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Entrevista
a JOSÉ MIGUEL GONZÁLEZ "MICHEL":
"EN
EL MADRID EL MODELO SE HA ESTANCADO
Y LAS ESTRUCTURAS SON IRRECONOCIBLES"
La cita tiene lugar en una gélida
mañana invernal en la Ciudad del Fútbol de Las
Rozas, escenario habitual esta temporada de los entrenamientos del Rayo
Vallecano, equipo que actualmente dirige en Segunda B. Hablar con Míchel de
fútbol es un auténtico placer, porque siempre se puede sacar provecho de sus
palabras, que invitan a la reflexión. Durante la conversación, abordamos cuatro
cuestiones: su actual experiencia como técnico del Rayo, la situación de crisis
del Real Madrid, el panorama de la Selección Española y su periplo como
comentarista deportivo.
Pregunta: Míchel, quiero comenzar con
una alabanza a su atrevimiento: jugar con un teórico 4-3-3 en Segunda B. Eso le
honra como entrenador que gusta de practicar buen fútbol. Respuesta: Es algo que parece estar en litigio
ahora. La gente piensa que es una categoría en la que no se puede jugar al
fútbol y hay que buscar el juego directo. Yo no soy un entrenador resultadista,
creo que los resultados vienen a través del juego y nosotros tenemos un equipo
para poder jugar así. Los resultados no han respondido en casa y por eso hay
gente que duda sobre esta cuestión.
P.: Parece que ahora el Rayo pasa por
una mala racha de resultados, pero seguro que al final estarán entre los cuatro
primeros para disputar los playoff. R.: Nuestra posición es anómala por cómo
hemos estado jugando, pero entre el segundo y el séptimo hay sólo tres puntos.
Eso no nos hace rasgarnos las vestiduras, vamos por el buen camino y faltan
diecinueve jornadas. Hay tantos puntos por delante que lo que no podemos hacer
es darle ventaja a los demás pensando en otras cosas.
P.: ¿Qué balance haces de tu etapa
como entrenador hasta el momento? R.: Creo que hay dos partes. Una primera
que es la del entrenador, la de mi trabajo diario, la de venir con ilusión,
mantener mi vocación, buscar soluciones, intentar darle cuerpo a lo que
nosotros pensamos. En eso estoy plenamente satisfecho, porque además he
encontrado muchos obstáculos que han hecho que siga teniendo que investigar y
buscar, y eso para mí es una experiencia magnífica y desarrolla mucho mi
posible capacidad para el futuro. Luego hay una parte de los resultados.
Nosotros hacemos nuestro trabajo hasta el domingo y cuando empieza el partido
es muy difícil que podamos entrar al campo y rematar (entre risas). Aun así estamos
satisfechos con la plantilla, con la calidad humana de la gente, que está
trabajando muy bien. Siempre digo que es posible que los resultados me pongan
en discusión, pero mi trabajo no, eso lo tengo claro.
P.: Cambiando de tema, ¿una rápida
valoración de la situación caótica que vive el Real Madrid? R.: Si hay un caos, es estructural. Todo
para que funcione en la vida, incluida la familia, tiene que tener una
organización y unas responsabilidades, unas autoridades, y además, unos
compromisos. En el Madrid, desde hace algún tiempo hasta esta parte, el modelo
se ha estancado y las estructuras son irreconocibles. Sería tan sencillo como
sentarse, ponerle calma a la situación y decir: “bueno, me tengo que ocupar de
esta parcela, tú de la otra”, y al final, pedir responsabilidades. Pero si se piden cada dos o tres meses, al
final, el único que paga el pato es el entrenador.
P.: ¿Te ves como futuro entrenador
del Madrid? R.: Ni si quiera me lo planteo, y te lo
digo sinceramente. El planteamiento que me hago ahora es que, claro, me
gustaría ser entrenador de Primera División, pero me gustaría serlo con el
Rayo, porque eso significaría que hemos tenido éxito, que hemos conseguido que
nuestro trabajo y nuestra idea cuaje. De verdad, no me planteo ahora la posibilidad
de trabajar en otro equipo que no sea el Rayo. Lógicamente, en esto del mundo
del fútbol, que es tan cambiante, nunca se sabe, y lo único que quiero es estar
preparado para si el Rayo asciende, o el Rayo se queda en Segunda B, tener que
tomar determinaciones.
P.: ¿Cómo valoras el grupo que le ha
tocado a la Selección de cara al Mundial de Alemania? R.: Es un grupo absolutamente sencillo, y
además no tendremos ninguna excusa si pasa alguna anomalía. España está por
encima del nivel de esos equipos y además debe demostrarlo.
P.: Raúl y Xavi, si no llegan, van a
ser bajas muy considerables. R.: Yo creo que no van a llegar ninguno
de los dos, y son bajas importantísimas: Raúl en lo testimonial y en lo
puramente estructural del equipo, y Xavi estaba jugando de maravilla. Si a un
equipo le quitas la cabeza y el corazón, le dejas sufriendo.
P.: ¿Qué te parece la polémica en
torno a la cuestión Oleguer? R.: Yo soy muy respetuoso con las
ideologías de la gente. A mí ni las ideologías, ni los colores, ni la situación
social o clase social, me hace no mirar a los ojos a las personas y decir que
todos somos iguales y cada uno tiene libertad de elegir. Si Oleguer quiere
jugar en otra selección que no sea la Española, es respetable, y me parece
adecuado; que sea valiente y que lo diga. Lo que no me gusta es la ambigüedad,
no en Oleguer, que no lo sé, sino en general. La ambigüedad de “juego en la
Selección Española por ganar dinero pero mis sentimientos están en otro sitio”.
No hay que olvidar que el fútbol es una cuestión profesional pero tiene mucho
de sentimental”. Lo que me gusta es el compromiso.
P.: Cuéntanos tu etapa en los medios
de comunicación. ¿Crees que hay demasiado intrusismo en el ámbito del deporte? R.: Yo nunca me he considerado
periodista, todo lo contrario, yo he sido un aficionado al fútbol que ha sido
un colaborador y que por cierto, he aprendido muchísimo de cuestiones del
trabajo en equipo. Yo creo que el intrusismo no está en los que vamos a
colaborar en los medios de comunicación, sino que el problema está en los
chavales de tercero y cuarto de carrera, que les explotan para que cobren menos
dinero y hagan el trabajo de uno que tiene un sueldo mucho mayor. Eso me parece
intrusismo y una falta de respeto a su profesión, no que la gente colaboremos.
Como tal, he intentado no criticar el trabajo de la gente, porque todo el mundo
tiene la intención de hacerlo bien, futbolistas y entrenadores; y segundo, no
intentar convencer a nadie: yo he dado mi opinión como si estuviese en el salón
de mi casa con mis amigos hablando de fútbol.
Texto y
fotos de Pablo Bargueño
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