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MORATINOS
EXPLICARÁ EN EL CONGRESO POR QUÉ ACUSÓ A AZNAR DE HABER APOYADO
EL GOLPE DE ESTADO CONTRA HUGO CHÁVEZ EN 2002
El ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Miguel Ángel
Moratinos, ha envuelto en una nueva “crisis” al Ejecutivo de José Luis Rodríguez
Zapatero. Durante la visita a España del presidente venezolano, Hugo Chávez,
Moratinos realizó unas declaraciones en las que acusaba al anterior presidente
del Gobierno, José María Aznar de haber apoyado el golpe de Estado en Venezuela
contra Chávez en el 2002. Como era de esperar, provocó muchas reacciones dentro
de las filas del Partido Popular. El líder de los populares, Mariano Rajoy y su
partido, ha pedido ya el cese del titular de Exteriores y sus disculpas a Aznar
o advierte que no colaborarán con el Gobierno en ningún asunto político.
Esta“amenaza”, junto con otras, se ha ido suavizando a lo largo de la semana
pasada. Finalmente, Moratinos comparecerá en el Congreso para dar sus
explicaciones ante las declaraciones tan polémicas.
El presidente del
Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, parece haber tomado por costumbre
desmentir a cada uno de sus miembros cuando estos, “por su cuenta”, deciden
realizar unas declaraciones. Esta vez ha sido el turno para el ministro de
Exteriores y Cooperación, Miguel Ángel Moratinos. El pasado 21 de noviembre
llegaba a España, con una tumultuosa bienvenida y en una visita de tres días,
el presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Y parece que ha sido el desencadenante
de una nueva “crisis” entre Moncloa y las filas del PSOE. El último día de
estancia de Chávez en nuestro país, el titular de Exteriores realizó unas
declaraciones en las que acusaba al anterior presidente del Gobierno, José
María Aznar, de haber apoyado el golpe de Estado en Venezuela contra Chávez en
el 2002. Las palabras de Moratinos fueron: “En el anterior Gobierno, cosa
inédita en la diplomacia española, el embajador español recibió instrucciones
de apoyar el golpe, cosa que no se va a repetir en el futuro. Eso no se va a
repetir porque nosotros respetamos la voluntad popular”. Aunque varios
dirigentes del Partido Socialista consideraron un “error muy grave” las
acusaciones de Moratinos a Anzar, tanto el presidente Rodríguez Zapatero como
varios miembros del PSOE han mostrado, desde el primer momento, todo el apoyo
para su ministro.
Ese mismo día, el
ex jefe del Ejecutivo, José María Aznar, decía estar “sorprendido” al conocer
las declaraciones de Moratinos y sentirse “objeto de ataque tanto mentiroso
como gratuito”, según informaron fuentes cercanas al ex presidente. A raíz de
las afirmaciones de Moratinos, tanto el presidente del PP, Mariano Rajoy, como todos sus miembros, exigieron al
Gobierno de Rodríguez Zapatero que desmintiera a su titular de Exteriores y
pidiera disculpas a Aznar. Según fuentes del PP, Rajoy pidió al jefe del
Ejecutivo que se replanteara su “idoneidad para asumir esa alta
responsabilidad” y le exigió que “debe explicarse ante todos los ciudadanos”.
Pero dentro de las filas del PP, empezaba a ser insuficiente la solución que se
planteaba desde Moncloa: Moratinos comparecerá el próximo miércoles día 30 de
noviembre en el Congreso de los Diputados para explicar los motivos de dichas
declaraciones. El portavoz en la
Cámara del grupo popular, Eduardo Zaplana, pedía, sencillamente,
su dimisión.
Pasan los días y
ninguna disculpa desde el Gobierno. El “caso Moratinos” empieza a llevar a la
máxima tensión al PP y al PSOE, hasta el punto en el que el Partido Popular
“amenaza” con retirar todo el apoyo político de su partido al Gobierno si no
recibían una disculpa. Incluso, según fuentes populares, el secretario general
del PP, Ángel Acebes, llegó a dar un ultimátum de 48 horas a Zapatero para que
desmintiera a su ministro. Y nuevamente, como si el tema no fuera con José Luis
Rodríguez Zapatero, éste opta por la solución más coherente, callarse hasta que
comparezca el implicado directo, Miguel Ángel Moratinos. La solución de los
socialistas ha sido la comparecencia de su ministro en el Congreso. Pero el
líder del PP y su partido, preferiría la dimisión del titular de Exteriores
cuando concluya el pleno si éste no ha rectificado sobre sus acusaciones. Y
mientras tantas advertencias de la oposición se quedan en el aire, desde el
Gobierno no se tiene ninguna intención de cesar a Moratinos. Zapatero complace
a la oposición “obligando” a su ministro a dar explicaciones ante todos los
diputados y su gabinete intenta cerrar la crisis tras la polémica. Confiemos en
que esta tormenta política termine o, al menos, se suavice tras sus declaraciones.
Chelo
Sanza
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 LA
INESTABILIDAD POLÍTICA DE UCRANIA
Por primera
vez desde que la crisis estallara, el presidente y el líder de la oposición
tienen previsto reunirse para hacer lo propio después con el máximo mandatario
polaco - Aleksander Kwasniewski- y Javier Solana, en representación de la
diplomacia europea
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