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FLORES
ROTAS, EL CAMINO HACIA LA NOSTALGIA
Jim Jarmush regresa a las pantallas de cine con este filme,
encabezado por un Bill Murray recién llegado del Japón de Lost in Traslation.
Un elenco de actrices maravilloso, Sharon Stone, Jessica Lange, Frances Conroy,
Tilda Swinton y Julie Delpy, completa el reparto, para satisfacción del
espectador.
Jarmush trabaja en esta ocasión con un argumento sencillo
y lineal, aunque muy sugerente. Don Johnston es un cincuentón millonario que
podría tener todo en la vida. Sin embargo, cuando su novia Sherry le deja, se
da cuenta de que lo que falta en su existencia es sentido, razón para vivir. En
este momento de crisis un sobre de color rosa cambiará su vida, pues incluye
una carta anónima de una de sus exparejas en la que le comunica la existencia
de un hijo.
Animado por un amigo y vecino al que debemos agradecer los
mejores momentos humorísticos, emprende un viaje espacial y temporal. Espacial,
ya que tiene que recorrer todo el país de una punta a otra para encontrarse con
las mujeres que podrían ser autoras del anónimo misterioso. Temporal, puesto
que Johnston echará la vista atrás para recordar lo que en su día fueron los
amores de su vida.
El personaje de Murray inicia así un viaje en el que
intenta resolver el misterio de su paternidad, y que recordaría al road trip,
encontrándose con cuatro mujeres muy distintas pero interesantes. En ellas ve
reflejado su pasado, pero sobre todo son la razón de la nostalgia hacia
lo que pudo ser y no fue. Johnston inicia un camino que hará que su vida ya no
sea igual, una búsqueda existencial en la que sus desvelos se revelarán
inexistentes.
El filme se presenta como la opción más accesible de este
director vanguardista para el gran público. El reparto de actrices es
una de las mejores bazas que presenta “Flores Rotas”. Sin embargo, conociendo
las grandes cualidades en escena de algunas de ellas, se echa de menos una
intervención quizá más frecuente.
Por parte del actor protagonista, Bill Murray logra
alcanzar ese aire que combina lo patético con lo entrañable. Pero todo hay que
decirlo, los intentos de Murray de dejar de lado el instrumento interpretativo
de utilizar el guión y las palabras para transmitir, para centrarse en los
gestos como vehículo de las emociones, a veces es fallido y le hace parecer un
ser más frío de lo que pretende. Eso sí, su papel en “Flores Rotas” está
salpicado de recursos interpretativos de Lost in Traslation.
Lo mejor de la película es como la nostalgia se
entremezcla con la comedia y un brillante sentido del humor, eso sí, solo en
algunas ocasiones. La ácida revisión del mito de Don Juan que supone la
película intenta hablar del vacío existencial. Lástima que lo que se quede
vacío sea el filme, con un guión incompleto.
Estos 100 minutos supusieron para su director el Gran
Premio del Jurado del Festival de Cannes. Señores cada uno que lo vea y opine
lo que quiera. Eso sí, Flores Rotas lleva la etiqueta de “película para
pensar”. Si sólo esperan pasar el rato,
no vayan a verla.
Más
información: http://brokenflowersmovie.com/home.html
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