Feliz No Navidad

0
171

Siempre me ha gustado la Navidad, esa Navidad de anuncio de turrón, de generosidad temporal, de derroche de luz en las calles, de grandes comilonas, uvas y reuniones familiares…pero me gusta la Navidad cuando es Navidad, que para mí siempre ha sido a partir del día de la lotería, porque ese día nos daban las vacaciones. Y entonces era Navidad.
Ahora no sé qué es lo que está pasando, que tengo que consultar el calendario cada media hora, porque estamos a dos de diciembre y Madrid lleva más de una semana adornado como si fuera Navidad. Me niego. ¡No es Navidad! ¿Soy la única que se ha dado cuenta? Los escaparates de las tiendas, las luces en las calles (este año, hasta luces de diseño), en los centros comerciales, hasta las bolsas del supermercado llevan dibujos de muñecos de nieve y abetos.

No lo entiendo, ni siquiera lo entiendo desde el punto de vista consumista, se supone que nos hacen esto para que empecemos antes a comprar, pero me imagino que no se puede derrochar durante más de un mes. Entonces, o se compra antes o se compra después, o en noviembre, o después de la lotería, no creo que haya mucha gente que se pueda permitir vivir la Navidad durante todo este tiempo. A mí particularmente me cansa, intento desligarme de este amago de ambiente navideño que tratan de meterme por los ojos en cuanto enciendo la televisión o pongo un pie en la calle, y es difícil, es difícil no mezclarse con la pseudonavidad, porque mientras escribo esto oigo “seguimos queriendo turrón, turrón, turrón…” Y me pregunto de quién habrá sido la idea de adelantar hasta este punto las fiestas, unas fiestas consumistas, egoístas…estoy de acuerdo, pero unas fiestas que siempre han tenido una gota de distinción, algo que las hace especiales si las comparamos con el resto de las fiestas del año, la Navidad es una fecha que despierta algo en nosotros, pero no podemos tener ese algo despierto durante tanto tiempo como se pretende.

Estos días me hacen vivir a destiempo, y pensar que es más tarde de lo que es, y estar esperando a que llegue por fin la Navidad de verdad, a ver si se pasan rápido estos preliminares…para sobrellevarlo, cambio de pasillo cuando veo comida navideña en el supermercado y he decidido no comer turrón hasta el día veinticuatro. Bueno, si me toca la lotería, igual adelanto el brindis de fin de año al veintidós.

1 Comentario

  1. Los niños terminarán no sabiendo qué es la Navidad. A qué asociarla? Los reyes magos, papá noel & cia sacarán el pesebre y la humilde posada de Belén para colocarse a ellos mismos en el centro. Ni eso. La magia de los niños acabará perdiéndose en la espiral del consumismo. Estoy seguro. Que no? Apostemos.

Dejar respuesta