España aumenta su venta de armamento

0
90

Arabia Saudí ha solicitado 250 carros de combate a España, pero para ello ha sido necesario incluir un nuevo decreto ley en el ordenamiento jurídico. A pesar de que el país de los Al-Saud es de los más restrictivos del mundo en derechos humanos y libertades, se trata de uno de los mayores aliados de Occidente. Además, España se sitúa ya en el séptimo puesto en exportación armamentística, y las legislaturas de Zapatero fueron las más fructíferas en este sentido.

En plena crisis y después de la indignación que provoca el rescate a Bankia, mientras las partidas en Educación y Sanidad son menos de mitad de lo destinado al banco, aparece una nueva noticia que ayuda a preguntarse de nuevo en qué mundo vivimos. Hace unas semanas se hizo público el nuevo decreto ley que se ha agregado al ordenamiento jurídico español, y que permite la venta de armas Gobierno a Gobierno. Esto significa que España podrá vender armamento a otro país directamente en nombre del Estado, y no mediante ninguna empresa.

Este decreto ley se ha aprobado concretamente porque Arabia Saudí desea comprar entre 200 y 300 carros de combate Leopard 2E fabricados en España bajo licencia alemana, pero quiere que se los venda el Estado para asegurar su mantenimiento a largo plazo. A pesar de tener carácter de tratado internacional, todavía no está claro que el acuerdo vaya a ratificarse en el Parlamento. De todas maneras, esta operación no tiene nada de nueva, sino que lleva fraguándose desde 2010. Aunque parezca increíble, este tipo de tratados ya existían en el comercio internacional y parecen ser una fórmula utilizada habitualmente.

En España, aunque pueda parecer contradictorio, han sido las dos legislaturas de José Luis Rodríguez Zapatero (2004-2011) las que mayor nivel de venta de armamento han alcanzado, llevando al país al séptimo puesto en la clasificación mundial de exportadores de armamento. Y en todos esos años destaca el 2011, cuando se ingresaron por este concepto 2.431,21 millones de euros, que suponen la friolera de un 115,5 por ciento más respecto al año anterior. Entre los principales compradores se encuentran gobiernos como los de Venezuela, Australia, Noruega o México. Pero el Gobierno español, sea quien sea el partido en el poder, muestra su otra cara de la hipocresía. Uno de sus clientes más fieles durante años ha sido Israel, pero mientras se da la cara en los medios defendiendo el derecho a la autodeterminación de Palestina.

No hace falta desviarse tanto, se puede hablar del país que ha obligado a incluir ese decreto ley en España. Arabia Saudí es una monarquía absolutista bajo la dinastía de los Al-Saud, que cuenta con el respaldo de Occidente y mantienen buenas relaciones también con el rey Juan Carlos. Mientras tanto, ese Estado ha firmado y ratificado escasos tratados relacionados con los Derechos Humanos, las mujeres deben utilizar una capa larga (sin el ‘niqab’ o el ‘burka’) cada vez que salen de casa, y tan sólo recientemente se les ha empezado a permitir hacer cosas tan cotidianas como conducir. Pero si una mujer es agredida sexualmente sin llevar ‘burka’, se considera que ella tiene la culpa por provocar a los agresores.

Además, la pena de muerte está legalizada y la homosexualidad constituye un delito. Y ni hablar de la libertad de prensa: según el informe anual de Reporteros sin Fronteras, Arabia Saudí se encuentra en el puesto 158 de un total de 179, considerándose uno de los lugares con más restricciones a la libre información. Y esto sólo para abrir boca. Luego resulta que los radicales son otros, como Irán, donde muchas de estas libertades también están coartadas, pero a cuyos dirigentes se les dispensa un trato bien distinto.

Fotografía: TreeNetra

Dejar respuesta