El regreso de Calvin y Hobbes

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El sello Bruguera ha traído de vuelta a Calvin y Hobbes por la puerta grande, en una gran edición, de tapa dura y con páginas de gran calidad; además, contiene algunas páginas a color que embellece aún más esta colección. A finales del pasado año se publicaron los dos primeros volúmenes («En todas partes hay tesoros» y «Cada cosa a su tiempo») y se esperan los dos siguientes para el próximo mes de marzo («Felino maníaco homicida» y «Un mundo mágico»).

Entre días nevados, la conciencia de Calvin, un niño de seis años, reaparece para recordarle los deberes que le esperan y que o no se realizarán o no se verán recompensados como el niño espera. El acoso escolar subyace en la historia, aunque alejado del drama y del sufrimiento. La cotidianidad invade las viñetas y se plantean las relaciones entre padres e hijos y los problemas surgidos en la convivencia de estas dos generaciones.

El tigre Hobbes se transforma en el compañero inseparable del joven que se convierte en un genio incomprendido, un sabio con una imaginación desbordante. De hecho, en el cómic se recrean escenas de los sueños o invenciones de Calvin, fantasías que nos devuelven temporalmente a nuestra infancia.

Los diálogos entre estos dos protagonistas tienen una temática variopinta: se tratan cuestiones religiosas, filosóficas, económicas, éticas…, sin perder de vista la crítica. Bill Watterson ha conseguido crear a dos personajes memorables, únicos, maravillosos, que merecían ser recuperados, y ha logrado, para el niño y para los lectores, dotar a un peluche de vida. En sus viñetas destaca el ingenio, el humor y la amistad y, pese a los años trascurridos desde su publicación, sumergirte entre sus tiras continúa siendo una delicia para el lector.

Celebramos esta nueva edición tan cuidada de los míticos Calvin y Hobbes y esperamos con gran ilusión los volúmenes venideros que publicará Bruguera. Si aún no habéis tenido la oportunidad de conocer a esta entrañable pareja, no esperéis más: el disfrute está asegurado. Si ya les conocéis, quizás sea el momento de incluirlos en vuestra biblioteca personal; en la mía, sin duda, estarán.

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