Enterrado: historia de un secuestro

0
212

Recientemente se ha estrenado en los cines una película peculiar: Enterrado (Buried). Peculiar porque consigue mantener al espectador en tensión durante 90 minutos sin que la acción del film salga de una caja. En efecto, Rodrigo Cortés (director) es capaz de realizar un largometraje en un espacio ínfimo. Un escenario de apenas unos metros cuadrados es el lugar donde se desarrolla esta historia.

El protagonista, un contratista civil estadounidense secuestrado en un remoto lugar de Irak, trata de escapar de sus captores con la única ayuda de un teléfono móvil. Su situación es precaria, se encuentra enterrado a varios metros de profundidad y no cuenta más que con la compañía de un teléfono, un mechero y una linterna. El milagro es que una película en apariencia tan simple consiga enganchar al espectador de tal modo que esté ansioso por conocer el desenlace.

Un film no exento de crítica social, que se atreve a denunciar la hipocresía empresarial, dispuesta a esquivar cualquier barrera ética con tal de guardarse las espaldas. De igual modo, el belicismo es cuestionado, poniendo de relieve las contradicciones que una guerra entraña. Quizá el hecho de que no sea una película de facturación estadounidense es lo que abre ese resquicio para incluir toques críticos hacia la intervención americana en países como Irak.

En definitiva, Enterrado ofrece una visión diferente de la guerra, permite conocer el punto de vista del débil, tantas veces silenciado, y cuestiona el valor de la vida humana, tanto en cuanto se juega con ella para materializar los intereses de unos y otros. Y todo ello sin salir de una caja.

Imágenes:
http://twextra.com/4916sj
http://www.tribute.ca/galleries/buried/22380/

Dejar respuesta