El principio de lo que puede llegar a ser

0
200

Jero Romero se lanza en solitario con un disco que contiene doce canciones cantadas en español y rellenas de un pop sosegado, casi delicado. Una proposición sonora humilde en la que deja de lado sus composiciones más roqueras, presentes en su etapa con The Sunday Drivers, para entablar una conversación minimalista llena de desamor y amores imposibles.

La primera sorpresa que el público encontrará en Cabeza de león, el primer disco en solitario de Jero Romero, es su inconfundible voz cantando en castellano. Conserva sus antiguos matices vocales y sus influencias musicales con esencia a The Beatles, pero ahora lo hace en nuestro idioma patrio. Todo ello utilizando un lenguaje inmediato y sin ambages que se reconoce en cada tema, en cada palabra y en cada sílaba.

Pero algo ha cambiado en su música. De sus composiciones pop-rock seductoras, presentes en The Sunday Drivers, ha pasado a melodías más sosegadas, casi delicadas de tempos medios y pequeños poemarios pop. Conserva reminiscencias pretéritas que se detectan al vuelo en sus dos primeras canciones del álbum: “Correcto” y “Las leves”, aunque a partir de ese momento se entronca en nuevos paisajes melódicos acústicos y de conceptos minimalistas en los que están presentes guitarras acústicas, violines o contrabajos.

La atmósfera generalizada de su trabajo discográfico evoca hermosas canciones repletas de tristezas muy frágiles en las que desfila el desamor más crudo y aquellos amores imposibles que todo el mundo ha podido sufrir en algún momento de su vida. Un decálogo sonoro que en algunos momentos puede parecer desesperante. Sin embargo, las melodías desnudas zurcidas por Jero Romero y Charlie Bautista compensan ese bajón anímico, ahogándolo en sutiles arreglos instrumentales insinuantes.

Si el deseo del cantante y compositor toledano era realizar un disco auto editado de la forma más independiente posible, distinto desde su concepción material hasta su estructura compositiva, el objetivo está más que cumplido. Se trata de un álbum pequeño, fabricado con mimbres intimistas y artesanales como los de antaño, que va ganando poder con las sucesivas escuchas.

No se trata de un súper ventas, ni del mejor disco del año, pero tiene un acabado final que resulta ser correcto en su visión conceptual, con matices armónicos que dejan un buen sabor de boca. Aunque esa desnudez descarnada que atesora este disco en la producción lo desequilibra, dejándolo un tanto huérfano de pegada y mordiente que conquiste definitivamente el alma interna.   

Valoración: 6,5/10.
Título: Cabeza de león.
Género: Pop / Pop acústico / Indie Pop.
Discográfica: auto editado.
Fecha de publicación: 26 de octubre de 2011.

Imágenes cedidas por La Trinchera Comunicación.

Compartir
Artículo anteriorDe paradojas y tragedias
Artículo siguienteRussian Red, La Bien Querida y Margarita actuarán para los niños

Óliver Yuste es licenciado en Periodismo por la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid.

Su experiencia profesional como periodista se ha desarrollado en diversas publicaciones periódicas como las revistas culturales Experpento o Paisajes Eléctricos Magazine, las revistas universitarias La Huella Digital, Punto de Encuentro Complutense y mÁs UNED, o la colaboración como escritor en la revista literaria chilena Cinosargo, además de mantener sus propios blogs, como la bitácora personal donde se ahogan los gritos de mi mitad. En estas publicaciones en soporte papel y digital se divulgan algunos de sus artículos periodísticos de opinión, críticas y entrevistas musicales, además de artículos literarios como relatos cortos, cuentos y poesías.

También está dedicado a la creación literaria como escritor de novelas y poesía, una faceta en la que cuenta con el libro de cuentos Azoteas, en proceso de edición, y la publicación del cuento “La Libertad de Ser Feliz” en el libro Cuentos Selectos III, publicado en 2002 por la Editorial Jamais. Además de ser galardonado en algunos certámenes literarios: Primer Premio de Poesía Ramiro de Maeztu 1997, Premio Accésit del IV Concurso de Redacción “El Teatro Clásico en Escena 1997” o Finalista en el Concurso de Relatos Cortos “Premios Jamais 1999”.

Dejar respuesta