El veto a Amaiur y el sistema político

0
92

Congreso de los Diputados

Amaiur no consiguió grupo parlamentario por el veto del Partido Popular, cuando en otras ocasiones se pasó por alto que un partido no llegara al 15 por ciento necesario. Mientras tanto, UPyD pide la ilegalización de la formación ‘abertzale’ por su “vinculación con ETA”, a pesar de que el Tribunal Constitucional no encontró pruebas que demostraran dicha relación.

El PP ha impedido a Amaiur tener grupo parlamentario propio en el Congreso. El argumento utilizado es que en Navarra no ha conseguido el 15 por ciento de los votos que necesitaba, quedándose en un 14,87 y superándolo con creces en las provincias vascas. La ley dice que se debe alcanzar el 15 por ciento en todas las circunscripciones por las que se presente, a no ser que sea en todo el Estado. Y éste sería un argumento de peso para vetar a Amaiur si no fuera porque, en otras ocasiones, el reglamento se ha flexibilizado y se ha permitido a otros partidos formar grupo sin cumplir totalmente ese requisito.

Es el caso del PNV, que hasta en seis ocasiones no alcanzó el 15 por ciento en Navarra y la Mesa del Congreso no lo tuvo en cuenta. Otro tanto ha sucedido con diferentes grupos que no llegaban al porcentaje total del Estado o su comunidad, aunque el caso del PNV es el más significativo. Ahora, al tratarse de Amaiur (primera formación ‘abertzale’ que tiene un lugar en la Cámara Baja en quince años), resulta que el reglamento es inflexible y hay que respetarlo estrictamente.

Celia Villalobos, la vicepresidenta primera de la Mesa y miembro del PP, declaró: “Cometeríamos un terrible error y estaríamos dañando a la democracia si tratásemos de forma distinta a Amaiur”. Sin embargo, es difícil creer que exista igualdad de trato, sobre todo después de que el PP haya asegurado públicamente que no va a cruzar palabra con Amaiur. Partiendo de esta base, todo va rodado: si es cierto que hay igualdad de trato, no tendría razón de ser esa inflexibilidad a la hora de conceder grupo parlamentario propio a Amaiur, después de haberlo permitido a otras formaciones en anteriores legislaturas.

Por otra parte, se debe destacar la demanda de ilegalización que ha presentado UPyD. Según Rosa Díez, su partido y Amaiur no son iguales, ya que mientras uno es “perseguido” por ETA, el otro está “tutelado” por la banda terrorista. No obstante, el Tribunal Constitucional demostró en su momento que no había pruebas tangibles que demostraran la vinculación de Amaiur –en aquel momento Bildu– con ETA. Así pues, no ha lugar para seguir echando leña al fuego.

Además, ¿qué vía queda para la izquierda ‘abertzale’? ETA ya ha cesado sus actos violentos para dar paso a la vía democrática, pero sus representantes políticos no pueden actuar como tales y se les ponen multitud de trabas en el Congreso. La actitud de los grandes partidos no hace sino mermar la esperanza de que el conflicto se pueda resolver por la vía pacífica.

Fotografía: Juan Lupión.

Dejar respuesta