El sexto del año, en casa

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David Ferrer llegaba al Valencia Open 500 con el deseo de poder ganar su sexto título de la temporada en su casa tras protagonizar un año sensacional y poder dedicárselo a Juan Carlos Ferrero, que se despide del tenis profesional. El adiós no pudo resultar más bonito, y el abrazo final tras la victoria de Ferrer puso el broche de oro a una semana llena de emociones para los tenistas españoles.

David Ferrer, a la altura de Roger Federer con seis títulos en 2012

David Ferrer ya había ganado en otras dos ocasiones este torneo tan especial para él, pero el significado de ganarlo este año, por tercera vez, supera cualquier otro triunfo. El Valencia Open tuvo una final que se extendió una hora y 48 minutos, y resultó más disputada y emocionante de lo que a priori se suponía.

Aleksandr Dolgopolov, aunque realizó un partido estupendo, no pudo derrotar a Ferru, y aunque le ganó el segundo set gracias a su tesón por 3-6, el español dominó en el primero por un claro 6-1 y cerró el duelo con un emocionante tercer set que acabó con 6-4.

Dolgopolov es un jugador explosivo, que se mueve a base de impulsos sobre la pista, consiguiendo golpes espectaculares y hace gala de un saque potentísimo, poseedor de un gran revés, y se mueve de un modo práctico; tal vez su impaciencia en algunas fases del partido le impidieron poner en más apuros a un Ferrer al que se le ve en el mejor momento. Confiado, no arriesga más de la cuenta, no corre más de lo necesario y a la vez no da un punto por perdido.

Un bonito duelo con un tenis de muy buen nivel en buena parte del enfrentamiento, con golpes espectaculares que dejó clara la calidad y la madurez del español y de un digno rival, el tenista ucraniano, que promete mucho más de lo que presupone su clasificación ATP (es el 21º del mundo).

La celebración de Ferrer no pudo ser más especial, ya que en cuanto logró el punto que le daba el partido, ha subido a fundirse en un gran abrazo con un Juan Carlos Ferrero emocionado (la víspera ambos perdieron la semifinal de dobles en el que fue su último partido oficial juntos).

Ferrer pudo cumplir su deseo y dedicar su triunfo al protagonista indiscutible del torneo con unas emocionadas palabras: “Mención especial a alguien que me ha aportado muchísimo personalmente y en mi carrera profesional, al futuro director del torneo, Juan Carlos Ferrero. Este triunfo forma parte de ti, te lo dedico exclusivamente a ti. Me hacía mucha ilusión poder dedicarte este triunfo. Gracias amigo”. Tampoco se olvidó de su rival, con unas palabras que le honran: “Quiero dar la enhorabuena a Alexandr por el gran torneo que ha hecho, hoy él también ha merecido a ganar. Ha sido sólo cuestión de suerte y de puntos clave. Le espera un grandísimo futuro”.

La próxima cita donde se espera ver al mejor Ferrer es en la Copa Davis, que se disputa del 16 al 18 de noviembre en la República Checa. Buena muestra de la repercusión que está generando dicha final es que las entradas se agotaron a las pocas horas de salir a la venta a pesar de su elevado precio. A sus treinta años, Ferrer se encuentra en un momento físico inmejorable y viviendo la mejor temporada de su carrera, por lo que una nueva victoria en la Davis sería el broche perfecto para un año en el que sólo Roger Federer tiene otros seis triunfos.

Fuente de la imagen: mirsasha

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