El sueño de acceder a la universidad

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Son muchos los jóvenes españoles que sueñan con un futuro mejor, donde poder ocupar un puesto determinado en el mundo laboral desarrollando una profesión que, en ocasiones, ha sido deseada desde pequeños, y en otras, sin embargo, se decide a última hora en función de otras circunstancias externas, como son las notas de corte que se establecen para proteger que el acceso a la universidad no se realice de forma masiva y que el nivel de conocimiento de los estudiantes sea el adecuado.

Acceder a la universidad no es tarea fácil, ya que se deben de pasar una serie de filtros para justificar los conocimientos adquiridos. Los caminos de entrada son diversos: desde la conocidísima selectividad hasta la prueba de acceso para mayores de 25 años, pasando por la entrada desde la formación profesional. Todas las opciones resultan igual de válidas para que los estudiantes se sigan formando.

El acceso a la universidad

Llega junio y con él los nervios de todo estudiante: unos porque se enfrentan a los exámenes finales para pasar de curso y otros porque tienen que realizar la prueba que determinará sus vidas, la de acceso a la universidad. Todos los preuniversitarios llevan tiempo preparándose para demostrar lo que han aprendido y la forma de enfrentarse a este reto es, de forma generalizada, “con miedo”. No saben lo que les espera y esta vez no vale con aprobar, sino que es necesario conseguir una buena nota.

Medicina, Psicología o Derecho son las carreras con más futuro en la actualidad, pero sea cual sea la carrera a realizar hay que tenerlo claro, porque el futuro está en las manos de los estudiantes. Así que aparte de prepararse para la selectividad, hay que ser responsables y elegir bien para que ese primer contacto con la universidad sea el más exitoso. No se trata de una elección fácil para los que todavía se muestran indecisos; más claro lo tienen quienes nacieron con una vocación en mente y están a un paso de hacerla realidad.

La universidad es considerada por los que ya forman parte de ella como “el paso a la madurez”, una madurez física y sobre todo mental, porque si algo se aprende en este entorno es que hay que buscarse la vida. No todos los que acceden a la universidad acaban de terminar sus estudios de bachillerato, sino que hay muchos estudiantes que provienen de FP o que se presentan a la prueba de mayores de 25 años. ¿Qué es lo que motiva a estas personas a seguir el camino de la educación? Sin duda, las ansias de aumentar los conocimientos sobre un sector específico, seguir aprendiendo acerca de una determinada actividad laboral y cumplir ese deseo que un día tuvieron de estudiar una carrera.

Es importante que todo preuniversitario conozca la totalidad de carreras que se ofrecen, porque gracias a ello podrá elegir bien su futuro. Conocer las notas de corte fijadas por las universidades en años anteriores también es un cálculo a tener en cuenta. Las de Ciencias de la Salud siempre han sido las carreras con notas de corte más altas, mientras que las de Humanidades, por su parte, las requieren más bajas.

Desde luego, la prueba de acceso a la universidad no es fácil, ya que la tensión del momento es muy fuerte, pero hay que concentrarse bien en lo que se hace porque todo tiene su recompensa. Siempre hay jóvenes que hacen apuestas sobre los temas que van a entrar en examen, pero las loterías no siempre valen y hay que esforzarse en estudiar.

Qué universidad elegir es otro tema fundamental al que debe enfrentarse todo preuniversitario: la calidad en la docencia y los recursos que se ponen al alcance del estudiante son dos de los aspectos más valorados, pero sin duda la nota de corte obtenida será la que en ocasiones tome la decisión por el alumno. Elegir una universidad privada puede ser más fácil si la nota obtenida es demasiado baja, aunque el coste es superior; en cuanto a las universidades públicas, lo que las diferencia es la presencia de grandes profesionales impartiendo clase en las aulas y un precio asequible.

Actualmente, con la gran cantidad de paro que asola el país, la opción de seguir estudiando es cada vez más demandada, así que hay que saber apreciar las posibilidades que la universidad ofrece para poder afrontar un futuro laboral y pasar esa prueba de acceso que, aunque difícil, no es imposible. Además, la universidad ha demostrado que no es necesario tener una determinada edad para acceder a sus aulas.

Fotografía: Universidad de Córdoba

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