España y Rusia se verán las caras en la final de la Eurocopa

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España y Rusia, las dos selecciones que comenzaron la Eurocopa de fútbol sala de Croacia con el cartel de favoritas, han logrado llegar hasta la final, que se disputará el sábado 11 a las 21.00 horas. La selección española se impuso por la mínima (1-0) a Italia en un disputado partido en el que Luis Amado fue el factor decisivo, mientras que Rusia terminó con las esperanzas de la anfitriona Croacia por la vía rápida (2-4).

España quiere hacer valer la mayor calidad de su plantilla

En el periodo de dominio arrollador de la selección española en el fútbol sala continental solo ha habido dos combinados capaces de evitar que triunfara. Italia, en la campaña 2002/03 y Rusia, en la 1998/99 han conseguido llevarse a sus respectivas federaciones el trofeo en espiral que acredita al mejor equipo nacional de Europa. Trece años después, el combinado de Sergei Skorovich tendrá una nueva aunque complicada oportunidad para sumar el segundo trofeo para Rusia.

Como la gran mayoría de selecciones, en el vestuario ruso hay una mezcla de jugadores brasileños nacionalizados con otros autóctonos, procedentes del campeonato local, cada vez más potente. La presencia de equipos rusos en las final four de la Copa de la UEFA de clubes da idea de la progresión que ha tenido este deporte en el país. Skorovich ha sabido elegir los recursos de los que disponía para conformar un bloque ganador que ha mostrado una solvencia a tener en cuenta durante todo el Europeo.

Por su parte, España regresa a su hábitat natural, las finales, dispuesta a sumar su sexto título europeo, el que sería el cuarto consecutivo. Lo ha hecho tras un camino más complicado de lo previsto, en el que selecciones llamadas a ocupar un segundo plano (caso de Eslovaquia y Rumanía) han terminado haciendo sudar más de lo debido a los jugadores de José Venancio López.

Las semifinales ante Italia se preveían difíciles, y la roja supo ponerse el mono de trabajo. Ganar un partido por 1-0 puede parecer una aberración a ojos del aficionado medio, pero las circunstancias hacían prever un duelo con un marcador bajo, empezando por el duelo entre dos de los mejores porteros de la historia: Luis Amado y Stefano Mammarella. Amado se llevó los laureles, acompañado por Aicardo, que supera partido tras partido su listón como jugador de una enorme calidad y de un futuro prometedor. 

La final servirá para ver hasta qué punto ha hecho mella el desgaste en las filas españolas, y para comprobar si Rusia está preparada para tomar la alternativa a España de cara al Mundial que se disputará en Tailandia el próximo mes de noviembre, en el que Brasil volverá a ser el gran favorito a reeditar el título de 2008. Jordi Torras, protagonista en aquel Mundial, aspira a convertirse en la Bota de Oro que reconoce al máximo goleador del campeonato, igualado con el croata Dario Marinovic. De ganar España y marcar el jugador del Barcelona, la Eurocopa habrá servido como seria advertencia a la selección verdeamarelha.

Foto: Carmelo Rubio (RFEF)

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