En el rodaje de Mientras Duermes

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En verano, cuando la mayoría se marcha de vacaciones, la gente del cine no se da un respiro y se mete de lleno a rodar. Son muchos los cineastas que por estas fechas están inmersos en los rodajes de sus películas: Fresnadillo con Intruders, Vigalondo acaba de finalizar El Extraterrestre, Bayona prepara Lo imposible junto a Naomi Watts, el mismo Jordi Mollà se ha embarcado en la que es su segunda película como director: 88… y así hasta completar un largo etcétera.

Otro de los nombres propios que no se ha tomado un descanso estas vacaciones es Jaume Balagueró, quien está terminando el rodaje de Mientras duermes. Con un guión de Alberto Marini y protagonizada por Luis Tosar, Marta Etura y Alberto San Juan, la película se aleja del terror al que nos tiene habituados Balagueró para adentrarse en el suspense.

Mientras duermes nos habla de César, un hombre de mediana edad que trabaja de portero en una finca de Barcelona y siente una especial satisfacción controlando y manipulando a los inquilinos del lugar disfrutando de su sufrimiento. Al edificio llega para instalarse una joven que se convertirá en el nuevo objetivo de César, que hará de su vida una pesadilla…

Con el rodaje en marcha se nos dio la posibilidad de viajar a Barcelona para acudir al set y poder charlar acerca de la producción con Jaume Balagueró y el director de fotografía del film: Pablo Rosso. Así que sin dudarlo y con cámara en mano, nos presentamos en la ciudad condal con el objetivo de pasar una jornada entre focos y claquetas.

Guión

Hasta la fecha los grandes éxitos del director catalán: Darkness, Los sin nombre, REC… siempre han contado con su firma en el guión. Aquí, en Mientras duermes, se presenta una novedad, el libreto es de Alberto Marini (con quien co-escribió Para entrar a vivir). “Es un guión de Alberto que había pasado mucho tiempo escribiendo. Era su gran proyecto personal y un día me lo pasó para ver que opinaba yo”. Tanto le gustó la historia a Balagueró que se ofreció a dirigirla: “Me atrapó y así se lo dije: me ha gustado hasta el punto de que si pudiese es un guión que yo dirigiría”.

Aunque como es lógico, del guión original al que ha llegado hasta aquí ha habido algunos cambios, en un “proceso en que el director lo hace suyo para sentirse más cómodo e implicado”. Pero eso sí, siempre respetando la autoría: “Alberto ha sido quien ha reescrito conmigo y lo hemos adaptado a lo que es ahora, pero siempre bajo su dirección, que siempre ha sido el guionista”.

Nueva York

Originariamente Mientras duermes iba a rodarse en Nueva York, en inglés y con actores internacionales. En un principio incluso, el personaje de César iba a llamarse Cillian. Sin embargo, motivos personajes de Jaume hicieron que el proyecto de fuera por otros derroteros: “Tuve un niño y embarcarme en una peli en Estados Unidos se me hacía un poco cuesta arriba. Precisamente porque acababa de tenerlo”.

La solución era fácil, adaptar la historia a España, algo que según el cineasta “era muy fácil por el tipo de historia y decidimos que sí, que era más cómodo para todos: en español y con actores de aquí”.

Del terror al suspense

El otro aspecto que llama la atención de Mientras duermes es el cambio de género que supone. Lo sobrenatural deja el camino abierto al trhiller, a una historia de suspense. Si bien, profesionalmente le supone una novedad, desde el punto de vista del “espectador, que al final es lo que acaba rigiendo, es un tipo de cine con el que me siento muy familiarizado”.

Está claro que ante un género distinto, la forma de trabajar también varía como, según Pablo Rosso, sucede en la propia iluminación: “Estamos investigando caminos que nunca habíamos recorrido juntos y están saliendo cosas bastante luminosas”. Jaume también es claro: “Me tengo que centrar en otros aspectos y tengo otros objetivos, pero porque la historia es distinta y al final lo que marca es la historia”.

La historia, al final, es lo más importante: “Uno cuando hace una peli se deja atrapar por la historia. Se deja rodear por ella. Lo que diriges va en base a esa historia”.

Reparto

Una de las condiciones básicas para lograr hacer una buena película, aparte de tener un gran guión entre manos, es la de contar con un casting que logre insuflar de vida a la historia. Rosso lo tiene claro, han acertado de lleno con el reparto, pues “están dando una vida a los personajes increíble y están aportando una personalidad muy interesante”. Jaume Balagueró se suma al entusiasmo, incluso fuera de lo profesional: “Su trabajo está siendo el que yo esperaba y la vinculación personal con ellos ha sido estupenda. Nos estamos llevando muy bien”.

Además Jaume ya tenía en mente a los actores con los que quería trabajar desde un primer momento: “El caso de Luis estaba muy claro desde el principio y el de Marta también porque el tipo de personaje es muy parecido a lo que es un poco ella”. En cuanto a Alberto San Juan, cuyo personaje es más pequeño, “pero muy importante en la historia, es clave en la trama. Enseguida pensé en él”.

Y Luis Tosar enseguida se involucró en la creación de su personaje, en un trabajo que se presentaba muy laborioso: “El personaje de Luis es muy complejo. No se parece demasiado a los estándares del género y había que trabajar ahí. Hemos trabajado mano a mano y Luis ha dado nuevas ideas, matices. Hemos construido el personaje sobre todo gracias a su aportación”.

