Feminista Ilustrada: “Con el humor gráfico queremos acercar el feminismo más académico y elitista a la calle”

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El feminismo continúa siendo algo “tabú”. Aun en pleno siglo XXI, una gran parte de la población piensa que ser feminista es defender la superioridad de la mujer frente al hombre, ignorando que es la lucha por la igualdad de derechos. Con el objetivo de hacer que esto cambie nació Feminista Ilustrada, un proyecto que quiere acabar con la connotación negativa que a veces se le otorga al término feminismo.

María Murnau y Helen Sotillo son las culpables de la expansión del fenómeno feminista a través de las redes sociales. La gaditana y la sevillana -estudiantes de Comunicación audiovisual y Publicidad y Relaciones Públicas, respectivamente- han conseguido que su proyecto alcance más de 41 mil de seguidores en su perfil de Instagram (@feministailustrada) y casi 14 mil en su cuenta de Twitter (@femilustrada).

Mientras que Helen se encarga del diseño de las ilustraciones, María redacta los guiones. A diferencia de otras webs o blogs que luchan contra el machismo, Feminista Ilustrada se centra en dar importancia a la estética, que busca llamar la atención de los usuarios de redes sociales con diseños llamativos.

Pero sobre todo, la principal característica de sus imágenes es la vuelta de tuerca que estas dos sevillanas dan a las situaciones machistas que podemos observar en nuestro día a día. A través del humor y la ironía, María y Helen muestran cómo serían las cosas en un mundo al revés, donde las mujeres tuvieran esos comportamientos de superioridad y control.

Desde Pluma Violeta hemos tenido el placer de hablar con estas dos andaluzas, quienes nos han explicado, con todo detalle, sus objetivos y las claves de su proyecto.´

Pregunta: ¿Cómo definiríais feminismo?

Respuesta: Movimiento político, cultural y económico que tiene como objetivo la igualdad de derechos entre mujeres y hombres, cuestionar la dominación y la violencia de los varones sobre las mujeres y la asignación de roles sociales según el género.

P.: Si el feminismo es igualdad, ¿por qué la mayoría de las personas tiene tanto miedo a decir “sí, soy feminista”?

R.: Desafortunadamente tiene una connotación negativa aún, y es debido a la ignorancia y a la presión machista. Sería deshonesto denominarlo de otra forma para “caer bien”. El feminismo son derechos humanos, no se puede negar que existe un problema de género específico. Y negar este término sería una forma de pretender que no fueron las mujeres las que, durante siglos, han sido excluidas.

P.: ¿Qué opináis del término “feminazi”?

R.: ¡La ultraderecha no deja de sorprendernos! A ningún otro colectivo más se le podría ocurrir comparar el aborto con el holocausto nazi, solo para intentar desprestigiar la lucha feminista.

P.: ¿Cuándo, cómo y por qué nació el proyecto feminista ilustrada? / ¿Cómo surge la idea?

R.: Este proyecto nació en Noviembre de 2015. María, en pleno máster sobre género, identidad y ciudadanía en la UCA, quería poner en marcha un blog en el que hablara de situaciones machistas cotidianas y de un feminismo más actual y cercano. Al contarme la idea, como diseñadora y usuaria de redes sociales le dije que debería acompañarlo de imágenes si quería llegar a la gente. Así nació Feminista Ilustrada, para dar un poco más de visibilidad a las situaciones de machismo cotidiano a través de ilustraciones.

Por otro lado, para hacerlas más originales, decidimos invertir los roles. Nos parecía muy divertido poner a un hombre en plan “dama en apuros”, disfrazado de enfermero sexy para carnavales o diseñar un producto de higiene íntima llamado “Penisil”.

P.: ¿Por qué el humor para tratar un asunto tan serio?

R.: Con el humor gráfico queremos acercar el feminismo más académico y elitista a la calle, a la cotidianidad, y quitarnos la etiqueta de mujeres amargadas.

