El secreto

2
242

Me dispongo a recomendar un documental tremendamente odiado por los críticos de cine en España. La primera vez que oí hablar de él fue cuando escuché por primera vez la famosa conferencia de Emilio Duró sobre el optimismo y la ilusión, en la que recomendaba esta cinta.

Sólo con ver los cinco primeros minutos de El secreto pude adivinar el porqué de ese rechazo generalizado de los críticos hacia esta película. Los documentales calan muy hondo en la audiencia cuando éstos son percibidos como mensajes diseñados por justicieros que, en honor a la verdad, sacan a la luz información privilegiada que sólo unos pocos conocen. La otra cara de la moneda, y tal vez la más frecuente, es que el tono narrativo de ese tipo de documentales a menudo adquiere el sello de una secta conspiranoica, y esto echa para atrás a cualquiera. El espectador siente que se le quiere manipular y entonces se cierra en banda. Durante todo el visionado estará concentrado en protegerse de la información que pretende contaminarle.

No obstante, El secreto trae un gran mensaje, a pesar de esa atmósfera típica de las novelas de Dan Brown y esos efectos de sonido de ultratumba que pretenden añadir suspense a las entrevistas: las personas alegres, entusiastas y optimistas consiguen lo que quieren y atraen a gente como ellos. Por el contrario, aquellos que ven el vaso siempre medio vacío, cada vez tendrán más problemas y motivos para pensar que el mundo se ha confabulado en su contra. Me parece el mejor mensaje que se les puede lanzar a los jóvenes que viven preocupados por su futuro profesional. Es una inyección de madurez. Nuestro éxito o fracaso no depende del gobierno de turno, sino de nosotros mismos. Y en caso de que no fuera así, ¿qué se puede perder por empezar a mirar el mundo desde una posición siempre optimista?, ¿por qué el hombre se empeña en darle tanta importancia a las cosas negativas? o como dice Duró, ¿por qué nos acordamos más de la avispa que nos picó que de todas las que no lo hicieron?

Las personas a veces no se atreven a desear algo por miedo de no conseguirlo. El secreto propone que no bloqueemos nuestros deseos, sino que disfrutemos de ellos con la confianza de que los alcanzaremos. Y esa confianza sólo la pueden albergar espíritus alegres que finalmente conseguirán todo lo que se propongan.

Tomado al pie de la letra o no, considero que es una propuesta muy interesante y que merece al menos cierta reflexión.

2 Comentarios

  1. ¡Genial tu artículo! Te confieso que ese libro me cambió la vida hace casi 4 años. Y volvió a darme alas y energía hace muy poquito cuando había olvidado que el poder del cambio en nuestra vida está en nuestras manos (y en nuestra cabeza). Gracias!
    Saludos 😀

  2. Gracias a ti por tus palabras.

    Como tú dices, aunque creamos que sabemos estas cosas, de vez en cuando viene bien ver un documental, o una conferencia que te las recuerde. No pierdas tus alas. Un saludo!

Dejar respuesta