España vence con holgura a Islandia y alcanza las semifinales

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La selección española de balonmano se ha clasificado para las semifinales del Campeonato de Europa tras derrotar a Islandia por un contundente 31-26. Los hombres de Valero Rivera fueron por delante en el marcador durante todo el encuentro y, merced a un perfecto control de la situación, impidieron cualquier atisbo de remontada por parte de su rival nórdico.

Gustavsson no pudo parar el vendaval español en ningún momento

Hay partidos que los números y estadísticas son capaces de explicar mejor que sesudos análisis teóricos. La fuerza de los datos se impone, algunas veces, sobre las sensaciones que hayan podido dejar un grupo de deportistas sobre una cancha. Resulta muy fácil adivinar cómo ha podido terminar un partido de balonmano de primerísimo nivel cuando el parcial en el minuto 15 mostraba un contundente 9-3. Se puede intuir el nivel de un equipo, en este caso el español, cuando once de sus jugadores anotaron en el encuentro y ninguno de ellos lo hizo en menos de dos ocasiones.

Los registros de España en los cinco partidos que ha disputado en el presente campeonato muestran un bloque asombrosamente simétrico, una defensa poderosa y un ataque eficaz. Cualidades de quien se ha ganado por derecho propio ser favorito al triunfo final. El equipo roza ya el objetivo de obtener un billete directo a los Juegos Olímpicos, pero la ambición máxima, ganar el Europeo y sumar el segundo título internacional para el palmarés español, se ha convertido poco a poco en una posibilidad lógica y real.

La salida a la pista del conjunto español fue fulgurante y, en poco más de diez minutos, ya ganaba por cinco tantos de diferencia (7-2). Los veteranos Iker Romero y Alberto Entrerríos, dos jugadores que hasta el partido de hoy no habían gozado de un protagonismo excesivo, anotaban y hacían anotar, propiciando goles fáciles del pivote Julen Aguinagalde o del extremo Juanín García. Así, cualquiera de los seis miembros del ataque español era capaz de perforar la portería del guardameta islandés, Björgvinn Pall Gustavsson.

La selección del norte de Europa solo pudo inquietar a España unos minutos antes de que se llegara al ecuador del partido. Una muy rigurosa exclusión contra Gurbindo y la relajación de la defensa española –que ya no salía tantos metros por delante del área-, llevaron a que Islandia recortara la ventaja y se pusiera a sólo tres goles de distancia. Pero la diferencia española nunca bajó de esa cifra y se llegó al descanso con un marcador de 17-13.

En la segunda parte, la cadencia ofensiva de ambos equipos decreció. España mantuvo su ventaja y, a partir del minuto 45, subió el ritmo para sentenciar el partido y la clasificación a semifinales. A falta de diez minutos para el final del choque, el 28-20 favorable a los de Valero Rivera certificaba el triunfo. Los últimos instantes del encuentro sirvieron para que Islandia maquillara el resultado hasta dejarlo en el definitivo 31-26.

España se enfrentará el jueves a Eslovenia en el último partido de esta segunda fase. La selección está obligada a ganar si quiere evitar en semifinales a la afitriona Serbia. Por lo visto durante el torneo, el homogéneo bloque español no parece temer a nadie ni estar por debajo de ninguna otra selección.

Fotografía: Klahn (EHF)

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