Extraña pareja en L.A, Knicks al hoyo y semana perfecta de Durant

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Fuente: Keith Allison
Fuente: Keith Allison

Si aún a día de hoy hay alguien que recuerde mis desafortunadas palabras sobre la recuperación de los Knicks, cojan su manda, pulsen el botón de reseteo inmediatamente y olviden todo lo leído. Sí, efectivamente los neoyorquinos han vuelto por sus fueros y lo de la última semana se queda en un simple espejismo. En el momento que han llegado dos equipos serios, Clippers y Pacers, y uno que va por el buen camino para serlo como Brooklyn Nets, que ya era hora también por cierto, el conjunto de la Gran Manzana se ha venido abajo por completo y ha recuperado todos los malos hábitos que nos habían mostrado desde el comienzo de la temporada.

Carmelo sigue siendo la única buena noticia para el Madison y todo apunta que esa buena nueva se va a convertir en mala en el mes de junio, cuando este sea agente libre; porque si la cosa sigue así es más que evidente que Melo no va a renovar por una franquicia que cada año se vuelve un poco más anárquica, si eso es posible.

Mike Woodson está también en el disparadero, y el nombre de Tim Thibodeau empieza a sonar con fuerza para ser el próximo propietario del banquillo neoyorquino. Por ahí pueden pasar algunas de las pocas opciones para retener a Carmelo a partir de la elaboración de un proyecto serio con ese gran gurú defensivo y táctico que es el actual coach de los Bulls.

Aunque nos vamos a la otra punta del país, las noticias no mejoran. Porque si los Knicks son un equipo anárquico, nada tenemos que decir de los actuales Lakers. Los aficionados angelinos han pasado de ver a un equipo atado por la férrea disciplina de Phil Jackson, siempre exitosa por otro lado; al pasotismo de Mike D’Antoni, que sigue engordando su currículum con equipos de enorme fama con los que nunca ha conseguido ganar absolutamente nada.

Sin embargo, hay algún resquicio de ilusión en el Staples con una pareja que ha irrumpido con fuerza para coger el puesto del gran líder carismático Kobe Bryant. Con esa pareja nos referimos claramente a Nick Young y Pau Gasol, que han impuesto un nuevo sistema ante la falta de la gran estrella, pero que ni de lejos se acerca al éxito anterior. Gasol, después de haber estado involucrado en todos los rumores de traspaso posibles, ha hecho oídos sordos y ha recuperado su nivel habitual jugando en la pintura, algo que su entrenador parece haber tardado en comprender. El catalán promedia un doble-doble en torno a los 20 puntos y 10 rebotes en los últimos encuentros, siendo la referencia interior del equipo.

La otra parte de la pareja la forma uno de los jugadores más descarados de toda la NBA como es Nick Young, ese tipo de jugador capaz de fallar los tiros más fáciles y después coger una racha para meterlas de todas las maneras posibles. Actualmente parece que vive en una racha constante, yéndose habitualmente por encima de los 20 puntos y rozando la treintena.

Siguiendo con el asunto de las rachas tenemos a Kevin Durant que vive en una completa nube desde la lesión de Russell Westbrook. El jugador franquicia de OKC lleva unas semanas que ve el aro como una piscina olímpica pero lo de esta última semana ha sido especialmente sangrante. Houston se llevó 36 el jueves pasado, Golden State 54 el viernes, Sacramento 30 el domingo y Portland 46 ayer y todo eso aderezado con cuatro victorias del equipo que le sitúan en la segunda posición del oeste en persecución directa de los Spurs. Si alguien todavía tiene la más mínima duda de que Durant quiere un anillo y un trofeo de MVP en sus vitrinas cuanto antes, pasen y disfruten del espectáculo.

Pablo Rodríguez (@pavlinrodriguez)

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