Eso sí, como en toda producción de cierto nivel, los dobles no faltan. Aunque en este caso más que para hacer las escenas de acción, ayudan a Pablo a preparar la iluminación facilitando el trabajo tanto a él como a los actores “porque no tienen que estar bajo las luces salvo cuando tienen que actuar. Pero para mí también, porque cuando tengo a Marta y estoy probando la luz, sufro por ella porque sé que su trabajo no ese, sino interpretar. Si tengo a una persona que su trabajo es aguantarme a mí es un regalo maravilloso”.

Iluminación

Ya entramos en lo que son aspectos más técnicos, pero como todo en una película, de suma importancia. Mientras duermes está rodada tanto en unos decorados construidos para la ocasión en el Parc Audiovisual de Catalunya (situado en Terrasa), como en exteriores. Y cada espacio requiere una iluminación distinta, como bien dice Rosso: “En el plató todas las luces que hay tenemos que ponerlas, no hay ningún tipo de luz. En exteriores, ya sea de día o de noche hay luz, y a mí me gusta mucho aprovecharla”.

Es decir, en la calle “te adaptas a la luz que hay e intentas llevarla a tus intereses y en plató la luz que hay es la que has puesto tú”. En este sentido, Balagueró también se pronunció: “En un decorado natural tenemos que colocar las luces dentro y los techos tienen una altura. Aquí no tenemos techo y la luz está puesta según las necesidades que tenga la película”.

Como siempre, es indispensable hacer un trabajo previo para comprobar las condiciones a las que se pueden enfrentar. No es coger una cámara y ¡hala! a grabar. En este sentido, como indica Pablo Rosso: “El trabajo de localización es muy importante para planificar la película y decidir como aprovechar la luz que vas a encontrar. La preparación y estudio detallado de las necesidades del guión es muy importante”.

Consejo que, a pesar de que a algunos les pueda resultar más que evidente, no deja de ser interesante: “En principio como norma, si hay un plano general muy grande en el que tienes que ver el sol arriba, tienes que hacerlo a la hora adecuada. A medida que vas cerrando el plano puedes controlar más la luz”.

Decorados

A lo largo de la charla salió a relucir el tema de los decorados: sus diferencias con rodar en exteriores, las alternativas que presenta… La misma entrevista la mantuvimos en una de las estancias de la casa que levantó el equipo de la película.

La pregunta que surge es, hasta cierto punto, obvia. Habiendo espacios naturales ¿por qué levantar una casa entera? o, concretando un poco más, ¿qué lleva a decidirse por un decorado o por un espacio natural? Jaume nos da una pista: “Depende de la cantidad de escenas a rodar, la complicación de esas escenas y de cosas aparentemente tan poco importantes como la variedad de días y noches”.

El decantarse por el decorado artificial en lugar de buscar uno natural, correspondió básicamente a razones prácticas: “La necesidad de hacer en ese espacio una serie de escenas y planos con complicaciones determinadas,  nos llevó a construir un decorado antes que ir a uno natural que siempre tiene problemas de espacio”. Entre las dificultades mencionadas por Balagueró – y también mencionada por Rosso – estaba el hecho de quede debían rodar muchas escenas con variedad de día y noche. Tan pronto una escena debía grabarse simulando un atardecer, como la siguiente era de noche cerrada. Así, la solución pasaba, como comentaban, por construir el escenario y controlar la iluminación de los focos en base a las necesidades de la producción.

Complicaciones durante el rodaje

No ha rodaje que se precie sin algún tipo de “accidente” o problema que dificulte el día a día. Bien es cierto que están en “un entorno muy controlado, nosotros cambiamos o no la luz si queremos. Un sitio más controlado que este no vamos a encontrar”, como nos señaló Rosso y tampoco han tenido grandes dificultades técnicas.

Eso no quita, sin embargo, que hubiera algún pequeño percance: “Hay alguna escena con animales que ha dado algún tipo de problemas”. Balagueró hizo referencia a otra anécdota relacionada con agua: “El otro día estábamos rodando una escena que implicaba una bañera, sangre y agua, y tuvimos una pequeña inundación. El plató no respondió como queríamos que respondiese y nos quedamos un poco inundamos, pero por suerte en media hora se arregló”.

Si todo va según lo previsto, no tiene que haber grandes problemas, salvo la presión típica por cumplir el plan previsto que lleva a un ritmo frenético de trabajo que el director de fotografía conoce a la perfección: “Cuando estás rodando el ayudante de dirección ya está diciendo que hay que montar lo siguiente. Estás rodando pero ya pensando en lo siguiente y hablando con los eléctricos para que monten la otra secuencia”.

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No podíamos despedirnos y dejar pasar la oportunidad de hablar con Pablo Rosso para que nos contara más de cerca los entresijos de su puesto, que nos explicara lo que conlleva el cargo de director de fotografía, sus funciones, responsabilidades…

Así, atendiendo a quien es el director de fotografía, este “es quien pone las luces y decide con el director donde va la cámara. Es responsable de que todo lo que ocurre, de que todo quede registrado en el negativo”. Unas funciones tan grandes conllevan, por tanto, una responsabilidad máxima, pues si “el trabajo de toda la gente está mal rodado es como si no hubieran hecho nada”.

Una de las satisfacciones en el día a día es la de poder probar cosas nuevas, siempre dentro de los límites que marca la agenda: “Experimentamos todo lo que podemos, pero hay un plan de trabajo demasiado apretado y no hay mucho tiempo de experimentar”. Aún así, y teniendo claro por donde van a tirar, “es cierto que te vas adaptando y vas encontrando cosas por el camino”.

Imágenes:
Filmax

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