El Sevilla da otro paso atrás

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Desde que maravillara al mundo con sus Copas de la UEFA, su Supercopa de Europa y sus constantes aciertos en el mercado el Sevilla de desinfla poco a poco. Los continuos cambios en el banquillo ya no consiguen desviar la mirada del palco, hacia donde se dirige la afición por los errores en los fichajes. Unai Emery no logra reflotar al equipo, que podría no clasificarse para Europa por segunda vez consecutiva después de su época dorada.

Álvaro Negredo (27), delantero del Sevilla CF. Fuente: Gabrielcorbachobermejo (wikimedia)
Álvaro Negredo (27), delantero del Sevilla CF. Fuente: Gabrielcorbachobermejo (wikimedia)

El Sevilla no está para fiestas. Noveno en la tabla a dos jornadas para que acabe la Liga, una serie de circunstancias le permiten seguir aspirando a competiciones europeas, como las posibles sanciones a Málaga o Rayo Vallecano, que aún deben confirmarse, o que el séptimo acceda a Europa League debido a que la final de Copa del Rey la disputaron dos equipos que jugarán la Champions. Si no fuera por eso el Sevilla ya no tendría opciones matemáticas de clasificarse para competiciones continentales por segunda vez consecutiva, algo que no ocurría desde el regreso del club a la élite a comienzos de siglo de la mano de Joaquín Caparrós, el preludio de la época dorada.

De un tiempo a esta parte el Sevilla ha ido bajando desde el cielo en el que se había instalado cuando era una costumbre levantar títulos. Algo así como lo que le ocurrió al Deportivo, que se ha visto obligado a aprender a sobrevivir luchando por otros objetivos más discretos y con menos recursos. Nada que ver con cuando disfrutaba de una de las mejores parejas de delanteros del fútbol mundial, el titular de Brasil y otro llegado de triunfar en la Premier: Luis Fabiano y Kanouté. Con su extensa y acertada red de ojeadores liderada por Monchi captó por poco dinero a Dani Alves, Julio Baptista, Keita, Adriano o Renato. Todo ello acompañado de un fenomenal trabajo en la cantera, de la que salieron Sergio Ramos, José Antonio Reyes, Jesús Navas o el malogrado Antonio Puerta entre otros.

Quedan lejos aquellos tiempos en los que Juande Ramos coronaba al equipo con dos Copas de la UEFA y una Supercopa de Europa ante el poderoso Barcelona de Frank Rijkaard. Manolo Jiménez sostuvo al equipo en puestos de Champions League, aunque no pasó de octavos, y firmó una brillante Copa del Rey que luego remataría Antonio Álvarez. Tres entrenadores después (Gregorio Manzano, Marcelino García Toral y Míchel), Unai Emery ocupa el banquillo con el difícil objetivo de devolver al club a Europa.

Muchas cosas han cambiado desde que Dani Alves, Kanouté o Renato daban brillo a la camiseta del club. La principal, que ya no se acierta tanto con los fichajes. Grandes inversiones como las de Aquivaldo Mosquera, Chevantón, Arouna Koné, Zokora, Konko, Romaric o Kerzhakov no han dado sus frutos, y el club lo está pagando ahora, sin la posibilidad de mantener a sus estrellas ni de seguir realizando incorporaciones de prestigio. Además tampoco salen estrellas de la cantera como Sergio Ramos, Navas o Reyes. Siguen llegando buenos jugadores como Fazio, Diego Perotti o Alberto Moreno, pero no apuntan a seguir la estela de los anteriores.

Es por todo ello que ahora el Sevilla se enfrenta a la opción de no clasificarse para Europa por segunda temporada consecutiva, y no tiene la estabilidad necesaria en los banquillos. Le está costando acostumbrarse a pelear por otros objetivos. Quizás a eso responda la contratación de Emery, un técnico que sostuvo al Valencia entre los mejores de España en unos años en los que se iban Villa, Silva o Mata. Su misión en el Sevilla será parecida, pues este verano podrían salir Negredo, Kondogbia, Jesús Navas o Rakitic, los grandes valores del club en el mercado. Y es que lo peor para el Sevilla no es solo mirar el pasado más reciente, sino imaginar su difícil futuro. Malos tiempos para un club que llegó a ser el ejemplo a seguir por toda entidad humilde.

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