El reto de Guardiola

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Pep Guardiola (42), en la previa de un partido del FC Barcelona. Fuente: tpower1978 (flickr)
Pep Guardiola (42), en la previa de un partido del FC Barcelona. Fuente: tpower1978 (flickr)

El ex entrenador del FC Barcelona heredará un Bayern Múnich que, salvo sorpresa, certificará el triplete este fin de semana con la Copa de Alemania. Un duro desafío para el que contará con una de las mejores plantillas del mundo, si no la mejor, y una maquinaria ya perfeccionada.

Con una Bundesliga, una Champions League y muy posiblemente también una Copa de Alemania, Jupp Heynckes le ha puesto el listón en las nubes a Pep Guardiola. El entrenador español se encontrará un panorama muy distinto al que heredó cuando se hizo cargo del primer equipo del Barcelona. Entonces recibió de Frank Rijkaard también una plantilla espectacular pero un vestuario destruido. El nuevo técnico, como ya es sabido, se quitó de encima con mano dura a dos de los pilares de aquel ciclo e inauguró el suyo, el mejor de la historia del club azulgrana, con un triplete y practicando un juego espectacular que con el tiempo muchos han querido imitar. Reconstruir un equipo roto no es lo mismo que recibir a otro ya campeón de todo. El punto de partida es evidentemente más sencillo, pero los objetivos logrados serán visto de otra forma.

El Bayern Múnich es una maquinaria perfectamente engrasada que empezó a formar Louis Van Gaal. El técnico holandés, como ocurrió en el Barcelona haciendo debutar a Xavi, Puyol, Víctor Valdés o Andrés Iniesta muchos años antes de que alcanzaran su máximo esplendor, sentó algunas de las bases. Recolocó a Bastian Schweinsteiger, antes un hombre de banda cuya evolución estaba ligeramente atascada, en el mediocentro, subió de la cantera a Thomas Müller y dio el timón del equipo a Toni Kroos, además de implantar esa filosofía de fútbol de toque. Luego Heynckes evolucionó el conjunto con la ayuda de algunos fichajes muy acertados. Javi Martínez aseguró el centro del campo, Mario Mandzukic le arrebató el sitio a Mario Gómez con su sacrificio y movilidad, Alaba dio tanta profundidad al carril izquierdo como ya tenía el derecho y tanto Dante como Jèrome Boateng protegieron la portería pese a no ser centrales contrastados. Un arco en la que se ha asentado el espectacular aunque en ocasiones inseguro Manuel Neuer.

El resultado ha sido un equipo imponente físicamente y capaz de mezclar multitud de registros. Además de mantener la idea de posesión de balón que introdujo Van Gaal es capaz de desenvolverse al contragolpe y aplastar al rival como si fuera una apisonadora. Al Barcelona, el mejor equipo de Europa en los últimos años, le endosó un global de 7-0 en semifinales de la Champions. Y contra el Borussia Dortmund en la final de Wembley le costó algo más, pero se acabó imponiendo con justicia gracias a la aparición de un Robben hasta entonces gafado de cara al gol en este tipo de partidos. En definitiva, el equipo de Heynckes cuenta con centrales poderosos, laterales profundos, mediocentros de toque y contención, extremos habilidosos, mediapuntas de calidad y delanteros goleadores y trabajadores. No le falta de nada.

El reto de Guardiola es mejorar un equipo casi perfecto y levantar una segunda Champions consecutiva, algo que sigue sin lograr ningún club desde el Milan de Sacchi. Y de paso se sumaría así al selecto club de entrenadores que han logrado la máxima competición continental con dos clubes diferentes (Heynckes, Mourinho, Ernst Happel y Ottmar Hitzfeld). Aunque al técnico español se le valorará no solo por los títulos, sino por el juego que practique su equipo. Con el Barcelona dejó un sello inolvidable, y los aficionados al fútbol y del Bayern esperan que pueda repetir algo similar. Para ello ya ha contratado a Mario Götze, y aunque le falta su Messi particular, una pieza irrepetible, cuenta con centrocampistas de mucho talento como Kroos, Schweinsteiger o Javi Martínez con los que acercarse al estilo del Barcelona. Un ciclo que promete.

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