Fibromialgia, un dolor crónico que no quita las ganas de vivir

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Como cada año, el pasado 12 de mayo se celebró el Día Mundial de la Fibromialgia y del Síndrome de Fatiga Crónico, cuyo objetivo radica en divulgar los síntomas de estas enfermedades y sus causas, aún desconocidas. Ambas patologías fueron reconocidas en 1992 por la Organización Mundial de la Salud (OMS), aunque se conocen casos clínicos que datan de principios del siglo XX.

En reconocimiento a la musa de la Cruz Roja, Florence Nightingale, cada 12 de mayo se celebra el Día Mundial de la Fibromialgia (FM) y del Síndrome de Fatiga Crónico (SFD). Nacida en Florencia en 1820, fue conocida también como la Dama de la Lámpara, por hacer rondas nocturnas con la única compañía de un candil para cuidar y tratar a los pacientes de estas enfermedades. Siguiendo la estela de Nightingale, a día de hoy son diferentes asociaciones las que hacen una importante labor para con los afectados.

En España, un tres por ciento de la población sufre fibromialgia, lo que se traduce en un millón de afectados. Asimismo, y según la Unión Europea, esta enfermedad es clasificada como rara al tener una prevalencia menor de cinco casos por cada 10.000 habitantes.

La fibromialgia, que surge sin tener síntomas previos y presenta dificultades para ser diagnosticada, es un síndrome crónico benigno que ocasiona cansancio y dolor en los músculos, ligamentos y tendones de todo el cuerpo. La principal característica de la FM es el dolor muscular, aunque al mismo tiempo produce fatigas e hipersensibilidad al tacto.

Sin origen definido, parece que la FM tiene una procedencia genética. En esta teoría está investigando el Centro de Regulación Genómica de Barcelona, que cuenta con más de 350 investigadores de treinta nacionalidades diferentes. Este centro se encarga de separar el material genético de las muestras de sangre que reciben, para ver qué genes predisponen a los pacientes a sufrir la enfermedad.

Al compartir algunos síntomas en común -insomnio, dolor de cabeza, depresión-, la fibromialgia y el Síndrome de Fatiga Crónica se suelen diagnosticar de forma errónea. La singularidad de la FM es que es una enfermedad reumática crónica, mientras que el SFD es considerada una patología de tipo neurológico grave. Sin embargo, mientras que para la fibromialgia hay posibilidad de mejora mediante la práctica de ejercicio, para el Síndrome de Fatiga Crónica aún no existen alternativas efectivas.

Además de tener que vivir con molestias constantes y muy intensas -incluso duele la raíz capilar o las uñas-, los pacientes tienen que demostrar al sistema sanitario su incapacidad, un obstáculo que dificulta que los enfermos puedan llevar una vida cómoda. Javier Rivera, vicepresidente de la Sociedad Española de Reumatología, afirma que “el dolor es un síntoma subjetivo y como médicos tenemos que creer en los pacientes”.

En 1990, el Colegio Americano de Reumatología estableció un modelo estándar para clasificar a los pacientes con fibromialgia, conocido a día de hoy como “Puntos gatillo”, una sucesión de puntos dolorosos que se reparten por todo el cuerpo. Es la prueba, calificada por los expertos de poco específica, que se emplea hoy en día para diagnosticar la FM; si hay dolor en once de los 18 puntos, el resultado es positivo.

Representación de los puntos gatillo para diagnosticar la fibromialgia

En la actualidad, la Universidad Rey Juan Carlos dispone de un programa de atención psicosocial para personas afectadas por esta enfermedad. Desde un prisma psicológico se baraja la hipótesis de que los roles culturales de la mujer son, quizás, la razón por la cual es el género con mayor grado de afección.

No obstante, poco se ha avanzado desde que la OMS reconociera estas enfermedades en 1992. Un estudio reciente coordinado por Mario Cordero Morales, investigador del Centro Andaluz de Biología del Desarrollo, sugiere que el uso de antioxidantes podría ser beneficioso para paliar la fatiga y el dolor de los afectados. 

 Imágenes: Daquella manera/eneas/El Universal

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