España discute la hegemonía de Francia

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La intratable Francia, la selección campeona de todo que está marcando una época en el balonmano del siglo XXI, sucumbió ante España en el partido que abría la participación de ambos países en el Campeonato de Europa de Serbia. En un encuentro que el combinado español dominó desde el principio, los hombres de Valero Rivera firmaron un 26-29 que deja muy encarrilada la clasificación para la siguiente ronda.

Hombrados fue determinante con sus paradas

Francia ha ganado todos los campeonatos absolutos masculinos desde 2008. La perfecta simbiosis alcanzada entre físico y talento ha dado el fruto de cuatro campeonatos internacionales consecutivos: oro olímpico, dos mundiales y un Europeo. Estos guarismos permiten al combinado francés seguir siendo el favorito indiscutible al triunfo final en el actual Campeonato de Europa, pero no impiden que España, tras su merecida victoria ante la vigente campeona, sueñe con hacer algo grande en el presente torneo.

El triunfo se cimentó desde la defensa. El 6-0 se adelantó unos pasos sobre la línea de seis metros y abandonó toda rigidez por la movilidad más absoluta. Así, España comenzó a asfixiar los ataques de la virtuosa Francia. Fernández, Karabatic y Abalo perdían balones porque encontraban las líneas de pase cortadas y no disfrutaban de lanzamientos fáciles, mientras que el equipo español llegaba con suma facilidad, en contraataques o transiciones rápidas, a la meta defendida por Omeyer. Cuando tocaba un ataque estático, la rápida circulación acercaba el balón a las esquinas para que los extremos, Juanín García y Víctor Tomás, anotasen con autoridad.

Al final de la primera mitad, el claro dominio español sobre la pista no se correspondía con la exigua ventaja que reflejaba el marcador (13-15). La segunda parte no cambió el panorama para ninguno de los dos equipos. En el minuto 49, a poco más de diez para el final, un gol de Gedeón Guardiola volvía a poner una ventaja de cinco goles favorable a España (17-22). Para entonces ya había emergido la enorme figura de José Javier Hombrados, el industible capitán español, que evitaba goles en su portería y asistía con pases largos a sus compañeros para que éstos anotaran a la contra.

Sin embargo, un partido que parecía resuelto en el minuto 52 (23-27) terminó en un final con suspense. A falta de un minuto, y tras siete en los que España fue incapaz de anotar, Francia redujo las diferencias a un solo gol (26-27). Una pillería de Raúl Entrerríos y Cristian Ugalde permitió el 26-28 que sentenció el choque. En la jugada siguiente, la enésima parada de Hombrados y el consiguiente pase largo, esta vez a Roberto García Parrondo, certificaron el 26-29.

España no solo ganó al cuadro dirigido por Claude Onesta, sino que también ingirió una jugosa ración de autoestima. El equipo de Valero Rivera disputará mañana su próximo partido frente a Hungría. La selección magiar empató contra Rusia (31-31) en el otro encuentro del grupo, lo que deja líder en solitario al combinado español.

Fotografía: EHF-Euro.com (Stephane Pillaud)

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