En “La pecera de Eva” se sienten como en casa

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Una apuesta arriesgada que ha tenido sus frutos. ‘La pecera de Eva’ lleva cuatro temporadas en antena, y casi sin pensarlo se ha convertido en una serie de referencia adolescente en nuestro país. Fue estrenada en Telecinco pero rápidamente trasladada a la TDT del mismo canal (LaSiete). Poco a poco se ha hecho un gran hueco en las audiencias, interactuando con los propios telespectadores a través de sus páginas de Facebook y Twitter, algo muy innovador.

La serie comienza con la llegada de Eva, una psicóloga a un instituto de Madrid, donde tendrá que tratar en el día a día con los problemas más extraños de los jóvenes actuales. Parece un claro reflejo de la sociedad, con claras dificultades que todos hemos experimentado alguna vez, y hemos conseguido salir de ellas con mayor o menor éxito.

Temas tan delicados como el rechazo social, la exclusión de un grupo, bandas latinas, sentimientos homosexualidad, el embarazo, los problemas alimenticios o la muerte han sido algunos de los temas más recurrentes que se unen a la amistad o el amor. Cualquiera podría verse reflejado en alguno de los muchos actores inexpertos que pueblan el set de grabación, en sus problemas, en su solución y sus consecuencias.

Se trata de capítulos cortos, de apenas 20 minutos de duración que en ocasiones se hacen excesivamente rápidos, en lo que apenas puedes deleitarte con lo que te están contando. Sin embargo la combinación de las distintas historias de los chavales del centro es lo que hace que la serie tenga mucha frescura. A lo cual le acompaña la improvisación, ya que los diálogos de terapia en la ‘pecera’ la mayoría de las veces son conversaciones improvisas y no estudiadas ni ensayadas; y una música moderna y rítmica que puede hacer introducirte de inmediato en las situaciones que se están viviendo.

A destacar especialmente la interpretación magistral de la actriz Alexandra Jiménez que se mete cada día en el papel de Eva Padrón, una psicóloga medio loca que lleva a cabo métodos poco ortodoxos e innovadores con la intención de llegar a la esencia de cada chico. Su forma de actuar y de relacionarse con los chicos es simple, sencilla y perfecta. Algo en lo que deberían fijarse mucho para aprender los actores que pasan por allí, a los que sin duda les queda un largo camino por recorrer en la interpretación

Fuentes de la imagen:
www.google.es

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