El mundo del cómic llora la muerte de Jean Giraud “Moebius”

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Jean Giraud "Moebius"

El de ayer fue un día muy triste para todos los amantes del cómic. Jean Giraud “Moebius”, maestro del noveno arte, se despidió por última vez, a los 73 años de edad, tras sucumbir a una larga enfermedad. Creador de El teniente Blueberry, Arzak, El garaje hermético o la saga El Incal, el autor francés deja una huella imborrable en el universo de las viñetas, que revolucionó en diferentes ocasiones a lo largo de su prolífica carrera.

Nacido en 1938 en Nogent-sur-Marne (una localidad a las afueras de París), Giraud publicó sus primeros dibujos cuando no era más que un adolescente con acné. Pronto llegarían colaboraciones para los sectores de la moda y la publicidad, pero lo suyo siempre fueron las historietas. Alumno del gran Jijé, creador imprescindible de la ‘bande dessinée’ belga, en 1964 se alió con el guionista Jean-Michel Charlier para dar vida a uno de sus personajes más queridos: El teniente Blueberry. Tras la muerte de Charlier, acaecida en 1989, Giraud se encargó personalmente de escribir e ilustrar las aventuras del famoso ‘cowboy’, muy influidas por las dos estancias del dibujante en tierras mexicanas.

“La primera vez fue en 1957 y estuve nueve meses; la segunda en 1964, cuando me quedé otros seis. El español siempre me ha parecido un idioma maravilloso”, recordaba Moebius, en marzo de 2011, en una entrevista concedida a la Agencia EFE. Por entonces, el autor aún soñaba con editar una nueva historia de Blueberry: “Está escrita y se ambienta en 1900, pero no tengo tiempo para sentarme a dibujarla. Quizás algún día…”.

A finales de los años sesenta, ya establecido como un nombre relevante del tebeo galo, Giraud abandonó el realismo para sumergirse en un mundo propio, caracterizado por su amor a la ciencia ficción. Cambió las páginas de la revista Pilote por las de Hara-Kiri y empezó a configurar trabajos mucho más personales, fantásticos, en donde pudiera dar rienda suelta a su imaginación sin límites. En 1974, junto a autores como Farkas, Druillet o Dionnet, forma el grupo de los Humanoides, que un año más tarde lanzaría la revista Métal Hurlant

En dicha publicación vieron la luz historias como Arzak o The long tomorrow, a las que más tarde seguiría El garaje hermético. En 1980 llevó a cabo su primera colaboración con el escritor chileno Alejandro Jodorowsky, El Incal, uno de los títulos más destacados del cómic europeo de los últimos treinta años. En todas estas obras se aprecia la creatividad desbordante de Moebius, cuyo apodo se debía al astrónomo alemán August Möbius.

"Arzak"

Al margen de sus tebeos, el autor tuvo un papel destacado en el imaginario de películas como Alien, Tron, Willow, Abyss, o El quinto elemento, en las que trabajó con directores de la talla de Ridley Scott, Luc Besson o James Cameron. Asimismo, dejó su sello en videojuegos de éxito como Panzer Dragoon o Seven Samurai 20XX, para los que desarrolló el elenco completo de personajes.

Fumador de marihuana desde su juventud, Moebius tomó una firme determinación en 2004: abandonar la hierba para comprobar si su capacidad creativa seguía intacta. “Descubrí que no había relación entre la marihuana y la imaginación. En un momento de mi vida fue muy importante, pero hay que escapar a tiempo, tomar la experiencia y no permitir que destruya tu vida”, advirtió el dibujante.

El resultado de esta decisión se pudo contemplar en Inside Moebius, una trilogía de corte autobiográfico en la que el autor se enfrentaba a todas sus creaciones, así como a sus “yos” pasados, el niño y el adulto. “Hay algo de nostalgia en esas páginas, pero no demasiada, porque mi ‘yo’ joven no es mejor que mi ‘yo’ viejo: son igual de tontos. La diferencia es que uno tiene más años. Este tipo de historia es interesante cuando no se explota de manera comercial, porque si no se convierte en una pérdida de tiempo”. 

Adorado por sus conciudadanos, Giraud fue investido en 1985 con la insignia de las Artes y las Letras de Francia. Antes, en 1981, el Festival de Angoulême le había otorgado su Gran Premio, a la sazón el reconocimiento más prestigioso del cómic europeo. En 2010, la Fundación Cartier inauguró la exposición “Moebius-Transe-Forme”, la primera consagrada por completo a la figura del autor.

Fotografía: Jarek Obważanek

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