En San Mamés se fragua el cambio de líder

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Exterior del nuevo estadio de San Mamés./ 	Euskaldunaa (wikimedia)
Exterior del nuevo estadio de San Mamés./ Euskaldunaa (wikimedia)

El Real Madrid cayó derrotado por 1-0 ante el Athletic de Bilbao y perdió el liderato en favor del FC Barcelona tras mostrarse agotado y falto de puntería a tan sólo dos semanas del Clásico.

Los de Valverde venían de disputar el segundo partido de las semifinales de la Copa del Rey el pasado miércoles (donde tras vencer al Español se clasificaron para jugar la final de la competición ante el Barcelona) pero lejos de mostrarse cansados saltaron al césped con la misma intensidad que les caracteriza en cada cita ante los blancos.

Los de Ancelotti, cuestionado y respaldado semana tras semana según el resultado que conquiste su equipo, no se encontraron a gusto en ningún momento y, a pesar de intentarlo, no pudieron evitar perder tres puntos que pueden resultar muy caros.

Arrancó el duelo con numerosos ataques bilbaínos protagonizados por Muniaín, Aduriz y Beñat que eran respondidos tímidamente por la delantera blanca que, con las débiles intentonas de Benzema, Ronaldo y Pepe trataban de superar el orden local. Pero la combinación de Aduriz, Williams y Rico resultaba inquietante para los merengues que, sin embargo, mostraban concentración en defensa. Aunque en el minuto 27 llegó el gol tras un pase medido de Rico que cabeceó magistralmente Aduriz para batir a Casillas y adelantar a los locales.

Tan sólo dos minutos después pudo igualar Bale pero Iraizoz taponó su disparo. Los blancos acusaban no tener el control del balón y, a pesar de intentar romper la presión a la que le sometían los locales, la falta de presencia de los delanteros blancos impedía cambiar un marcador que llegaría con el 1-0 al descanso.

La segunda mitad comenzó con una buena ocasión de CR7 pero el contragolpe seguía siendo dominado por los locales. Bale, Benzema, Ronaldo e Isco, con un potente tiro lejano, ponían a prueba a Iraizoz que cuajó una gran tarde deteniendo todo lo que llegaba a sus manos para la desesperación  de los madridistas.

Aunque Williams mantenía el dominio para su equipo con una actuación brillante, el Madrid, apremiado por el tiempo lo intentaba de todas las formas aunque, en los momentos decisivos, las ocasiones se evaporaban. A partir del 67, con el cambio de Muniain por Susaeta y de Illarramendi por Jesé, los madridistas comenzaron a presionar con más intensidad. La salida de Kroos, exhausto física y mentalmente, por Lucas Silva y la de Chicharito por Benzema supuso la apuesta final del técnico italiano por tratar de conquistar un resultado positivo que finalmente no se produjo.

Y es que sólo un disparo lejano de Bale puso en aprietos a Irazizoz y Valverde realizaba un último cambio con la salida de Rico por Toquero. Varias jugadas imprecisas y algunos intentos sin peligro de Jesé o Silva cerraban una merecida victoria para un Athletic que cerraba así una semana casi perfecta.

La posible vuelta de Luka Modric aparece como un soplo de aire fresco que puede solucionar los problemas en ataque y devolver el dominio y acierto a la delantera merengue, ya que en los últimos duelos, su falta de gol ha resultado determinante. Ancelotti se justificaba hace tan sólo unos días ante las críticas (por la falta de rotaciones, los cambios tardíos o su condescendencia con los futbolistas) asegurando que con todas esas carencias ya había ganado tres Copas de Europa. No le faltaba razón al exitoso técnico italiano que, sin embargo, en un ejercicio de autocrítica debería reconocer que este Madrid de 2015 no es el que maravilló al mundo la pasada temporada, ni de lejos.

Pero a pesar del nefasto inicio de año, donde lo que resulta más preocupante es el estado anímico de unos jugadores que parecen perdidos en el campo y agotados en el aspecto físico es mantener viva la intensidad ya que aún están de lleno en la lucha para lograr la Liga y la Champios, por lo que tirar la toalla sería imperdonable para una plantilla plagada de estrellas. En un campeonato doméstico en el que un día parece todo perdido y al siguiente se toca el título con las manos, la emoción parece asegurada hasta el final debido a los continuos tropiezos de los grandes y a las merecidas y costosas victorias de plantillas que luchan por clasificarse para Europa o por salvar la categoría. Sin duda una buena noticia para una Liga que, aunque aún aparece dominada por los dos grandes, las opciones de éxito en el tramo final de la temporada permanecen abiertas.

Por lo tanto, tras esta derrota el Madrid puede perder el liderato liguero pero no el título. Tal vez la cita del próximo martes ante el Schalke 04 en el Bernabéu a las 20:45 horas, correspondiente al partido de vuelta de los octavos de final de la Champions League, sirva para levantar el ánimo a unos jugadores que se enfrentarán al Levante el domingo, en casa a las 21:00 horas, en una nueva jornada de Liga.

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