El Real Madrid sitúa al Barcelona al borde del rescate

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En el tercer partido de la final de la Liga Endesa únicamente hubo un equipo sobre el parqué del Palacio de los Deportes. El Real Madrid infligió a su eterno rival la segunda derrota de la serie final al mejor de cinco, por lo que el campeón liguero puede conocerse el próximo miércoles, en el mismo escenario, tras el sonado 85-59.

Felipe Reyes desmoralizó constantemente a la defensa blaugrana

“2, 14, 27, 26. No es la combinación ganadora del sorteo de la lotería, es la ventaja del Madrid al final de cada cuarto”, o algo similar habría dicho el mítico locutor Andrés Montes tras presenciar un partido como el de ayer en el feudo blanco.

Más de trece mil espectadores presenciaron, tras guardar un minuto de silencio en honor al fallecido Tirso Llorente, un duelo que recordarán mucho tiempo debido a la insultante superioridad madridista contra el Barcelona Regal. El bonito homenaje rendido al que fue entrenador de la cantera madridista durante más de veinte años quedó empañado en cierta manera al comenzar el partido, debido al afán de protagonismo que parecieron sufrir los árbitros.

El trío de colegiados pareció haber olvidado que el baloncesto es un deporte de contacto en el que, si se señala falta al más mínimo roce, se acaba con gran parte del espectáculo; si no, es incomprensible que a la conclusión del choque se hubiesen señalado 56 faltas. Irónicamente, un puñetazo de Pete Mickeal a Novica Velickovic fue únicamente sancionado con una falta técnica.

Volviendo a lo realmente importante, en la cancha únicamente se vio al Real Madrid que, comandado por Sergio Llull, Jaycee Carroll y Felipe Reyes, quien rentabiliza como nadie los minutos de juego, aumentó la diferencia al ritmo que avanzaba el cronómetro, llegando a alcanzar los treinta puntos en el último cuarto, momento en que ya estaba todo decidido. La sorpresa del primer partido ha hecho cambiar de mentalidad a este equipo, en el que nadie baja los brazos hasta que la bocina indica el final.

Llull, una vez más, líder espiritual de los blancos

El hambre de victoria de los de Pablo Laso fue patente desde el primer momento. Cuarenta minutos en los que los madridistas lucharon todos y cada uno de los rebotes como si la vida les fuese en ello, siendo Carlos Suárez uno de los más destacados en esta faceta. La abrumadora diferencia en los balones capturados bajo la canasta es un argumento de peso para explicar el resultado final; más teniendo en cuenta que es justo en la zona donde, se supone, los de Xavi Pascual tienen cierta superioridad.

Esta crónica no puede acabar sin hablar de Sergio Rodríguez, a pesar de que no prolongase su espectacular racha anotadora de las últimas semanas. El tinerfeño consiguió poner en pie a la afición con varias asistencias impregnadas de magia, muestra de que estamos ante uno de los jugadores españoles más creativos que, si mantiene la regularidad que está mostrando en los ‘playoffs’, aún puede hacer grandes cosas.

El siguiente capítulo de esta historia será dentro de sólo dos días. ¿Será el último partido de la temporada?

Fotografía: ACB Photo

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