Espido Freire destrona a “Los malos del cuento”

0
320

En un fórum de la FNAC abarrotado y expectante, Espido Freire dio a conocer su última creación junto al famoso y polémico publicista Risto Mejide: Los malos del cuento, un libro que detecta las situaciones “tóxicas” a las que los vampiros, ogros y psicópatas de nuestro tiempo pueden atraernos, y ofrece ciertas pautas de defensa para combatirlos.

espidoEl cuento ha sido tradicionalmente la forma de transmitir las lecciones más recurrentes y primordiales de manera simplificada y directa de generación en generación. Se cree que los cuentos más arcaicos aparecieron en Egipto, en 2000 a.C. y su vigencia sigue indemne hasta la actualidad, claro testigo de que los malos de la historia se van regenerando y repiten una y otra vez las mismas tácticas malignas para atrapar al enemigo y conseguir su maquiavélico objetivo. Espido Freire da algunas claves para noquear al más perverso y aprender a ignorar ese seductor “encanto tóxico”.

“¿Quiénes son esos malos del cuento?” preguntó Mejide, a lo que Espido dio una definición clara y exacta: “Un malo es una persona que para empezar carece de empatía, puede fingirla y eso los hace muy seductores porque inmediatamente se convierten en un espejo de tus ansias y de tus carencias. Después, es alguien que no aprende ni reconoce sus errores, principalmente porque les compensa y por tanto continúan en esa línea. No te ven como un ser humano, como un fin, sino como un medio para lo que están buscando. Por último, se desvanecen cuando están enfrentados con la verdad. Cuando una persona te está haciendo daño, rectificará y pedirá perdón, la mayor parte de los malos se indigna y lo niega”, continuaba.

Decíamos al principio que los cuentos, por más que transcurran los años, llevan lecciones consigo que siguen y seguirán teniendo sentido. A este respecto, Freire explicó que los cuentos que se contarán sobre el 2013 en un futuro son variados: “Hay que tomar distancia, porque hasta que no saquemos conclusiones verdaderas no podemos escribirlo y encontrar los símbolos adecuados. ¿Historias que ahora estén hablando de esto? Tenemos a Jack y las habichuelas mágicas, porque te habla de conseguir lo imposible a través del robo: llegas al castillo del gigante, crees que tienes suficiente ingenio porque has logrado unas habichuelas y se lo intenta robar. Tenemos también la gallina de los huevos de oro, que no hay por qué explicarlo. Y tenemos el gato con botas, que es el cuento de aquel que te dice: ‘tú no te preocupes que esto lo arreglo yo’, y mientras tanto va sembrando un mundo y una identidad que no es la tuya…¡Uf! Tenemos un montón”, decía la escritora.

Las redes sociales no podían quedar fuera de la conversación, y Risto Mejide no dudó en retar a la autora –que tiene cuenta de Twitter con más de 1000 seguidores y ningún tweet– a que escribiese sus primeras palabras en la trascendente red social. “Twitter es peligrosérrimo, tiene un problema para la gente que como yo somos impulsivos y en seguida se nos calienta la boca. Facebook permite analizar, hay comentarios… un tweet desacertado te persigue mucho tiempo”, sentenciaba.

En definitiva, Freire expone, una vez más, problemas que pueden acaecer en la vida de cualquier persona –ya lo hizo con Cuando comer es un infierno y Mileuristas– y ofrece recursos para escapar de tales situaciones. Al fin y al cabo, cualquiera se puede poner en la piel de una Cenicienta, o una Blancanieves sin comerlo ni beberlo, y el objetivo que todos alcanzamos es evidente: un final feliz.  

Dejar respuesta