España se convierte en hexacampeona europea de fútbol sala

0
118

La selección española de fútbol sala consiguió revalidar el título de la Eurocopa conseguido dos años antes en Portugal ante el combinado nacional de Rusia (1-3). Con esta victoria, España alcanza su sexto torneo continental y el cuarto de forma consecutiva. La final fue un espectáculo de principio a fin, con tensión, incertidumbre y una prórroga que recalcó el gran nivel de ambos finalistas. Sergio Lozano y Borja Blanco firmaron los goles que decidieron el campeonato.

Alemao es uno de los jugadores clave en el éxito español

Tradicionalmente se da por supuesto que solo hay una selección capaz de hacer sombra a España en el fútbol sala, Brasil. La evolución de este deporte en los últimos años, con una profesionalización patente en la última década deja claro que esa teoría va camino de quedar obsoleta. España ha ganado seis de las ocho ediciones de la Eurocopa, pero eso no quiere decir que el camino haya sido fácil. Hace dos años Portugal lo puso complicado, y Rusia también mostró resistencia llevando a los de José Venancio López a luchar de forma agónica por conseguir forzar la prórroga.

La primera mitad terminó sin goles, y no porque los dos equipos salieran con el respeto que les hace contemporizar en las grandes citas, sino por la calidad de ambos porteros. Luis Amado y Gustavo dejaron varias paradas para el recuerdo en el Arena Zagreb mientras sacaban de quicio a los goleadores de ambos conjuntos.

Ya en la segunda mitad ambos equipos se vieron obligados a pisar aún más el acelerador, pero la respuesta seguía siendo la misma por parte de ambos guardametas. Rusia se acercaba cada vez con más insistencia por los dominios de Amado, y Pula se llevó el premio del gol en el 30′. Faltaban diez minutos de intenso acoso español a Gustavo, agudizado por la expulsión de Cirilo por doble tarjeta amarilla en el 34′, pero la épica tiene unos parámetros alejados del ideal de tranquilidad, y solo en la recta final pudo empatar Lozano, a treinta segundos de que se llegara al minuto 40.

Comenzaba entonces otro partido completamente distinto, en el que la losa del gol español hacía mucha más mella en el equipo de Sergei Skorovich que el desgaste físico que pudieran llevar encima los de Venancio. La maquinaria española funcionó entonces a la perfección y pasó por encima de los deprimidos jugadores rusos. Miguelín pudo haber puesto por delante a España, pero fue nuevamente Lozano el que firmó el 1-2, que se redondearía con el 1-3 en el último segundo con la rúbrica de Borja.

Al igual que en otros deportes de equipo, la ceremonia de entrega de trofeos tuvo a más jugadores presentes de los que había en la convocatoria. Los jugadores españoles no quisieron olvidarse de Fernando y Pola, que sufrieron sendas lesiones en las semanas previas a la Eurocopa privándoles de viajar a Croacia. Esta es la sexta Eurocopa de España, la primera de los descarados debutantes Aicardo y Miguelín y la de los que no estuvieron allí físicamente, pero sí espiritualmente.

Fotografía: Carmelo Rubio (RFEF)

Dejar respuesta