Federer fue el príncipe azul en Madrid

0
66

Roger Federer se impuso al checo Tomas Berdych (3-6, 7-5 y 7-5) en la final del Mutua Madrid Open, un encuentro en el que las polémicas quedaron a un lado para disfrutar, por fin, de un tenis mayúsculo en la capital española. Berdych hizo valer su potencia en el saque en el primer set, pero el suizo atraviesa un gran momento de forma y terminó conquistando su tercer Masters 1000 en Madrid con la calidad por bandera.

Roger Federer, tricampeón en Madrid

Si Tomas Berdych hubiera aparecido en la pista central de la Caja Mágica con un uniforme de camuflaje y Roger Federer con un chaqué, no hubiera resultado extraño para nadie; pero optaron por una camiseta roja el checo y una azul, color de moda de la semana, el de Basilea. Dos de los tenistas más antitéticos que puede encontrarse en los primeros puestos del ranking ATP se dieron cita con el objetivo de conquistar el Madrid Open, el torneo más polémico de todo el calendario tenístico.

La empresa de apartar a Federer del que posteriormente fue su vigésimo Masters 1000 resultaba complicada a priori, pero más difícil resulta contrarrestar los saques de Berdych si no se entra a la pista con el cien por cien de concentración. Federer pagó el gran inicio de su rival cediendo el primer set, por lo que tuvo que trabajar a contracorriente para revertir la situación.

Con talento y paciencia, el suizo consiguió llevar las tablas al marcador con un 7-5, momento en el que la final alcanzó su clímax, con los dos jugadores ofreciendo todo su talento, tan diferente al del otro, pero tan efectivo que parecía increíble que hubiera dos filosofías tan distintas con un mismo objetivo.

La tercera manga continuó por la misma senda, encandilando a la afición, más pendiente de los tenistas que del polvo de ladrillo azul que trajo de cabeza a otros con la vitola de favoritos. Al final, el duelo entre el bombardero checo y el relojero suizo cayó del lado de Federer a la cuarta bola de partido. La historia volvía a sonreír al Expreso de Basilea, que iguala así a Rafael Nadal en Masters 1000, con veinte para cada uno, cifras bastante más allá de lo habitual para los tenistas mortales.

Serena se merienda a la número uno.

La final femenina también se la llevó una tenista vestida de azul, Serena Williams, que ha demostrado que sus días de vino y rosa no se fueron para siempre. La número uno del mundo, Victoria Azarenka, es una tenista repleta de calidad que ha demostrado en sobradas ocasiones su capacidad para ostentar el liderazgo del circuito femenino, pero el carisma que tiene la menor de las Williams, tanto en la pista como fuera de ella, parece coto vedado para la bielorrusa.

Serena Williams sigue siendo una autoridad en el circuito WTA

La estadounidense llegó, jugó y ganó. Todo en poco más de una hora, para desesperación de una Azarenka que nunca llegó a cogerle el aire al partido decisivo. Williams, mientras tanto, recogía su trofeo, sonreía a las cámaras y dejaba un aviso a navegantes: “Los hombres son unos flojitos”. Palabra de Serena Slam.

Fotografías: Mutua Madrid Open

Dejar respuesta