El próximo 6 de Febrero: No a la MGF

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Buceando en la red me detuve en una página que mencionaba el 6 de febrero: día mundial de no sé qué. Ese no sé qué es el de Tolerancia Cero a la Mutilación Genital Femenina. No sabía que tenía un día mundial. Así que en un momento me hallaba leyendo la información que ahí se detallaba; de ahí me dirigían a otra página y a otra y a otra, hasta obtener una completa webgrafía. Siempre he pensado que es horripilante la ablación, lo cual supongo que nos pasará a todos. Añado también el adjetivo escalofriante durante la lectura del testimonio de una de las millones de afectadas; aproximadamente la cifra se sitúa entre los 100 y 140 millones de mujeres, según datos de UNICEF. Escalofriante, entonces, su relato que destila horror, dolor, incluso me atrevería a decir soledad. Soledad de esas niñas pequeñas frente a sus madres, abuelas o cualquier pariente que les sometan a tan tremenda vejación. Soledad de esas niñas que lloran y no entienden por qué les están causando tanto daño. Soledad porque el único consuelo que encuentran a sus lamentos es un “solo es una vez en la vida”.

Una de las luchadoras más fervientes contra esta práctica es la somalí Ayaan Hirsi Alí. Quizá el nombre no sea muy conocido pero si explico que fue la guionista del último film del director de cine, asesinado en 2004, Theo Van Gogh, que trataba sobre el papel degradante de la mujer en la sociedad africana, puede que ofrezca más pistas para que comprendan por qué esta mujer ha sido amenazada de muerte. De su biografía decir que huyó de su país natal, Somalia, en 1992 y se asentó en Holanda, donde llegó a ser diputada por el Parlamento, posteriormente se trasladó a EE.UU. Ha escrito dos libros “Yo acuso” en el que defiende la emancipación de las mujeres musulmanas y “Mi vida, mi libertad”, de carácter autobiográfico. Actualmente ha de vivir con fuertes medidas de seguridad debido, entre otras cosas, a sus críticas hacia el Islam. Esta ex parlamentaria fue sometida a la ablación a los cinco años, al “rito de la purificación” como también se le llama. Su relato es estremecedor y extraigo unas líneas de una entrevista que realizó El Pais: “Recuerdo que un hombre llegó a casa. El hombre tenía unas inmensas tijeras en la mano. Mi abuela y otras mujeres me sujetaban. Aquel hombre puso su mano sobre mi sexo y empezó a pellizcarlo, como mi abuela cuando ordeñaba las cabras. Entonces las tijeras descendieron entre mis piernas y el hombre cortó mis labios interiores y el clítoris. Lo oí perfectamente. Clack. Como cuando se corta en una carnicería un pedazo de carne. El dolor que se experimenta no tiene palabras, me subía por las piernas, no dejaba de aullar, me invadió entera, un dolor imposible de explicar. Pero después de que te han mutilado, después de que notas cómo la sangre te corre por las piernas, me cosieron. Aquel señor tenía una enorme aguja sin punta y con ella remató su faena. La aguja pasaba entre mis labios externos”.

Existen tres formas de ablación: la primera supone la técnica “menos severa” si es que se puede llamar así y consiste en eliminar la punta del clítoris; la segunda implica la extirpación de éste en su totalidad y el último de los tipos es el menos extendido pero el más cruel, la infibulación y conlleva el cosido de los labios mayores dejándose únicamente un pequeño orificio para permitir la salida de la orina. Las razones de estas atrocidades, que provocan graves daños en la salud, como intenso dolor durante la menstruación, el parto o incluso la muerte a causa del desangramiento,  están estrechamente relacionadas con la idea de ser pura. Esta pureza está unida a que, tras la operación, la mujer tiene limitadas sus posibilidades de placer sexual y eso garantiza a su futuro marido de que es el primero. De este modo, se tiene la certeza de que no tendrán comportamientos promiscuos.

Fue el 6 de febrero de 2003 cuando se declaró por primera vez esta fecha como Día Mundial contra la Mutilación Genital Femenina, dado el alto número de víctimas que son sometidas a esta práctica. Incluso en España hay numerosas niñas de origen gambiano, siendo la comunidad donde más casos se dan, Cataluña, que corren el riesgo de ser circuncidadas y, por ello, se están realizando campañas de concienciación. Es en Somalia y Sudán donde más se efectúa la tercera de las mencionadas prácticas de ablación: un 82% de las mujeres padecen estas amputaciones. Me duele solo pensarlo. No quiero ni imaginar sufrirlo.

Fuentes:
www.elpais.com
www.webislam.com
www.mujereshoy.com
Fotografía:
www.nodo50.org
www.libertaddigital.com

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