Entretanto, la gente baila

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Ella está tumbada en el sofá,
el roto de sus medias regala piel de nácar,
yo revolcándome entre colillas y cristal,
estás tan arriba y yo tan abajo
no puedo escalar el pedestal, borracho de sarcasmo
encuentro, entre la suciedad, el paraíso terrenal,
estoy loco, su pelo arde en ámbar,
me rozan sus piernas, temo esa mirada, odio el sofá.

Ella está tumbada en el sofá,
lejos, a dos palabras de mí,
que nunca quise pronunciar.

Ella está tumbada en el sofá,
cerca, a dos roces de mí,
pero nuestras voces no se entienden en la oscuridad.

Fuente de la imagen:
http://www.flickr.com/photos/tioperchas/

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