El humor en todas sus formas es un componente clave para una buena comunicación y gracias a él podemos distanciarnos de la realidad y transmitir los hechos desde un punto de vista más relajado, sin dejar de estar comunicando hechos verídicos. De esta forma podemos tratar casi cualquier tema creando artículos ilustrados amenos y sin que resulte en ningún momento algo pesado, algo que a veces echábamos en falta en otras páginas y blogs.

De todas formas, no tratamos algunos temas como la violencia de género, que es la punta del iceberg del machismo, para no frivolizarlo.

P.: En internet se ha vivido con fuerza el fenómeno de los memes y de los memes feministas en particular, ¿creéis que la imagen es el mejor vehículo para impactar y llegar a un público más amplio?

R.: Creemos que cuando se comparte tanto algo es porque se suelen sentir muy identificadas con el contenido que publicamos.

Vivimos en una época tecnológica en la que no nos detenemos mucho a leer textos largos y hay que captar la atención en pocos segundos. Ahí las imágenes juegan con ventaja y es por ello que lo decidimos así.

Además, para darnos cuenta de los comportamientos machistas del día a día lo más efectivo es hacer un cambio de roles, invirtiéndolos, porque nos “choca” verlo en otro género al que no estamos acostumbrados, y nos hace reflexionar de que algo no va bien.

P.: En ese sentido, ¿las redes sociales son una buena forma de llegar a los jóvenes y hacerles tomar conciencia de la situación?

R.: Al llegar a otros sectores, ajenos al ámbito feminista o poco familiarizados con él, creemos que les hemos abierto un poco los ojos, hemos hecho que reflexionen sobre situaciones machistas cotidianas que pasan desapercibidas. Ahora son un poco más conscientes de lo arraigado que tenemos el machismo y todas sus negativas consecuencias en la sociedad, como el control, la posesión, la falta de corresponsabilidad, la influencia de los medios en las personas, las marcas de género impuestas nada más nacer, el mito del amor romántico, etc.

P.: En vuestra web decís que el proyecto Feminista ilustrada nació para hacer visible el machismo cotidiano y dar consejos para evitar este tipo de actitudes, tanto para ellos como para ellas. ¿Qué opináis sobre el rol que desempeñan los hombres respecto al feminismo? ¿Creéis que hay muchos hombres feministas?

R.: El feminismo es un movimiento social y como tal deben participar mujeres y hombres. Eso sí, tanto que es un movimiento por y para la liberación de la mujer, debe liderarlo las mujeres. Los hombres deben ser un apoyo, ceder y hablar con otros hombres. Los hombres son clave en la erradicación de conductas machistas, y, afortunadamente, cada vez son más los grupos de hombres que hablan de nuevas masculinidades y feminismo. Saben que tienen que cuestionarse los privilegios, que deben censurar a un amigo o familiar cuando hace una broma machista, que deben reaccionar y denunciar cuando un hombre maltrata a una mujer o le acosa en la calle, que no deben tolerar que otra persona culpabiliza a la mujer de una violación.

Así que, bajo nuestro punto de vista, ya que los hombres ocupan la mayoría de los asientos en todos los ámbitos, los necesitamos para poder cambiar las cosas, y su situación privilegiada les hace responsables del cambio tanto o más que nosotras. Es su deber cambiar las reglas del juego si queremos que la sociedad sea más justa.

P.: También se ha hablado mucho sobre el ‘feminismo pop’ y está manía de las grandes empresas y marcas de apoderarse de mensajes feministas para hacer camisetas, ¿qué pensáis cuándo veis alguno de estos productos? ¿Nos benefician al visibilizar o frivolizan nuestras luchas?

R.: Es cierto que el mensaje superficial se está popularizando, sobre todo en tiendas multinacionales de ropa, y de la mano de ídolos de masas como Beyoncé o J-Lo. Esto es un arma de doble filo: por una parte, se quita la connotación negativa del término en sí, pero pierde efectividad ya que se queda en aspectos muy superficiales y sólo dentro de una élite de clase media y clase alta occidental. De todas formas, ya que escapa a nuestro control, hay que intentar quedarse con que el mensaje llegará a algunas chicas que después, individualmente, se interesarán por el tema de una forma más profunda.

