El Real Madrid salva los muebles

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El Real Madrid consiguió igualar la serie de semifinales de la Liga Endesa ante el Caja Laboral tras la derrota sufrida el pasado jueves en el Palacio de los Deportes. Si bien el factor cancha es ahora favorable al equipo de Vitoria, los de Pablo Laso han hecho un firme propósito de enmienda que se dejó notar en el segundo partido jugado en la capital, que se adjudicaron por 73-64.

La fuerza de Llull enchufó a los aficionados madridistas

Por mucho que se resistieran a admitirlo, los nervios y la precipitación se dejaban palpar en los jugadores del Real Madrid. Patinar ante su público ante un rival tan complicado como el Caja Laboral era motivo suficiente para que Pablo Laso activara las alarmas internas del equipo y utilizara todos los recursos psicológicos a su alcance. Uno de ellos, volver a incluir a Nikola Mirotic en la dinámica de grupo, aun sin estar recuperado completamente de su lesión. Finalmente no llegó a saltar a la cancha, pero verlo en el calentamiento seguro que hizo dudar por un momento a Dusko Ivanovic.

Con la sombra castigadora de Maciej Lampe aún sobrevolando los recuerdos de los aficionados, madridistas y baskonistas comenzaron las hostilidades, aunque de una forma un tanto errática, con bajos promedios de puntuación que derivaron en unos registros indignos de ‘playoffs’ durante toda la primera parte. El Real Madrid se mostró en los primeros compases bastante más agarrotado ante el aro que el Caja Laboral, aunque con bastante sufrimiento consiguió que la distancia que consiguieron los vascos se viera reducida a la nada en el descanso.

Fue en el tercer cuarto cuando Laso por fin pudo respirar con mayor tranquilidad, cuando Sergio Llull, Novica Velickovic y Carlos Suárez, los tres encargados de tirar del carro ayer, comenzaron a marcar diferencias respecto al equipo de Ivanovic, que recurrió constantemente a Nemanja Bjelica y Mirza Teletovic para mantener la esperanza de dar la campanada y llevarse un 0-2 al Fernando Buesa.

Una vez confirmado que Lampe ni estaba ni había que esperarlo en el segundo envite, el último cuarto estaba destinado a jugadores con mano firme. Pablo Prigioni era uno de los llamados a acaparar el protagonismo, y su actuación propició numerosas jugadas ofensivas del Real Madrid que, a la postre, terminaron decantando el duelo con bastante más desahogo del que se podría haber previsto en la primera parte. 

La batalla en la pintura tuvo claro color madridista, como así atestiguan los diez rebotes de más que capturaron los hombres altos de Laso. Las faltas también tuvieron cierta influencia, ya que el Caja Laboral sumaba y sumaba, mientras que los madridistas sabían mantener la calma en las situaciones defensivas. Si a estos factores de entereza en momentos psicológicos clave se une la calidad de Llull y la mágica conexión que el balear establece con la afición del Palacio de los Deportes, el empate a uno en la eliminatoria resultó bastante lógico.

Barcelona Regal 76 – Valencia Basket 81. El Valencia igualó la otra semifinal con el Barcelona Regal dando una campanada mayúscula en el Palau Blaugrana, que no contaba con una evolución tan acentuada por parte de los jugadores de Velimir Perasovic. Guiados por un excelso Rafa Martínez en la dirección y con la omnipresencia de Vítor Faverani en la pintura, los ‘taronja’ supieron rehacerse de un inicio dubitativo, aprovechando que las grandes figuras del Barcelona no tuvieron su mejor día en la matinal del domingo. Con este resultado, el Valencia recupera el factor cancha, tan decisivo en estas instancias definitivas de la competición. Xavi Pascual tendrá que rearmar moralmente a sus huestes para que no se propague el fantasma de un año en blanco para la sección baloncestística culé.

Fotografía: Ángel Martínez (ACB Photo)

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