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SILENCIOS Y SECRETOS QUE PALABRAS
“La
vida secreta de las palabras”, nueva película de Isabel Coixet.
A veces sales de ver una película y no sabes exactamente
qué pensar, y menos qué escribir sobre ella: si te ha gustado o no, si la consideras
una buena película, si te ha emocionado o si por el contrario te ha dejado más
bien indiferente. Suele ocurrir pocas veces, pero en está ocasión a mi me sucedió. La vida secreta de las
palabras es una película de digestión lenta, necesitas reposarla y pensar en ella,
y quizás encontrando ese tiempo de reflexión es cuando piensas que es una buena
película. Y llegas a esa conclusión porque te acuerdas de los mejores momentos,
de los mejores planos, de la música y de las dos interpretaciones brillantes de
Tim Robbins y Sarah Polley. Hace unos
días leí una crítica que me pareció bastante acertada, decía que hay momentos
en el que le darías un 4 y otros un 9, por eso si haces la media no sale una
mala película. Pero quizás, decepciona porque la comparas con el anterior
trabajo de Isabel Coixet, “Mi vida sin mí”, que es de 9, por no decir 10, que
cuesta bastante en este oficio.
El argumento es sencillo, simple diría yo. Una mujer
misteriosa y callada (Hanna) interpretada por Sarah Polley se ve obligada a
tomarse unas vacaciones por decisión de la empresa. Por casualidades de la vida
o porque es incapaz de parar su actividad, termina trabajando ese mes como
enfermera en una plataforma petrolífera.
Allí ha sucedido un accidente y uno de los trabajadores, Josef (Tim Robbins) ha
quedado temporalmente ciego y con graves quemaduras por todo el cuerpo. La
relación entre ambos, lo que callan y lo que hablan, el resto de trabajadores
incluyendo un cocinero español y una oca, son casi todos los componentes de
esta película.
“La vida secreta de las palabras” habla sobre el pasado que deja huella y no te
deja avanzar, sobre el sufrimiento y sobre la soledad, pero sobre todo habla sobre
el amor. Son dos personas que están en
la misma situación, que llevan el lastre de su pasado sin dejarles pasar
página, sufren de manera muy parecida y se conocen a través de la lucha que
lidian cada uno consigo mismo. Esa lucha y esa batalla les hace encontrarse y
conocerse a través del dolor. Al fin y al cabo los dos son dos supervivientes de la vida, que
afrontan su dolor de formas distintas, Hanna callando y Joseph no dejando de
preguntar por todo.
Es una película lenta que sugiere más que dice, dando la
impresión de que la película es un poco vacía en la que falta contenido, hechos
y respuestas que solo se muestran al final cuando revela todo lo que esconde. La
historia tiene demasiada tragedia que pasa de puntillas, demasiados por qués
que no quedan claros que hacen que no sea redonda, aunque Sarah Polley y Tim
Robbins logran unas grandes interpretaciones que permiten
decir que estamos ante una más o menos buena película, al menos recomendable
para verla y opinar.
Fuente de la imagen: www.europeanfilms.net
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