El resultado electoral en Italia alarma a la cúpula Europea

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Pese al incierto resultado de los comicios en Italia, una participación inferior a otras elecciones y la sensación de ingobernabilidad, los italianos han mandado una respuesta clara: oposición a la austeridad impuesta por Europa. Berlín y Bruselas no han tardado en reaccionar a la tentativa.

Pier Luigi Bersani. Foto cedida por commons.wikimedia.orgLos pasados días 24 y 25 de febrero los italianos eligieron al político que trataría de conducir al país hacia la salida de la crisis. Sin resultado  claro, emergen tres corrientes opuestas y la necesidad de llegar a un acuerdo. El partido de centroizquierda, liderado por Pier Luigi Bersani, obtuvo la mayoría en el Congreso, pero el Senado  necesita un pacto con las otras dos fuerzas mayoritarias; el Pueblo de la Libertad de Silvio Berlusconi y el Movimento 5 Stelle (Movimiento 5 estrellas) del cómico Beppe Grillo y caracterizado por los medios como  “anti-político”. El único elemento en común entre estos dos partidos es la oposición a la austeridad implantada por Mario Monti y aplaudida por Bruselas.

Esta situación ha llevado a Europa a reflexionar acerca de la austeridad y de su repercusión en los países mas golpeados por la crisis, cuyo ejemplo mas representativo es Grecia, Portugal o España.

Varias fuentes europeas aseguraron que, tras las elecciones italianas, las dudas sobre la efectividad de la política de ajustes comienzan a aflorar en una parte de la Comisión Europea. Por su parte, el presidente francés François Hollande mantiene su apoyo hacia un nuevo modelo económico, su lucha contra la austeridad y a favor del crecimiento. Sin embargo, no parece tan fácil este cambio de rumbo en las directrices europeas. El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, comparó Italia con Grecia y añadió que el escenario político italiano tras las elecciones “eleva el riesgo de inestabilidad en los mercados”.  No olvidó apuntar “el peligro de contagio” que existe para el resto de los países europeos. Los mercados también han mostrado su posición al respecto; la agencia de calificación crediticia Fitch ha rebajado un escalón la solvencia de la deuda a largo plazo de Italia, como consecuencia de la incertidumbre generada por los resultados electorales.

Silvio Berlusconi. Foto de Alessio, cedida por FotopediaAunque Italia no desiste en su intento de llegar a un punto en común, la situación se complica día a día. Tras las elecciones, Bersani (el candidato del partido mayoritario en el Congreso) mostró su disponibilidad a alcanzar un acuerdo con el Movimento 5 Stelle. Algo a lo que Beppe Grillo respondió a través de su Blog; “Lo que debe hacer es dimitir”. Por su parte, Berlusconi se enfrenta a la condena de un año de cárcel por el caso Unipol. Il Cavaliere se enfrenta a esta condena por publicar, a finales de 2005, escuchas de procedencia ilícita en Il Giornale, periódico propiedad de su hermano Paolo, también condenado a dos años y tres meses de cárcel. La finalidad de la publicación era perjudicar a Piero Fassino, por aquel entonces secretario del partido Demócratas de Izquierdas (DS) y en la actualidad alcalde de Turín.  El ex primer ministro italiano se enfrenta este mes a dos juicios mas. Por el momento, Berlusconi ha ingresado en el hospital con uveítis (dolencia en los ojos) posponiendo así el juicio más importante en su contra: el llamado caso Ruby, en el que la fiscalía le acusa de  inducción a la prostitución de menores y abuso de poder. La vista se llevará acabo el próximo día 11. Así mismo el día 23 de marzo se dictará la sentencia definitiva del caso Mediaset en el que Berlusconi está acusado de  un delito de fraude fiscal por implementar los costes de los derechos para retransmitir formatos televisivos en las cadenas de Mediaset y luego sacar el dinero obtenido fuera del país.

Italia se encuentra en un complicado e impredecible proceso de formación de gobierno que mantiene alerta a toda la comunidad europea. No solo por el “riesgo de contagio” en los mercados o las artimañas de Berlusconi para huir de la justicia, si no también por la esperanza depositada en los partidos que se oponen a la austeridad social y proponen el crecimiento como salida alternativa de la crisis. 

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