P.: Helen, aprovechando que has estudiado Publicidad y relaciones públicas, ¿qué podrías decirnos del papel de la mujer en la publicidad? ¿Y de las repercusiones negativas que la publicidad tiene sobre las jóvenes y no tan jóvenes?

R.: Los medios de comunicación ejercen un gran poder en la opinión pública y es muy importante que sean conscientes de la problemática y sus consecuencias.

Respecto a la publicidad, en los últimos años hemos visto algunos spots que han generado un cambio de roles: vemos una niña que no quiere ser rescatada por un príncipe, a una mujer alrededor de los 40 que conduce su coche hasta la playa y hace surf de forma solitaria un día de oleaje, anuncios de productos de limpieza protagonizados por hombres, etc, pero aún son minoría.

Creo que es deber de todas/os denunciar la publicidad que fomenta roles machistas (en teoría la publicidad sexista es ilegal) y premiar las marcas que colaboran para cambiar estas actitudes, sobre todo en redes sociales, que es una de las armas más potentes de denuncia.

P.: María, dado que has estudiado Comunicación audiovisual, ¿cuál crees que es la situación de la mujer en el mundo de la gran pantalla? ¿Ves cambios en las últimas producciones cinematográficas o se siguen perpetuando los mismos roles de siempre?

R.: La situación de las mujeres en el cine es penosa. Los estudios de Hollywood hablan de un 4% de películas dirigidas por mujeres y un 20% de películas protagonizadas por mujeres. Estas cifras son patéticas, denotan que la industria sigue dominada por los hombres. Por no hablar de cómo aparecen representadas. Siempre como satélites de los hombres, es decir, las novias, las hijas, las madres… sexualizadas a más no poder. Y eso cuando son medianamente jóvenes, una vez pasados los 30 y pocos, la mayoría de las actrices tienen muchos menos papeles según cumplen años. Cosa que no pasa con sus compañeros masculinos.

Sí que es cierto que ahora están saliendo más películas protagonizadas por mujeres, en muchos casos mujeres fuertes e independientes. Pero se queda en eso, el protagonismo. Su presencia no está normalizada. Aunque una película tenga una protagonista al frente, y su construcción desde el punto de vista de género sea impecable, si no salen más mujeres en la película… ¿supone eso el fin de la discriminación? Pues claro que no, queremos papeles principales pero también queremos dejar de ser el 20%, porque en la realidad somos el 50.

P.: A raíz de los mensajes de acoso e insulto que, hace unos días, aseguraba haber recibido Barbijaputa por difundir mensajes feministas. ¿Os habéis visto alguna vez en una situación semejante?

R.: Todas las feministas hemos sido acosadas e insultadas en menor o mayor medida. Es lo que tiene el miedo a perder privilegios.

De vez en cuando se organizan en foros y en redes para atacar en grupo. Una vez tuvimos que cerrar los mensajes privados de Facebook porque varios países incluso de Latinoamérica nos enviaban fotos de mujeres maltratadas con mensajes en tono de humor negro. Fue desagradable, pero contábamos con que ese día llegaría. No van a poder con nosotras. El feminismo ha venido para quedarse.

P.: Para cerrar, ¿qué valoración hacéis de la repercusión feminista en las imágenes y en las redes? ¿Hemos conseguido las feministas apoderarnos de estas herramientas o nos movemos en terreno hostil?

R.: Por una parte, hay muchas ilustradoras que con sus viñetas hacen visibles situaciones machistas y reivindicaciones feministas (igualdad salarial, techo de cristal, relaciones tóxicas…). Y la audiencia, sobre todo las mujeres, se están empoderando y están viendo la magnitud de la violencia de género. Por desgracia, han tenido que ocurrir muchos asesinatos para que salte la alarma social, y se ha hecho visible todos los tipos de violencia machista que preceden a este fatal desenlace.

Por otro lado, los hombres están viendo amenazada su situación de poder más que nunca y están oponiéndose en bloque.

Pero campañas que se difunden como pólvora en redes como “Ni una menos”, “Sin un Sí es No”, el 8M…ayudan a que muchas mujeres tomen conciencia de que las luchas del feminismo es una cuestión de todas las mujeres y no de cuatro locas.

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