El próximo ganador del Tour corre en el Sky

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Solo cinco etapas separan al Tour de Francia de la meta de París. Dos jornadas montañosas y la larga contrarreloj del sábado son las últimas opciones que podrían deparar cambios en la clasificación de una competición donde el Sky está imponiendo una dictadura que aplasta cualquier intento de rebelión de otros corredores. El poder del equipo británico es tal, que con casi total seguridad el ganador saldrá de sus filas: o Bradley Wiggins o Chris Froome.

El Sky domina el Tour 2012 con mano de hierro

Nueva jornada de descanso en el Tour y nuevo suceso que recuerda, en mitad de los fastos que para tan maltratado deporte supone una competición tan relevante, la enfermedad que anida en el ciclismo: los positivos por sustancias prohibidas. Franck Schleck, el mayor de los hermanos luxemburgueses, ha sido expulsado de la Grande Boucle tras dar positivo por el consumo de una sustancia diurética no permitida.

Respecto a la carrera, este Tour, salvo sorpresa desagradable, caída inesperada, escapada bidón o cualquier otra circunstancia altamente improbable, no saldrá del equipo Sky. Sin embargo, en el seno del equipo británico puede librarse en los próximos días, especialmente en las jornadas pirenaicas de miércoles y jueves, una batalla interna que rompa con la armonía de un conjunto que se ha paseado con autoridad marcial por las carreteras francesas desde el día en que comenzó la carrera.

Chris Froome, el corredor de origen keniata que se destapó en la pasada Vuelta a España como un ciclista potente, explosivo y capaz de competir en las grandes rondas, acecha el liderato de su líder, Bradley Wiggins. Froome posee la virtud de dominar muchos de los registros que pueden dar la gloria en este deporte. Notable contrarrelojista y buen escalador, el gregario del Sky terminó la gran ronda española del pasado año por delante de su jefe de filas. Solo la ascensión al Angliru y un extraordinario Juanjo Cobo arrebataron la gloria a Froome.

Hasta el momento, Sky no se plantea permitir la libre competición de sus dos hombres fuertes. El pinganillo ha servido durante el paso por las cimas alpinas para apaciguar las ansias de ataque que parece tener Froome. Dentro del pelotón, donde el dominio del equipo de los dos gallos es incuestionable, también han surgido voces que afirman la fortaleza del segundo espada sobre el gran referente del conjunto. La perfecta conjunción de esta escuadra recuerda al glorioso US Postal americano que llevó en volandas a Lance Armstrong a ganar seis Tours.

Más allá de Froome, el enemigo en casa, Wiggins no parece tener otro rival dentro del pelotón. Vincenzo Nibali, más maduro y competitivo, no termina de ser una alternativa creíble para pasar por debajo de la meta de París con el jersey amarillo, y Cadel Evans, corriendo muy a contraestilo, solo ha tenido dos arrebatos en los que ha intentado dinamitar la carrera y la armonía coral del Sky, sin conseguirlo en ninguna de las dos ocasiones.

Las etapas que se han disputado entre las jornadas de descanso han visto la primera victoria de etapa para un corredor español, tras el triunfo del murciano Luis León Sánchez en la llegada a Foix. Maquilla este éxito uno de los peores Tours para el ciclismo español de los últimos treinta años. En el lado opuesto, Francia y sus corredores parecen rencontrarse con su carrera. Thibaut Pinot, Thomas Voeckler, Pierre Rolland y Pierrick Fédrigo han sumado victorias parciales y Rolland y Pinot merodean las posiciones de podio.

Fotografías: BSkyB

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