contundente se muestra ante la Huella Digital el portavoz de las campañas nucleares de Ecologistas en Acción, Francisco Castejón. La polémica sobre la reapertura de la central nuclear de Garoña y el informe sobre seguridad nuclear que cada año remite el Consejo de Seguridad Nuclear  al Parlamento, son los temas que protagonizan la actualidad nuclear en España y que preocupan a esta organización.

Francisco Catejón/Fotografía. Nisley Santos
Francisco Catejón/Fotografía: Nisley Santos

Energía nuclear: Prescindible para unos rentable para otros

A nadie medianamente concienciado con la actualidad sociopolítica, se le escapa que España es el país de las paradojas democráticas, eufemísticamente hablando. Ese país en el que, pese a ser un absoluto despropósito, la seguridad ciudadana va subordinada a unos intereses políticos que no dudan en sacrificarla si ello acarrea un beneficio económico. Por si no lo teníamos suficientemente claro, pudimos reafirmarlo en el encuentro con el investigador en fusión nuclear y portavoz de las campañas nucleares de Ecologistas en Acción, Francisco Castejón, quien no duda en calificar la energía nuclear en España de ”politizada, prescindible e innecesaria”.

Controvertida reapertura de Garoña

Esta afirmación nada la puede ilustrar más que el firme y polémico propósito del Partido Popular para reabrir la Central Nuclear Santa María de Garoña situada en la provincia de Burgos. Polémico, porque, teniendo en cuenta que fue diseñada para tener una vida útil de 25 años, en 2012 dejó de funcionar habiendo cumplido los 41 con ”un reactor idéntico al número uno de Fukushima, uno de los 4 que se accidentaron” señala Francisco. Toda una cuarentona, que, pese a acumular continuos informes sobre sus deficiencias, como el elaborado en 2009 por el Consejo de Seguridad Nuclear, no cesó su actividad por los mismos, si no por razones económicas. No obstante, todo esto quedaría en el plano anecdótico si no fuera por la pretensión, principalmente del grupo popular, de reabrir durante 17 años más.

Crecientes deficiencias y oposiciones

Absolutamente todos los grupos políticos españoles, excepto el que gobierna, se han opuesto taxativamente a esta iniciativa, conscientes del inminente peligro que deriva. Francisco Castejón no sin cierta preocupación, pone de manifiesto que: “Los principales problemas de seguridad por decirlo sintéticamente y rápidamente, tienen que ver con su envejecimiento:

  • Han aparecido unos géneros de corrosión en el circuito primario, que, lejos de remediarse lo que hacen es aumentar y condenar a hacer inspecciones anuales en la central, estas inspecciones no son gratis.
  • Además de este problema, tiene una serie de elementos de seguridad gravemente degradados, como se puso de manifiesto en el informe del 2009, como el sistema de contención de incendios, algo clave en cualquier instalación nuclear.
  • Se pone de manifiesto que es necesario cambiar cientos de metros de cableado, que también es clave para la seguridad porque todos los actuadores sobre el núcleo del reactor los tienes que controlar con impulsos eléctricos a través de estos cables (…)
  • Se puso también de manifiesto los problemas del tratamiento de gases radiactivos dentro de la contención -el accidente de Fukushima se produjo por la explosión de hidrógeno radiactivo que escapó-. “Hablamos de sistemas claves en la central”.

Puertas giratorias, ¿un mito?

Pese a constatar una situación de seguridad claramente degradada, no deja de llamarnos la atención la poderosa iniciativa del PP de reabrir un reactor, que, en caso de un más que probable accidente, pondría en peligro la vida de más de dos millones de personas, sin reparar en unos daños medioambientales incuantificables. Quizá podamos intuir la respuesta en las puertas giratorias que existen entre el Partido Popular y las empresas eléctricas propietarias de Garoña: Iberdrola y Endesa. Para cerciorarnos, realizamos la pregunta de forma directa a Francisco Castejón a lo que responde: “No tengo constancia ni pruebas, pero lo que sí hemos visto es que la participación de altos cargos políticos en consejos de administración es pública. Aznar ha trabajado en Endesa; Manuel Pizarro, director general de Endesa, entró y salió del PP; Felipe González en Gas Natural… En fin hay una lista de unos cincuenta políticos que están trabajando en consejos de administración de las eléctricas sin ningún rubor. Al menos un poco de estética, en ausencia de la ética”.

Un problema democrático

No satisfechos con vulnerar los valores democráticos omitiendo cualquier consulta popular, el Partido Popular, haciendo gala de un despotismo con precedentes, designa el municipio de Villar de Cañas, (Cuenca) Almacén Transitorio Centralizado, es decir, un cementerio nuclear que albergará todos los residuos de alta actividad de las centrales nucleares españolas.

Con una creciente impotencia, contemplamos cómo la función del Consejo de Seguridad Nuclear, se reduce a la de un adorno navideño a merced del deseo gubernamental, que, ” más allá del bien y del mal, modifica a la medida de la Central Nuclear de Garoña el reglamento clave de la seguridad nuclear española”, apunta Castejón. Sería imposible concluir sin señalar una de las grandes frases con las que se despidió el integrante de Ecologistas en Acción: ”La seguridad nuclear a mi juicio, es un tema prepolítico, de democracia elemental ya que, la democracia es prepolítica: la política vino después de la democracia”.

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