España se enreda sin ‘9’ y empata ante Italia

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La selección española empató a un gol frente a Italia en su debut en la Eurocopa 2012 después de que el equipo transalpino se adelantase merced a un gol de Di Natale. En los siguientes tres minutos, Cesc Fábregas empató tras recibir una genial asistencia de David Silva. Por su parte, Croacia lidera el grupo C al derrotar sin excesivos problemas a la República de Irlanda por tres goles a uno.

España-Italia

Mucho se había especulado con el ataque de la selección tras la ausencia de David Villa, especialmente en la semana clave del debut. Fernando Torres, Llorente y Negredo, en este orden, se repartían las papeletas para ser el ariete del combinado español. Finalmente, el seleccionador Vicente del Bosque descartó todas las opciones y apostó por jugar con Cesc como falso ‘9’, por lo que la previa ya tenía el ingrediente perfecto para la comidilla de los aficionados y los medios.

En Gdańsk se citaron por fin España, defensora del título, y una renovada Italia tras su fracaso mundialista y aún convulsionada por un nuevo escándalo de apuestas en el ‘calcio’. Sin embargo, el equipo entrenado por Cesare Prandelli demostró lo que se venía hablando de ellos: al igual que la Alemania de Löw, se han despojado de etiquetas y apuestan por un nuevo concepto futbolístico. España jugó sin delantero centro, contraria a su estilo, mientras que Andrea Pirlo manejaba con maestría los hilos de los ‘azzurri’.

La fórmula de España, como ya dijo Iker Casillas, es bien sabida por todos y el balón al primer toque iba cercando el área italiana, pero a Cesc –el hombre más adelantado– le traicionaba el subconsciente y bajaba en demasía a recibir, dejando la punta de lanza huérfana. Es el chip del centrocampista catalán, muy difícil de cambiar en unos minutos ya que, como él mismo aseguró, fue el primer sorprendido con la decisión del seleccionador.

España gozó de un par de buenas aproximaciones de David Silva, pero se estrellaron siempre en alguna pierna italiana o se marcharon alto. El combinado transalpino, mientras tanto, se iba imponiendo poco a poco ante el atasco español con tanto mediocentro, sin profundidad en las bandas salvo Jordi Alba, ya que Arbeloa no defraudó a nadie y no subió su banda. Sin embargo, los carrileros Maggio y Giaccherini fueron constantes quebraderos de cabeza para éstos en las bandas. Además, los jefes de filas italianos, Pirlo, Marchisio y De Rossi, comenzaban a ganar, incluso, la batalla de la posesión a España. Balotelli y Cassano no estuvieron a la altura del elaborado juego de los de Prandelli en ningún momento y estuvieron jurando en arameo todo el partido.

Un detalle se repitió y retrató el sistema español durante la primera parte: varios robos de balón del equipo español y rápido contraataque alentado por las ganas y los aficionados; pero igual de fugaz se diluía por la triste realidad de que no había delantero con quien contraatacar, por lo que Xavi y Silva debían detenerse y esperar a volver al juego de toque. Fue preocupante la falta de profundidad y de alternativas al juego que ha encumbrado a la selección, que hacía lo que podía y en la que sólo cumplió Iniesta.

La segunda parte, comenzó algo mejor para los intereses españoles e Italia se fue diluyendo. Sergio Ramos se durmió con un balón en la banda y Balotelli se lo arrebató, pero si el de Camas se durmió, ‘Supermario’ directamente pasó a hacer planes de turismo para el día siguiente y el central del Real Madrid rectificó sabiamente su error. Pese a ello, muy flojo el partido del sevillano y de Piqué en el centro de la zaga, que quedaría en evidencia poco después. Prandelli comprendió que España no estaba a gusto e introdujo mordiente en ataque, retirando a Balotelli y dando entrada a Di Natale. En el minuto 61, sólo cuatro minutos después de entrar, el ariete del Nápoles aprovechó un genial pase de Pirlo entre el hueco dejado por Ramos y Piqué para adelantar a Italia. Nadie lo quería ver, pero a nadie le sorprendía visto lo visto.

Afortunadamente, tres minutos después Silva le puso un balón de oro a Cesc para restablecer el empate en un momento fundamental, pues a más de uno le vino el recuerdo del partido de Suiza en Suráfrica. Tras el empate, Silva, que merece más galones y minutos tras su genial temporada, fue sustituido por Jesús Navas. El sevillista aportó desborde en la banda, pero seguía faltando alguien que recibiese sus balones. Cesc, pese al gol, firmó un partido bastante gris, devorado por un planteamiento que rizó excesivamente el rizo, y dejó su sitio a Torres.

España había tirado, pues, 70 minutos a la basura para demostrarse que no sirven inventos, mucho menos cuando no necesita más espejo que el que ya tiene y con el que ha conseguido reinar en Eurocopa y el pasado Mundial. Con Torres en el césped, ‘la Roja’ se encontró a sí misma y con tres ocasiones claras de gol protagonizadas por ‘El Niño’, que no acertó a transformar pero que dieron esperanza a los aficionados que abarrotaron el Arena Gdańsk.

Tanto España como Italia dieron por bueno el empate, firmando un suave armisticio pensando en que el punto sumado iba a ser muy bien considerado para sus próximos compromisos. Sin embargo, la afición se marchó con la sensación de que con el planteamiento habitual de la selección se habría visto otro juego.

Croacia va en serio

En el Stadion Miejski de Poznań, Irlanda y Croacia ofrecieron un excepcional ambiente en las gradas, con los ‘verdes’ y ‘ajedrezados’ dando un verdadero recital de colorido. En el césped, Croacia demostró su mayor calidad pese a un dubitativo primer tiempo en el que abusó del juego directo impuesto por la selección irlandesa de Giovanni Trapattoni, que no engañó a nadie con su estilo.

Hinchada irlandesa

A los tres minutos, el delantero del Wolfsburgo Mario Mandžukić anotó un extraño gol al cabecear desde el punto de penalti un balón tras resbalarse y en el que Shay Given pudo hacer más. La selección irlandesa abusaba del juego directo típicamente británico, buscando que  Kevin Doyle bajase los proyectiles que Given, Dunne o St Ledger enviaban al área croata. En uno de esos balones, botado con una falta lateral, el central St Ledger cabeceó a la red a los 19 minutos y la marea verde enloqueció.

El preciosista juego croata no lograba aparecer entre la lluvia y los rocosos defensores irlandeses, pese a que en el campo se esforzaban por triangular Luka Modrić, Ivan Rakitić, Ivan Perišić y Nikica Jelavić. Este último, antes del descanso, logró romper la defensa irlandesa tras un gol protestado por la Republica de Irlanda por fuera de juego, pero realmente fue Ward quien retrasó el balón, por lo que el delantero del Everton quedó legitimado para anotar.

En la segunda aprte, Luka Modrić, apodado ‘El Cruyff de los Balcanes’, se convirtió en el líder que se le presupone y se echó el equipo a sus espaldas. Un centro perfecto de Perišić encontró de nuevo a Mandžukić, que anotó su segundo tanto, y se une a Alan Dzagoev como máximo goleador del torneo por el momento. La recta final del partido sólo deparó un claro penalti que el colegiado holandés Björn Kuipers prefirió obviar. Con este resultado, Croacia es el líder del grupo C con tres puntos y junto a Rusia son los dos únicos equipos que han conseguido anotar más de un gol y vencer cómodamente.

 

Fotos: El Diario Carabobeño/rsuplido

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