Éric-Emmanuel Schmitt: “El optimismo es la única solución que he encontrado frente a la desesperación”

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El escritor y dramaturgo belga dio a conocer su última novela “La Mujer del Espejo” (Ediciones Siruela y Alevosía) el pasado miércoles en el Instituto Francés de Madrid. La presentación, aderezada con la entrevista a cargo de la periodista Jacinta Cremades, vino a ser, a fin de cuentas, una charla sobre religión, mujeres, escritura y lo más importante en los tiempos que corren, sobre la importancia de otorgarle una mirada optimista a la experiencia vital.

La Mujer en el Espejo narra la vida de tres mujeres a lo largo de diferentes épocas de la historia: en primera instancia nos situamos en el Renacimiento con Anne, una muchacha plebeya que habita en Brujas. De ahí el autor nos lleva a la Viena Imperial de principios del siglo XX de la mano de una aristócrata llamada Hanna y finalmente Anny cierra la historia en el Hollywood de nuestros tiempos.

A la pregunta de Jacinta Cremades de si estamos hablando de una misma mujer, Schmitt explicó que su intención es precisamente que todos se hagan esa pregunta: “Quiero que al final del libro os preguntéis si se trata del mismo alma en tres siglos diferentes, o si es una narración feminista que muestra el combate de las mujeres según la época. Se puede pensar también que estos tres personajes no guardan ninguna conexión”, sentenció Schmitt.

En todo caso estas mujeres tienen cosas en común: las tres rechazan su imagen ante el espejo. “Se burlan de sí mismas por lo que son, no por su belleza. Cuando se miran en él, las tres lo rompen ya que no se ven a ellas mismas, sino a la mujer que los demás quieren ver. Para mí, el espejo es un lugar en el que toda la sociedad pesa y las tres rechazan el destino que ésta ha preparado para ellas y van a buscar su propia vida”, argumentó el autor. En definitiva la novela retrata un recorrido por las vidas, los sentimientos y las experiencias de estas mujeres bajo la atenta y analítica mirada de Schmitt.

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Schmitt y Cremades, en la presentación del libro.

Por otro lado, el dramaturgo quiso regalarle al público ciertos pensamientos o aprendizajes personales que han podido marcar su manera de escribir y de entender cómo funciona este complicado mundo: “Todos mis libros hablan de cómo transmitir al otro, cómo darle la razón de vivir y una imagen positiva de la vida y de la sociedad, más particularmente ahora en estos momentos de crisis mundial. Soy optimista porque sé que la vida es corta y quiero estar de su lado. En Francia se me ha criticado mucho por ello, pero para mí el optimismo es la voluntad y la creencia en la inteligencia. Es la única solución que he encontrado frente a la desesperación.”

Éric-Emmanuel Schmitt, nacido en 1960, fue educado en una familia típicamente francesa y rodeado de un amor incondicional desde su nacimiento. Explicó que quizás por ello en sus relaciones personales ha tendido siempre a acercarse o a cuidar de personas que no han tenido esa misma suerte durante su infancia. Actualmente es uno de los escritores más leídos tanto en su país como en el resto del mundo. También sus obras dramáticas han sido largamente reconocidas y premiadas, como “El Señor Ibrahim y las flores del Corán”, que también se llevó al cine. En 2001 le fue otorgado el prestigioso Premio de Teatro de la Academia Francesa por el conjunto de su obra y ha sido galardonado asimismo con muchos otros títulos en diferentes países. En su web podemos encontrar más información.

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